El tratado entre Colombia y la Unión Europea enfrenta sus primeras trabas

Rogelio Vélez - rvelez@larepublica.com.co

Los participantes de la sesión del Parlamento Europeo en la cual se debía opinar sobre la implementación del tratado de libre comercio de Colombia y Perú con la Unión Europea, dejaron claro que su preocupación más grave es la situación de los derechos humanos, en especial lo relacionado con los líderes sindicales y la restitución de tierra de los campesinos en Colombia.

Durante el debate que se realizó ayer en Bruselas, miembros de diferentes organizaciones intervinieron para exponer sus preocupaciones sobre el acuerdo antes de la ratificación que deberá gestionar la eurocámara.

Además de representantes de los empresarios, sindicalistas y de organizaciones ecologistas, a la audiencia asistieron el comisario europeo de Comercio, Karel De Gucht así como los vicepresidentes de Perú, Marisol Espinoza, y de Colombia, Angelino Garzón.

'Estamos haciendo esfuerzos y hemos desarrollado una política de cero tolerancia en la violación de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario', dijo Garzón en su intervención.

'Queremos reiterar que tenemos una agenda internacional muy amplia y no vamos a cambiar la ruta de seguir trabajando para consolidar a Colombia como un Estado moderno, y esto no está supeditado a la firma de cualquier acuerdo comercial' agregó.

Después en su intervención, el vicepresidente, destacó los avances en protección de miles de personas, incluyendo líderes sindicales, lo cual tiene un costo para el país de cerca de los US$100 millones anualmente, según el funcionario.

Los participantes europeos, sin embargo, hicieron saber a la Eurocámara que tienen muchas objeciones a la ratificación del tratado porque Colombia, particularmente, no ha podido mostrar un avance significativo en cuanto a la protección de los Derechos Humanos en el país.

Por eso se le pidió al gobierno que presente resultados en la ley de reparación de tierras y en la persecución de los delincuentes involucrados en acciones contra la sociedad civil.

En este sentido uno de los participantes advirtió al gobierno colombiano que la opinión sobre el conflicto en Colombia cambiará cuando se tengan claros los culpables de los delitos y cuando la gente regrese a sus tierras.

A esto los representantes de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), salieron a la defensa de Colombia, y mencionaron que en cuanto a la condena de los crímenes en contra de los sindicalistas, se ha visto un claro avance, teniendo en cuenta que la cifra de sentencias creció considerablemente en los últimos 10 años.

Por su parte, el representante de Business Europe, organización que representa a pequeñas, medianas y grandes empresas en 35 países, mostró su preocupación por que Colombia se acogiese a los requerimientos de la OIT, en cuanto a la protección de los derechos de los trabajadores y los sindicalistas.

Por otro lado, Eduardo Estévez, asesor de la Confederación Sindical de las Américas, dijo que en el caso colombiano 'hemos visto avances pero no tantos'.

'Nos preocupan ciertos aspectos. El incremento del PIB que ha tenido el país no es garantía de una mejora en la situación. Las cifras son mejores que en Europa pero aún hay mucha inequidad', comentó.

Sin embargo, Colombia nunca es ajeno a este tipo de cuestionamientos en sus tratados.

'Todos esto es parte del proceso de discusión, pero el país tienen experiencia en este tipo de cuestionamientos, lo mismo pasó con el TLC con Estados Unidos', dijo Andrés Molano, profesor de política internacional de la Universidad del Rosario.

'Esos señalamientos son positivos para el país porque obligan a subir estándares. Eso es parte de la discusión normal y no pone en riesgo el tratado', añadió.

En este sentido, el vicepresidente Garzón dijo que Colombia está en el camino para solucionar esos problemas pero no lo hace exclusivamente para que se aprueben los tratados.

'Si al final por una u otra razón no se aprueba, no va a pasar nada, seguiremos teniendo extraordinarias relaciones con la Unión Europea' concluyó.

Preocupación por el sector financiero
Otra preocupación sobre la implementación del tratado de libre comercio entre Europa y los países andinos, Perú y Colombia, que se planteó durante las discución en el Parlamento Europeo es la exposición que tendrían los países andinos a los activos toxicos de las banca europea. En este sentido, el ministro de Comercio Exterior, José Luis Silva, indicó que Perú tienen uno de los sistemas bancarios más seguros y más estables del mundo.

'En la crisis de Estados UNidos, ni un solo banco fue afectado porque existe un estricto control sobre todo lo que pasa en el sector.

El tratado aún deberá ser ratificado tanto por el organo legislativo de Europa como por los congresos de Colombia y Perú.

Las opiniones

Maisol Espinoza
Vecepresidente de Perú

'Nosotros velaremos por el cumplimiento de los compromisos. Aquí se ratifica que el Gobierno no solo trabajará como un garante de los derechos de los trabajadores sino también de los servicios básicos de Perú'.

Andrés Molano
Profesor de política internacional de la Universidad del Rosario

'Todos esto es parte del proceso de discusión, pero el país tienen experiencia en este tipo de cuestionamientos. Lo mismo pasó con el TLC con Estados Unidos. Esos señalamientos son positivos para el país porque obligan a mejorar'.

Mario Forero
Profesor de relaciones internacionales de Universidad Jorge Tadeo Lozano

'Estos cuestionamientos son una excusa para retardar el proceso a raíz de lo que está pasando en toda Europa. Antes parecía que iban a aprobar esto más rápido, y ahora parece que se van a demorar'.

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