Riesgo país de Colombia cayó 86 puntos, según Indicador de Bonos de Mercados Emergentes
sábado, 19 de septiembre de 2026
Colombia se posiciona en el sexto puesto regional, a la vez que Uruguay, Chile y Perú lideran como los países con menor riesgo de deuda, mientras Argentina con el mayor
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Desde principios de año, los países de América Latina han evidenciado incrementos en su Indicador de Bonos de Mercados Emergentes, Embi, por sus siglas en inglés, más conocido como el índice que mide el riesgo país. En términos sencillos, este índice evalúa el nivel de riesgo que tiene una nación para cumplir o no con el pago de sus deudas.
Para la edición de agosto en este rango, Colombia se posiciona en el sexto lugar de la región, así ubicándose en un nivel intermedio de riesgo. El país cerró su indicador en 189 puntos, tras haber alcanzado los 275 puntos durante el primer trimestre del año, una mejora atribuida, posiblemente, al cambio hacia un gobierno de corte promercado tras la elección del nuevo presidente, Abelardo de la Espriella.
A nivel regional, la media pasó de 287 a 300 puntos durante el primer trimestre del año, ubicándose en un promedio general de 236. En esta edición del Índice Embi, Argentina lidera como el segundo país con los bonos que ofrecen mayor rendimiento en América Latina, excluyendo a Venezuela, que ocupa el primer lugar con 6.389 puntos debido a que sus bonos se encuentran en default desde 2017. Argentina concluyó agosto en 514 unidades, seguida por Ecuador en el tercer puesto con 410 puntos, Bolivia con 396 puntos, El Salvador con 270 puntos y México con 196 puntos. Así se llega a Colombia, que ocupa el sexto puesto regional con un puntaje de 189.
Según Juan Pablo Vieira, CEO de JP Tactical Trading, la caída del Embi en Colombia refleja una mejora clave en las condiciones financieras del país. Al reducirse la percepción de riesgo, disminuye la prima requerida por los inversionistas, lo que abarata el costo del crédito e impulsa la entrada de capitales. Aunque persiste un diferencial frente a otros países de la región, el descenso de 275 a 189 puntos es un indicador claro de que el mercado tiene mayor confianza en el entorno de inversión colombiano.
Además, Vieira explica que aunque las condiciones de liquidez en los mercados internacionales suelen marcar la pauta para las economías emergentes, la drástica caída del Embi en Colombia responde a factores que van mucho más allá del entorno global. Se trata de una reevaluación directa sobre las condiciones internas del país, donde el mercado financiero empieza a descontar un escenario de mayor estabilidad, sostenibilidad y confianza macroeconómica.
Este descenso refleja que las señales emitidas en materia de seguridad jurídica, certidumbre normativa y respeto a las reglas de juego están surtiendo efecto entre los grandes fondos internacionales y la banca de inversión. La percepción de un entorno más predecible ha permitido reducir paulatinamente la prima de riesgo que se le exigía a Colombia para financiar su deuda, abriendo un canal de transmisión positivo hacia la economía real.
Al abaratarse el endeudamiento soberano, no solo se libera presión sobre los presupuestos públicos, sino que se facilita un acceso al crédito más competitivo para el sector privado y se dinamiza la llegada de inversión extranjera de largo plazo.
En definitiva, reducir 86 puntos en la medición del riesgo país es la constatación de que los capitales nacionales e internacionales vuelven a mirar a Colombia con optimismo. Más allá del contexto macro exterior, la caída del Embi valida la percepción de un mercado que percibe mayor seguridad y un clima de negocios favorable, consolidando al país como un destino competitivo, predecible y atractivo para la inversión.
Por otro lado, se encuentran los países con los niveles de riesgo más bajos de América Latina, en donde Uruguay obtuvo el menor indicador durante agosto con un acumulado de 65 puntos, seguido por Chile con 87 puntos, Perú con 106 puntos, Paraguay con 107 puntos y, cerrando el top cinco, Guatemala con 110 puntos.
Asimismo, el macroeconomista Mauricio López González enfatiza que la prioridad absoluta para la estabilidad económica radica en el saneamiento de las finanzas públicas.
Para alcanzar este objetivo, sostiene que es imprescindible implementar una estrategia integral que combine la reducción del déficit fiscal y de la deuda pública con un ajuste efectivo en el gasto estatal. Aunque reconoce que la magnitud de este recorte presupuestal podría no alcanzar las metas más ambiciosas planteadas inicialmente, remarca que cualquier disminución del gasto resulta positiva.
A esto se suma la necesidad de enviar señales de certidumbre a los mercados, tales como la ratificación del compromiso con la regla fiscal y una política tributaria prudente que evite la reducción de impuestos o incluso considere incrementarlos si la coyuntura lo exige. Este conjunto de medidas resulta determinante para fortalecer la confianza de los inversionistas y proyectar sostenibilidad económica.
Los Beneficios de un Embi bajo
Mientras Colombia alcanza un nivel intermedio de riesgo, lo que significa que su capacidad para pagar la deuda pública no es ni óptima ni crítica, países como Venezuela, Argentina, Ecuador y Bolivia registran el mayor riesgo país de toda América Latina. Esta situación encarece las tasas de interés de los préstamos internacionales que deseen solicitar, mientras que para las naciones con bajo riesgo estas tasas son más reducidas, y en los niveles intermedios dependen de las condiciones del prestamista.
Por otra parte, un Embi bajo genera confianza ante los inversionistas, por lo que la disminución de más de 100 puntos en el puntaje de Colombia desde principios de año resulta positiva. En cambio, para los países con alto riesgo, las ofertas de inversión se reducen por su baja capacidad financiera. En conclusión, el bajo puntaje de países como Uruguay y Chile refleja que las finanzas públicas de estas naciones gozan de buen orden y un entorno político estable.
¿Cómo se mide el Índice de Bonos de Mercados Emergentes, Embi?
El Índice de Bonos de Mercados Emergentes es una herramienta creada por el banco estadounidense J.P. Morgan para evaluar qué tan riesgoso es prestarle dinero a un país. Se analiza comparando la tasa de interés que ofrece un país por sus bonos de deuda frente a la tasa que paga EE.UU., considerado el deudor más seguro del mundo; cuanto más amplia sea esa diferencia o brecha en puntos básico, mayor es el nivel de riesgo, lo que indica que el mercado considera al país inestable o con probabilidad de incumplimiento.