Salud

La prevención del sarampión en Colombia se redujo en los últimos 10 años

Fuente: Paho y WHO / Gráfico: LR

Alcanzando más de 18,300 casos confirmados y al menos 45 muertes infantiles hasta abril de 2026 en la región

Isabella Arteaga Córdoba

La eliminación del sarampión en la región en 2016 fue un logro a nivel mundial, pero duró muy poco. Tras un brote inicial originado en Venezuela en 2017, la región se enfrenta hoy a una crisis aún peor.

El brote actual comenzó en octubre de 2024 durante una boda en Canadá a la que asistieron miembros de la comunidad menonita, un grupo religioso muy unido que suele rechazar la vacunación. Uno de los invitados viajó desde Tailandia portando el virus, el cual rápidamente infectó a otros y para principios de 2025 ya se había esparcido hacia comunidades en Texas y México.

Mientras que en Estados Unidos y Canadá el virus se ha mantenido mayormente confinado dentro de las comunidades menonitas, en México y otras naciones más pobres de la región, la disminución de los programas de vacunación ha expuesto a la población general. En 2014, 96% de los niños mexicanos recibían su segunda dosis de la vacuna contra el sarampión, logrando la inmunidad; sin embargo, para 2024 esa cifra cayó a menos de 70%.

En la región ha pasado de tener una de las tasas de vacunación infantil más altas del mundo a una de las más bajas. Como consecuencia, hasta el 25 de abril de 2026, la Organización Panamericana de la Salud, OPS, registró 18.352 casos confirmados y al menos 45 muertes, principalmente de niños en la región. México y Guatemala concentran la mayoría de los casos, aunque el virus ya tiene presencia en Bolivia y Perú.

La pandemia de Covid-19 dañó los servicios de atención médica en toda la región, restando personal a los programas de vacunación. A esto se suma que líderes populistas en México, Argentina y Brasil han recortado recientemente los presupuestos destinados a vacunar a los niños. Por su parte, en los países más ricos como Canadá, la principal fuerza impulsora es la creciente incertidumbre ante las vacunas, fomentada por temores infundados que se difunden a través de las redes sociales.

Ante el aumento de casos, el gobierno mexicano lanzó una campaña de inmunización de emergencia que aplicó unos 30 millones de dosis entre enero de 2025 y marzo de 2026, lo que parece haber estabilizado los contagios por ahora. Esto resulta crítico ya que el 11 de junio de 2026 México, Estados Unidos y Canadá serán los anfitriones de la Copa del Mundo de fútbol, evento que atraerá a unos 5.5 millones de aficionados, incrementando el riesgo de propagación. Mientras tanto, en Guatemala los contagios siguen aumentando, más de 5.300 infecciones y cuatro niños muertos, tras una gran reunión religiosa a fines del año pasado.

Los expertos de la OPS señalan que la clave es modernizar la infraestructura de inmunización, implementando registros electrónicos para alertar a los padres sobre las vacunas de sus hijos, algo que hoy solo tienen 19 de los 35 países de la organización.

La voluntad política es fundamental. Uruguay es señalado como el modelo a seguir en la región gracias a su buena vigilancia y compromiso inquebrantable, mientras que países como Argentina corren el riesgo de sufrir un brote sin políticas actuales.

TEMAS


América Latina - Salud - Sarampión