El lanzamiento fallido de un cohete por parte de Corea del Norte fue un acto provocativo: Casa Blanca

Reuters

“Pese al fracaso en su intento de lanzar un misil, la provocativa acción de Corea del Norte amenaza a la seguridad regional, viola la legislación internacional y contraviene sus propios compromisos recientes”, dijo el portavoz de la Casa Blanca Jay Carney en un comunicado.

"Aunque esta acción no sorprende dado el patrón de comportamiento agresivo de Corea del Norte, cualquier actividad con misiles por parte de Corea del Norte es preocupante para la comunidad internacional. Estados Unidos permanece alerta ante provocaciones norcoreanas y está totalmente comprometido a la seguridad (de) nuestros aliados en la región", agregó.          

Finalmente, el tan disputado lanzamiento de un cohete de largo alcance por parte de Corea del Norte terminó en un aparente fracaso el viernes, dijeron funcionarios surcoreanos, un golpe para el reclusivo y empobrecido Estado que desafió presiones internacionales y procedió con el plan.

Corea del Norte dijo que quería que el cohete Unha-3 colocara en órbita un satélite meteorológico, aunque sus críticos creen que estaba diseñado para aumentar la capacidad del país de diseñar un misil balístico capaz de transportar una ojiva nuclear y que pudiera alcanzar a Estados Unidos continental.

Un portavoz del Ministerio de Defensa en Seúl dijo a periodistas que el cohete se había despedazado y se había estrellado en el mar poco minutos después del lanzamiento.

Funcionarios japoneses confirmaron que la misión había fallado, mientras que la cadena de televisión estadounidense ABC News citó a funcionarios de ese país afirmando que el lanzamiento había fallado.

Una fuente del Ministerio de Defensa de Japón, citada por la cadena NHK, dijo que el cohete norcoreano parecía haber volado 120 kilómetros antes de romperse en cuatro partes.

El Ejército surcoreano dijo que la primera y la segunda etapa del cohete presentaron un fallo a la hora de separarse, según la cadena YTN, y que restos del artefacto cayeron en el Mar Amarillo a entre 190 y 210 kilómetros de Kunsan, una ciudad de la costa oeste de Corea del Sur.

El vuelo del cohete debía tener lugar sobre un mar que separa a la península coreana, con un posible lanzamiento de una tercera etapa del cohete en mares cerca de las Filipinas, lo que habría puesto al satélite en órbita.

Este fue el segundo fallo consecutivo de Corea del Norte para colocar un satélite en órbita, aunque afirmó haber tenido éxito en un lanzamiento en el 2009. No hubo comentarios inmediatos de funcionarios norcoreanos ni de los medios de ese país.

El cohete Unha-3 despegó desde un nuevo sitio de lanzamiento en la costa oeste de Corea del Norte, cerca de la frontera con China.

El lanzamiento había sido programado para coincidir con las celebraciones por el aniversario número 100 desde el nacimiento del fundador del aislado y empobrecido Estado, Kim Il-sung.

El hecho tuvo lugar después de que un acuerdo de ayuda alimenticia con Estados Unidos había sugerido un alivio de tensiones en la frontera más militarizada del mundo.

El Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá el viernes para discutir una posible respuesta al lanzamiento del cohete por parte de Corea del Norte, dijeron diplomáticos.          
 

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