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El presidente de la FED hace su debut en Jackson Hole y abre la puerta a alza de tasas

Gráfico LR

Warsh advirtió que los avances contra la inflación han sido modestos y dijo que el banco tiene “trabajo por hacer” si precios no convergen a la meta

Bloomberg

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El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Kevin Warsh, aprovechó su primera intervención en el simposio de Jackson Hole desde que asumió las riendas del banco central para enviar un mensaje que sacudió las expectativas del mercado: la batalla contra la inflación todavía no está ganada y, si los precios no muestran una desaceleración convincente, la FED podría tener que volver a subir las tasas de interés.

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Warsh, quien asumió la presidencia de la FED en mayo, aseguró que el objetivo de inflación de 2% se mantiene firme y dejó claro que la institución está dispuesta a utilizar las tasas de interés para alcanzarlo. Aunque evitó anticipar cuál será su posición en la reunión de septiembre, sus palabras fueron interpretadas por los inversionistas como una apertura a un nuevo endurecimiento de la política monetaria.

“Este es mi criterio: debemos estar seguros de que la inflación subyacente avanza hacia nuestro objetivo, de forma clara y a una velocidad suficiente. De lo contrario, tenemos trabajo por hacer”, afirmó Warsh durante su intervención en Wyoming.

El mensaje adquiere especial relevancia porque la inflación continúa considerablemente por encima de la meta de la FED. De acuerdo con el índice de precios de los gastos de consumo personal, PCE, la medida de inflación preferida por el banco central estadounidense, los precios aumentaron 3,7% anual en julio, frente al objetivo de 2%. Además, cerca de la mitad de los bienes y servicios que componen la canasta del PCE registran incrementos superiores a 3% anual.

LOS CONTRASTES

  • Richard ClaridaExvicepresidente de la Reserva Federal

    “Todas las reuniones de la institución están ahora abiertas. Si los funcionarios no observan avances suficientes en materia de inflación, están preparados para subir los tipos”.

“Las cifras del PCE y del IPC de este verano fueron mejores de lo esperado, pero no me indican que las tendencias subyacentes hayan mejorado de forma significativa”, señaló. Con esta declaración, Warsh reforzó la idea de que algunos buenos datos mensuales no serán suficientes para convencer al banco central de que la inflación está nuevamente bajo control.

Uno de los puntos que más llamó la atención de los mercados fue su diagnóstico sobre las actuales condiciones financieras. Warsh aseguró que es difícil calificarlas como restrictivas, una señal relevante porque implica que, pese al nivel de las tasas de interés, la política monetaria podría no estar ejerciendo suficiente presión para llevar la inflación de regreso a 2%.

También afirmó que las tasas de interés de corto plazo siguen siendo la “herramienta predominante” de la FED para cumplir su mandato. La reacción de los mercados fue inmediata. El rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a dos años llegó a subir nueve puntos básicos, hasta 4,32%, mientras que el rendimiento de los títulos a 30 años descendió dos puntos básicos, hasta 5,17%. Los movimientos reflejaron una mayor expectativa de que la FED pueda verse obligada a elevar las tasas de corto plazo.

La probabilidad de un aumento de tasas en septiembre también cambió. Antes de la intervención de Warsh se ubicaba alrededor de 36%, pero después de sus declaraciones superó 50%, según los futuros sobre los fondos federales. El mercado pasó de considerar un aumento como un escenario menos probable a dividir sus apuestas entre una subida y mantener las tasas sin cambios.

Todavía no hay una decisión concreta

Warsh evitó comprometerse con una decisión concreta para la próxima reunión de política monetaria, programada para el 15 y 16 de septiembre. “Estoy hoy aquí comprometido con una disciplina, no con una decisión”, afirmó, dejando abierta la posibilidad de actuar en cualquiera de las dos direcciones dependiendo de los próximos indicadores económicos. Por eso, una fecha será particularmente importante para los mercados: el 11 de septiembre. Ese día se conocerán los datos de inflación al consumidor correspondientes a agosto.

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