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El ‘oráculo’ de la política que llegó a Wall Street, así ha sido el ascenso de Polymarket

Gráfico LR.

Polymarket, de Shayne Coplan, logró una valuación histórica de US$9.000 millones y es hoy un termómetro de la incertidumbre global

Valentina Sánchez Forero

Durante los meses más duros de la pandemia, mientras Nueva York estaba en aislamiento, Shayne Coplan, con una computadora portátil, comenzó a construir lo que años después se convertiría en una de las plataformas más influyentes del ecosistema financiero digital. Coplan no tenía una empresa, ni respaldo institucional. Solo creía que las apuestas podían convertirse en una herramienta para anticipar el futuro. No como un simple juego, sino como un sistema capaz de transformar la incertidumbre en información útil.

LOS CONTRASTES

  • Jeffrey C. SprecherDirector ejecutivo de ICE

    “Existen oportunidades en los mercados que ICE, junto con Polymarket, puede atender de forma única, y estamos entusiasmados con el rumbo que la inversión”.

  • Omer GoldbergFundador de Chaos Labs

    “Si la recompensa de manipular un mercado es mayor que el costo de hacerlo, lo que vemos con el tiempo en todos los sistemas es que acaban siendo manipulados”.

Cinco años después, esa idea lo llevó al corazón de Wall Street. Polymarket, su empresa, fue valorada entre US$8.000 y US$9.000 millones tras una inversión de alrededor de US$2.000 millones de Intercontinental Exchange, matriz de la Bolsa de Valores de Nueva York. El acuerdo representó uno de los mayores sellos de legitimidad para una plataforma que hasta hace pocos años operaba bajo presión regulatoria.

La plataforma ha registrado, en eventos de alto impacto, volúmenes que superan los US$1.000 millones en apuestas concentradas en un solo proceso electoral. Durante el ciclo presidencial de 2024, los volúmenes mensuales llegaron a superar los US$2.000 millones, y tras las elecciones se han mantenido por encima de los US$1.000 millones mensuales.

Cómo funciona la plataforma

Polymarket es una plataforma en internet donde las personas usan criptomonedas para poner dinero según lo que creen que va a pasar en el futuro, como elecciones, decisiones económicas o eventos globales. Funciona como un mercado: cada opción tiene un precio que muestra qué tan probable cree la gente que ocurra ese evento. Por ejemplo, si una opción vale 70 centavos, significa que el mercado cree que hay cerca de 70% de probabilidad de que pase. Si la persona acierta, gana dinero; si no, lo pierde. La idea es que, como se usa dinero real, los precios reflejan lo que muchas personas creen que es más probable que ocurra.

El perfil de Shayne Coplan

Coplan, criado en el Upper West Side de Manhattan, se interesó desde joven por la tecnología financiera y dejó la Universidad de Nueva York para dedicarse al ecosistema cripto, especialmente a proyectos ligados a Ethereum. Tras fracasar en su primer emprendimiento y enfrentar pérdidas económicas, reforzó su creencia en que los mercados pueden anticipar la verdad mediante la “sabiduría de las multitudes”. Con esa idea fundó Polymarket en 2020.

Construida sobre el riesgo

Coplan apostó desde el inicio por un crecimiento acelerado, incluso operando en áreas regulatorias poco claras. Mientras algunos competidores priorizaban licencias formales, Polymarket se expandió rápidamente con mercados sobre temas políticos, económicos, deportivos y culturales, atrayendo usuarios globales, aumentando su volumen y despertando el interés de inversionistas, lo que posicionó a Coplan como una figura emergente en el ecosistema tecnológico y financiero alternativo.

Sin embargo, en 2022, autoridades financieras de EE.UU. multaron a Polymarket y le exigieron bloquear a usuarios estadounidenses, además de pagar US$1,4 millones para resolver cargos por operar una plataforma de derivados no registrada. Desde entonces, la empresa se posicionó como plataforma internacional, mientras Coplan buscaba una forma estructural de volver al mercado estadounidense.

El punto de inflexión llegó con las elecciones presidenciales de EE.UU. en 2024, cuando Polymarket mostró una ventaja más clara para Trump que las encuestas tradicionales y luego usó su victoria para posicionarse como una plataforma capaz de anticipar resultados políticos. Sin embargo, la visibilidad también trajo presión: el FBI allanó el apartamento de Coplan e investigó si la empresa seguía operando con clientes estadounidenses y cumplía normas antilavado. Posteriormente, con el cambio de administración, las investigaciones se archivaron y Polymarket destrabó su situación regulatoria, reforzada por la compra de Qcex por US$112 millones para operar legalmente en EE.UU.

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