El presidente francés negó sospechas de financiamiento ilegal antes de elecciones

Reuters

Nicolas Sarkozy negó cualquier ilegalidad en el financiamiento de su campaña del 2007, desestimando especulaciones sobre contribuciones no declaradas como nada más que tácticas de desprestigio antes de su postulación a la reelección.

Luchando cuesta arriba para lograr un segundo mandato en una elección que comienza en menos de tres semanas, Sarkozy había declinado a comentar previamente sobre nuevos hechos una investigación judicial sobre vínculos entre su partido y la mujer más rica de Francia.

Los votantes franceses están acostumbrados a titulares sobre supuesta corrupción y el último hallazgo en una investigación que se ha desarrollado desde hace años aún no muestra señales de desviar la atención de los electores desde la economía y los empleos.

Sin embargo, la especulación instó a Sarkozy a romper su silencio sobre el tema y dijo al canal de televisión Canal+: "Como es usual antes de una elección presidencial, hay unas pocas bombas fétidas. Es un clásico, no sorprenderá a nadie, pero no es muy agradable".

Sarkozy aseguró que sus cuentas del 2007 fueron verificadas en forma independiente y que recibieron aprobación oficial en esa época.

"¿Por qué debería haber cuestionamientos de financiamiento ilegal cuando cada milímetro de ingresos para la campaña y desembolsos fueron sujetos a chequeos?", preguntó.

Los cuestionamientos sobre el financiamiento de Sarkozy para su campaña presidencial del 2007 son parte de una investigación más amplia sobre las relaciones de su partido con la multimillonaria Liliane Bettencourt, la anciana heredera a la fortuna de los cosméticos L'Oreal.

La presión aumentó sobre Sarkozy cuando el investigador Michel Gentil colocó al ex administrador de la fortuna de Bettencourt, Patrice de Maistre, en custodia policial la semana pasada.

Gentil quiere saber más sobre los vínculos de Maistre con el entonces tesorero del partido de Sarkozy, el ex ministro del Trabajo Eric Woerth, quien, como de Maistre, está formalmente bajo investigación.

Las investigaciones se centran en retiros de dinero en un banco suizo de hasta 800.000 euros (US$1,06 millones) en los meses previos a la victoria electoral de Sarkozy en el 2007.

El mandatario dijo que no había nada sospechoso con las visitas que realizó a la casa de Bettencourt porque ambos vivían en un barrio del oeste de París, donde Sarkozy fue alcalde por muchos años.

El candidato socialista François Hollande, a quien todos los sondeos lo muestran como favorito para ganar un balotaje el 6 de mayo, no ha llegado a acusar a Sarkozy de haber actuado en forma incorrecta, pero su ex pareja y ex candidata presidencial Segolene Royal -quien perdió ante Sarkozy en el 2007- no se ha contenido.

En una reciente entrevista por televisión, Royal dijo que una de las razones por las que Sarkozy necesitaba postularse a la reelección era para asegurar otros cinco años de inmunidad legal, un privilegio conferido a los presidentes franceses en funciones.

TEMAS


Elecciones 2018 - Francia