El Niño costaría US$4.698 millones al Perú y estas 4 regiones serán las más golpeadas
miércoles, 8 de julio de 2026
El Fenómeno El Niño amenaza las actividades de agro y pesca, golpeando los niveles de inflación y empleo en las regiones
Gestión - Lima
El Fenómeno El Niño comenzará a pasar factura a la economía peruana en los próximos meses, restando alrededor de Soles 16.000 millones (US$4.698 millones) a la economía peruana entre el 2026 y el 2027, según estimaciones de Credicorp Capital Asset Management.
Con las expectativas de El Niño con una severidad de moderada a fuerte, el impacto acumulado superaría 1% del PBI, una cifra mayor a la de eventos anteriores, comentó Jonathan Gutiérrez, asociado senior de Renta Variable de Credicorp Capital Asset Management.
El especialista recordó que el periodo de mayor afectación se espera entre diciembre del 2026 y marzo del 2027, cuando coincidirían un El Niño costero fuerte y un global. Por ello, solo para el 2026, el impacto en la actividad económica sería equivalente a 0,5% del PBI, pero para el próximo año sería mayor.
“Este impacto (para 2026) equivale a alrededor de S/ 6,000 millones para este año. Dado que el evento se reparte entre el 2026-2027, el impacto esperado para el próximo año es alrededor de 0,8% del PBI (…) En términos monetarios, este impacto asciende a alrededor de S/ 10,000 millones. En ambos casos, el impacto monetario final va a depender de las condiciones particulares que enfrente cada sector en ese periodo al hacer frente, principalmente, a los excesos de lluvia”, explicó durante una reciente conferencia.
Ante este escenario, Credicorp recortó sus proyecciones de crecimiento para el país. Ahora, se espera que la economía peruana en 2026 no crecerá 3,8% sino 3,3%, mientras que la expectativa de 2027 pasa de 4.3% a 3,5%.
Los más afectados
Tumbes, Piura, Lambayeque y La Libertad serían las regiones más golpeadas por El Niño al concentrar gran parte de los sectores de agro y pesca, ambos con mayor vulnerabilidad ante el fenómeno climático.
“Dentro de las actividades primarias, el agro, la pesca, el comercio, transporte, manufactura resultarían impactadas. Entonces, si consideramos la participación de todos estos sectores en el PBI de cada departamento, estos verían afectada casi la mitad de su producción agregada anual (...) Estos cuatro departamentos como un todo explican 25% de la producción agrícola este nacional y 35% de la producción pesquera”, precisó Gutiérrez.
En el caso del sector agropecuario, señaló, cerca de 80% de la producción de cultivos como mango, palta y arándanos proviene de esas regiones, por lo que una afectación climática podría reducir la oferta de estos productos.
Asimismo, recordó que la pesca ya muestra efectos negativos, con una primera temporada de anchoveta que capturó solo 25% de la cuota asignada que de por sí estaba por debajo del promedio histórico.
De esta manera, el fenómeno también tendría efectos sobre la inflación, pues se estima que generará un alza en el precio de los alimentos que agregará 1,25% a la inflación este año y 0,75% el próximo. Por ello, Credicorp elevó su proyección de inflación para fines del 2026 a 4,1%, mientras que para el 2027 la ubicó en 2,7%.
Otro golpe será al empleo. Aunque aún no se tiene una estimación del número que podrían verse afectados, Gutiérrez sostuvo que la menor producción en las regiones más golpeadas sí tendrá efectos sobre la contratación.
“Dado que la producción cae específicamente en estas regiones y también existe un nivel de de informalidad elevado, el empleo, especialmente en lo relacionado en lo que son a estas cuatro principales actividades y las que están muy pegadas al salario mínimo vital, sí se verían impactadas. Puede esperarse una contracción importante, especialmente en la pesca y el agro”, comentó a Gestión.
Pese a este golpe, Gutiérrez señaló que el menor dinamismo de estas actividades primarias va a ser más que compensado por los sectores no primarios como construcción, el comercio, la manufactura no primaria y servicios, debido a un crecimiento de la demanda interna en alrededor de 5% y de la inversión privada con cerca de 10%.