Elecciones dejan en duda medidas de austeridad

Rogelio Vélez - rvelez@larepublica.com.co

Con las elecciones del pasado domingo, en las cuales los partidos políticos con menos voluntad para aceptar las medidas de austeridad de la Unión Europea ganaron posiciones, la sociedad dejó ver que los planes de recortes no serán acogidos sin protestas o sin un desgaste de capital político de los líderes.

Más allá de las elecciones en Francia, donde los electores decidieron que necesitaban un cambio de las políticas de derecha que el presidente Nicolás Sarkozy venía imponiendo de la mano de la canciller alemana, Ángela Merkel, los votantes de otros países dejaron sentir sus insatisfacciones.

Los franceses eligieron al socialista François Hollande como presidente después de 17 años en que no se vía un mandatario socialista en el Palacio del Elíseo.

El presidente electo basó su campaña en la necesidad de reducir las medidas austeras, hacer más gastos, aumentar los impuestos a las grandes fortunas y de cambiar las reglas de juego que querían imponer otros países de la moneda común.

'En Francia habrá un periodo de transición un poco preocupante porque se genera algo de inestabilidad, al menos en un principio', dijo Gonzalo Palau, profesor de economía de la Universidad del Rosario.

'No quiere decir que un gobierno sea mejor que otro. Pero cuando se han tomado decisiones concertadas internacionalmente, otro camino genera zozobra y nerviosismo', agregó.

El analista apuntó que Hollande ganó por un margen muy estrecho (51,67% a 48,33%), lo que habla de que todavía hay quienes creen en la austeridad.

Grecia
En Grecia, por otro lado, los parlamentarios socialistas del Pasok y los conservadores de Nueva Democracia, los dos partidos que apoyan los recortes impuestos por la UE, se quedaron en 149 escaños en las elecciones del fin de semana, dos por debajo de la mayoría de 151 que necesitaban para crear una coalición de gobierno.

Sin el control sobre el parlamento, estos partidos podrían perder el control sobre los recortes que impuso la UE como condición para liberar el rescate de ?$130.000 millones (US$170.000 millones). Sin este dinero, el país podría irse a un impago y perder su posición en la zona euro. De hecho, Antonis Samaras, líder de Nueva Democracia, el partido con más votación, dijo que no fue capaz de crear una coalición de gobierno, por lo que cedió el turno a la coalición de izquierda.

Además, el periodo de incertidumbre que vive el país hizo que subieran su participación dos partidos de los extremos, el partido Comunista y el de ultra derecha Neonazi.

'La gente casi siempre se termina yendo a los extremos cuando el centro no funciona', señaló Jairo Velásquez, profesor de relaciones internacionales de la Universidad de la Sabana.

Gran Bretaña y alemania
Otros que sufrieron la desaprobación de sus ciudadanos fueron el gobierno inglés y el alemán. El primero, en la actualidad dirigido por el primer ministro conservador David Cameron, perdió su dominio sobre los consejos locales de todo el país, cuando una mayoría de candidatos laboristas se hicieron con 823 posiciones. El partido oficialista perdió más de 400 lugares en todo el país.

'El mensaje que mandó la gente es este: enfóquese en los que importa, entregue lo que prometió y pruébese a sí mismo en el proceso. Ese mensaje lo recibí', dijo Cameron.

Por otro lado, el partido de Ángela Merkel, por poco pierde el control sobre otro estado bajo su mando. En la elecciones de Schleswig-Holstein, la Unión Cristiano-Demócrata (CDU), de la canciller, obtuvo un 30,9%, mientras que el Partido Social Demócrata (SPD), principal fuerza de centro izquierda, el 29,9%.

Para Velásquez, los partidos que perdieron tienen que ver esto como una advertencia y los ciudadanos deben darse cuenta de que el gobierno no puede sostener todo.

'Los europeos no han entendido que el estado de bienestar no es sostenible. Tiene que buscar un elemento de equilibrio. No todo el peso puede recaer sobre el Estado', comentó .

Merkel recibirá a Hollande con los `brazos abiertos`
La canciller alemana, Angela Merkel, dijo ayer que recibirá al presidente electo de Francia, François Hollande, 'con los brazos abiertos' pero seiteró que el pacto fiscal no está abierto a una renegociación.

'Puedo decir desde mi lado que Hollande será recibido por mí con los brazos abiertos en Alemania', dijo Merkel, que había mostrado su apoyo durante la campaña electoral al presidente Nicolas Sarkozy, y agregó que el plan fiscal de la Unión Europea no está abierto a renegociación.

Hollande ha criticado el constante énfasis de Alemania sobre la austeridad para luchar contra la crisis de la deuda soberana.

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