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Energía, robótica y biotecnología, entre las favoritas para invertir según Bloomberg Intelligence

Gráfico: LR

Analistas de Bloomberg afirman que la evolución del mercado está abriendo espacio para diversificar las inversiones más allá de las grandes empresas de inteligencia artificial

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La revolución de la inteligencia artificial continúa siendo el principal motor de Wall Street. Sin embargo, mientras empresas como Nvidia, Microsoft y otros gigantes tecnológicos concentran la atención de los inversionistas, expertos consideran que el siguiente ciclo de ganancias podría estar en sectores menos evidentes, pero directamente beneficiados por la expansión de la IA. Así lo plantean estrategas consultados por Bloomberg, quienes explicaron cómo distribuirían una inversión de US$1 millón en el actual contexto económico.

Semiconductores chinos

Para Marko Papic, estratega jefe de BCA Research, el mercado está subestimando el potencial del negocio de memorias electrónicas en China. Mientras algunos inversionistas reducen exposición a fabricantes surcoreanos, Papic considera que el verdadero crecimiento podría estar en las compañías chinas dedicadas a chips de memoria.

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El especialista sostiene que, pese a las tensiones comerciales entre EE.UU. y China, el mundo continúa dependiendo de componentes electrónicos de bajo costo fabricados por empresas chinas, especialmente aquellos utilizados en automóviles, equipos industriales y dispositivos tecnológicos. Bajo esa visión, recomienda el KraneShares China Technology & Semiconductor Star 50 Index ETF, Kstr, un fondo cotizado enfocado en compañías tecnológicas y de semiconductores de la Bolsa de Shanghái.

El combustible de la IA

Desde JPMorgan Asset Management, la estratega Gabriela Santos identifica otro gran beneficiario del auge de la IA: el sector energético. El rápido crecimiento de los centros de datos está elevando el consumo de electricidad en Estados Unidos por primera vez en décadas, lo que obligará a realizar millonarias inversiones en generación, transmisión y distribución de energía.

Más allá de las tradicionales empresas de servicios públicos, Santos recomienda mirar hacia fondos privados especializados en infraestructura eléctrica, que invierten en activos regulados y en proyectos capaces de abastecer la creciente demanda de energía proveniente de centros de datos, vehículos eléctricos y procesos de electrificación industrial. Estos vehículos de inversión ofrecen ingresos periódicos y potencial de valorización.

Asia apuesta por la robótica

LOS CONTRASTES

  • Garrett MelsonEstratega de Natixis Investment Managers

    “Muchos inversionistas persiguen lo que más sube, hasta que deja de hacerlo. La mejor estrategia es buscar sectores con baja correlación con la IA”.

Otra tendencia destacada es la denominada “IA física”, enfocada en la automatización industrial. Según Santos, países como Japón, Corea del Sur y China están utilizando la inteligencia artificial para fortalecer sus capacidades manufactureras mediante robots industriales y automatización avanzada.
En este escenario, las compañías dedicadas a robótica podrían convertirse en algunos de los grandes ganadores.

Bancos y biotecnología

No todas las recomendaciones pasan por la tecnología. Garrett Melson, estratega de Natixis Investment Managers Solutions, considera que el mercado podría experimentar una rotación de capitales desde las empresas más vinculadas con la IA hacia sectores que han permanecido rezagados. Entre ellos destacan los bancos y las compañías de biotecnología.

La IA lidera, pero con nuevas oportunidades

Los expertos coinciden en que la inteligencia artificial continúa siendo la gran tendencia estructural de los mercados financieros y que el sector tecnológico aún mantiene un importante potencial de crecimiento. No obstante, advierten que las oportunidades más atractivas podrían encontrarse ahora en industrias que hacen posible esa transformación, como la infraestructura energética, los semiconductores, la robótica, la banca y la biotecnología. En otras palabras, el próximo gran ganador de la revolución de la IA podría no ser quien desarrolla el software más avanzado.

Melson explica que el entusiasmo por la IA generó un mercado impulsado por el “momentum”, donde los inversionistas compraban principalmente los activos con mayores alzas. Sin embargo, cuando ese impulso comienza a moderarse, el dinero suele desplazarse hacia sectores con mejores valoraciones y mayor potencial de recuperación.

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