El voto de confianza empresarial a José Antonio Kast a prueba de malas cifras
domingo, 6 de septiembre de 2026
La Encuesta de Expectativas Económicas (EEE) de agosto del Banco Central anticipaba un crecimiento de 1,1% para el Imacec de julio. Y ocurrió lo contrario
Diario Financiero - Santiago
Fue una mala sorpresa. Después de que la economía creciera 2,4% en junio, las expectativas apuntaban a que la actividad mantuviera cifras positivas. La Encuesta de Expectativas Económicas (EEE) de agosto del Banco Central anticipaba un crecimiento de 1,1% para el Imacec de julio. Y ocurrió lo contrario. El indicador cayó 1,5% respecto del mismo mes de 2025.
Las cifras volvieron a instalar las dudas sobre la velocidad de la recuperación económica. Pero entre algunos de los grandes empresarios del país el traspié todavía no parece haber terminado con las expectativas depositadas en la agenda económica del gobierno de José Antonio Kast.
En la celebración de los 90 años del Colegio Saint George, Jorge Matetic, Carlos Alberto Délano e Ignacio Cueto fueron consultados por DF MAS y coincidieron en que los efectos de las medidas impulsadas por la administración tardarán en reflejarse en las cifras, pero mantuvieron, por ahora, un voto de confianza en el rumbo que está tomando el Ejecutivo.
“Yo estoy muy optimista de la economía chilena a futuro. Ahora, las grandes reformas no se notan al otro día, sino que se toman su tiempo”, afirmó Délano.
El empresario incluso puso un horizonte para comenzar a observar los primeros resultados. “Yo creo que a partir de este otro año, quizás a partir de enero, se va a empezar a notar la mano de estas reformas que se están haciendo”, señaló.
A su juicio, parte de la dificultad que enfrenta actualmente la administración está relacionada con las condiciones que recibió de su antecesora. “Este año yo creo que se encontraron con lo que se había hecho en el Gobierno anterior. O sea, es imposible que cambien en un mes (lo que pasó en) varios años”, sostuvo.
Jorge Matetic -dueño de conocidas firmas en las áreas manufacturera, agroindustrial y vitivinícola- también reconoció que la economía está demorando en reaccionar, pero mantiene una visión optimista respecto del escenario que comienza a configurarse.
El empresario atribuyó parte de la debilidad actual a una acumulación de regulaciones que, a su juicio, fueron restando competitividad y dificultando la actividad de las empresas durante los últimos años. “Son muchas cosas”, afirmó. Entre ellas mencionó “muchas reglas laborales que cuesta cumplirlas” y otros factores que, según señala, “le fueron metiendo el palo a la carreta durante tantos años”.