El paro camionero dejó a Petrobras sin presidente y sin US$24.000 millones

El presidente de la compañía, Pedro Parente, renunció el viernes pasado a su cargo.

Carlos Rodriguez Salcedo - crodriguez@larepublica.com.co

El paro camionero que llegó a su fin esta semana le terminó costando a Petrobras US$24.000 millones de pérdidas en bolsa y la renuncia de su presidente Pedro Parente, quien se terminó convirtiendo en el centro de la polémica por el alza en los precios del diésel.

“Mi estancia en Petrobras dejó de ser positiva para la construcción de alternativas. No voy a ser un obstáculo para se discuten estas alternativas. Yo presento mi renuncia irrevocable e irreversible”, dijo el directivo en su carta de renuncia . Las acciones de la estatal se suspendieron en la bolsa de Sao Paulo, pero al retomar su operación llegó a caer hasta 19%.

Desde su llegada a la estatal, Parente inició una política de fijación de costos diarios que, ante la subida del precio internacional del petróleo y la devaluación del real, terminó afectando el precio del diésel que llegó a los camioneros a iniciar un paro que llegó a completar 11 días y que paralizó a carreteras de ese país.

Al final, el gobierno de Michel Temer, impopular y en medio de un año electoral, terminó cediendo a las demandas de los camioneros. Temer anunció el domingo pasado que el precio del diésel en las gasolineras se reducirá 12% durante 60 días.

Temer temió que hubiera un efecto contagio de las protestas, que ya contaban en la calle con el apoyo de otros sectores, entre ellos trabajadores de la petrolera que llegaron a realizar un paro de 72 horas. Una de sus exigencias: la renuncia de Parente. “Hay un gran desencanto con los políticos y una percepción de que la vida ha empeorado. Petrobras generó la chispa que estamos viendo en las calles”, le dijo a Bloomberg Christopher Garman, director de Eurasia Group para las Américas. “Esta vez, la discusión de Petrobras tiene menos que ver con la ideología y más con la vida cotidiana de las personas”.

El mercado no vio con buenos ojos la decisión, pues a pesar de que el Gobierno tendrá que reponer el dinero que perderá Petrobras, lo vio como una intervención política en la administración de la petrolera, que perdió el puesto como la compañía más valiosa de la bolsa Brasil y se lo cedió a la cervecera Ambev. El ministro de Hacienda, Eduardo Guardia dijo esta semana que los costos de los subsidios podrían llegar hasta los US$2.600 millones este año, por lo que también será necesario un recorte en el gasto del Gobierno e incluso la posibilidad de aumentar otros impuestos.

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