Legislación

Así sería el modelo económico de una nación catalana sin España

En Madrid se aprobó la activación del 155

Johan Chiquiza Nonsoque

Seis horas fue el tiempo en que tardó en reaccionar el gobierno español ante la declaración de independencia del Parlamento catalán. Entre las dos de la tarde y las ocho de la noche, hora local, España sumó el capítulo más vertiginoso en la crisis que inició desde el pasado 1 de octubre.

En ese tiempo, Cataluña aprobó el proceso para proclamar su independencia y el gobierno que dirige Mariano Rajoy dio marcha a la activación del artículo 155 con el que destituyó al Govern, entre ellos al presidente Carles Puigdemont, disolvió al Parlamento y convocó a elecciones autonómicas para el próximo 21 de diciembre.

Pese a que el proceso independentista quedó frenado, el movimiento que dirige la secesión dejó esbozar lo que sería el modelo económico de una Cataluña independiente. De entrada, el nuevo Estado se tendría que enfrentar a un cerco internacional, luego de que las grandes potencias europeas rechazaran la declaración de independencia. Los principales gobiernos europeos, como los de Alemania, Reino Unido y Francia, entre otros, hicieron público su apoyo al presidente español en cuestión de minutos.

La falta de reconocimiento ante la Unión Europea haría que Cataluña tuviera que crear una nueva moneda y un nuevo banco central, situación que ya se tenía prevista. Entre la propuesta de independencia se destacaba la creación del Banco de Cataluña, que se encargaría de propender por los intereses económicos del Estado.

Entre las propuestas también se habló de la creación de una nueva institución: el Banco Público de Desarrollo al Servicio de la Economía Productiva, además de nuevas entidades regulatorias. Para la creación de la divisa catalana, los independentistas confirmaron la posibilidad de adoptar un sistema similar al que se quiere usar en Estonia, en el que se pretende tener una criptomoneda independiente al banco central, un modelo que le apunta a la pequeña y mediana empresa.

En cuestiones de deuda, los altos mandos catalanes aspiran a negociar sobre cuánta parte del déficit les correspondería asumir a ellos y cuál parte le tocaría a España, en caso de que fuese posible una independencia. Gustavo Morales, profesor de Ciencias Jurídicas de la Universidad Javeriana de Cali, explicó que comercialmente un Estado catalán sufriría de un cerco diplomático, iniciado por la Unión Europea, puesto que la aprobación de una secesión daría pie a que más poblaciones del continente intensifiquen sus movimientos independentistas.

En este orden de ideas, la primera consecuencia sería el alza en cuestión de aranceles, puesto que no pertenecería a la Unión Europea, al Banco Central Europeo ni a la Organización Mundial del Comercio, además, tampoco tendría los tratados españoles. Esto conllevaría a que este territorio no fuera tan atractivo económicamente para invertir. Este panorama ya se está viendo reflejado con el éxodo de más de 1.300 empresas, entre las que se encuentran Sabadell, CaixaBank y Gas Natural Fenosa.

Johan Salcedo, docente de Administración del Politécnico Grancolombiano, concluyó que el del Estado catalán sería “un inicio de ceros completamente negativo”, debido al limbo jurídico que existiría desde un principio entre las empresas con sede en Cataluña y quienes negocian con las mismas.

LOS CONTRASTES

  • Gustavo MoralesProfesor de Ciencias Jurídicas de la PUJ de Cali

    “Todas las exportaciones de Cataluña tendrían que pasar por altos aranceles, por lo que dejaría de ser un territorio interesante para invertir”.

  • Johan SalcedoProfesor Admin. Politécnico Grancolombiano

    “El Estado catalán intentaría crear un negocio aparte, pero podría encontrarse con que no tiene clientes a quién venderle”.

E-residency, el proyecto de divisa en Estonia

Hace unos años, el gobierno de Estonia decidió crear una economía paralela en la nube. En 2014, el país europeo fue el primero en abrir las puertas a las divisas digitales a partir de E-residency. Con este proyecto, se buscaba facilitar el acceso de agentes externos a transacciones del país; con ello, más de 20.000 empresarios de cerca de 150 países se vieron interesados por la propuesta. Paradójicamente, hay más de 300 españoles que están involucrados en negocios con la que sería la criptodivisa modelo que busca implantar el independentismo catalán.

Rechazo internacional

Donald Tusk
Presidente del Consejo Europeo
“Para la unión europea nada cambia. España sigue siendo nuestro único interlocutor. Espero que el Gobierno español favorezca la fuerza del argumento y no el argumento de la fuerza”.

Emmanuel Macron
Presidente de Francia
“Siempre lo digo, que el único interlocutor con España es Mariano Rajoy. es un asunto interno español".

Theresa May
Primera ministra del Reino Unido
“El Reino Unido no reconoce ni reconocerá la Declaración Unilateral de Independencia del parlamento regional catalán. Se basa en una votación que fue declarada ilegal por los tribunales españoles. Seguimos deseando que se respete el estado de derecho y se preserve la unidad española”.

Steffen Seibert
Portavoz de la Canciller de Alemania Angela Merkel
“El gobierno federal ve con preocupación la nueva escalada de la situación en Cataluña, desencadenada por la renovada violación de la Constitución por parte del parlamento regional catalán. La soberanía y la integridad territorial de España son y seguirán siendo inviolables”.

Juan Manuel Santos
Presidente de Colombia
“El Gobierno ha estado siempre acompañando al gobierno de España, queremos una España unida, eso es lo que a España le conviene y al mundo le conviene”.

António Costa
Primer ministro de Portugal
“Nuestra posición es muy clara: total solidaridad a la defensa del principio constitucional de la unidad de España y el deseo de que, en el funcionamiento normal del orden constitucional, se aseguren los canales de diálogo propios que deben existir”.

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