“Con el conflicto en el Golfo Pérsico, el antiguo orden mundial se ha derrumbado”
viernes, 27 de marzo de 2026
Ahmad Reza Kheirmand, embajador de Irán en Colombia, dijo que El tránsito por Ormuz será clave con nuevas reglas y los alimentos y commodities serán más costosos
Tras casi un mes de escalada en el Golfo Pérsico, desde el inicio de los bombardeos el 28 de febrero, el conflicto ya empieza a reconfigurar no solo los precios de la energía y los flujos del comercio global, sino también el equilibrio geopolítico mundial. En este contexto, el embajador de Irán en Colombia, Ahmad Reza Kheirmand, señaló que “el antiguo orden mundial se ha derrumbado y hay que construir uno nuevo”, en medio de una crisis que impacta el petróleo, los fertilizantes y los alimentos. Sin embargo, en paralelo a la incertidumbre, el diplomático plantea una oportunidad concreta: Irán, con cerca de 90 millones de consumidores, se mantiene como un mercado abierto para productos colombianos como carne, café, arroz y frutas, siempre que el sector privado logre articularse.
Considerando el conflicto en el Golfo Pérsico, ¿qué impactos ha tenido en su economía?
Desde hace casi un mes, el país enfrenta bombardeos continuos que han paralizado la actividad económica. La producción de hidrocarburos continúa, pero con limitaciones. Este conflicto impacta la producción de fertilizantes y otros commodities, generando efectos en la economía global. El antiguo orden mundial se ha derrumbado. Es una situación más compleja que cualquier tensión que hayamos vivido en las últimas tres décadas.
¿Cómo afectará esta crisis a los precios del petróleo?
El estrecho de Ormuz, donde Irán y Omán controlan el tránsito, concentra cerca de 20% del petróleo mundial. Actualmente, su operatividad está limitada por los bombardeos y la situación de guerra. Si no se normaliza, los precios pueden subir significativamente. No obstante, nuestros compradores siguen comprando petróleo, por lo que el efecto inmediato en exportaciones es moderado. Pero si el conflicto se prolonga por más de dos o tres meses, los precios internacionales podrían elevarse.
¿Qué rol juega el estrecho de Ormuz en este escenario?
El estrecho de Ormuz es, sin duda, uno de los puntos más estratégicos y sensibles del comercio energético mundial. A través de este corredor marítimo pasa un volumen significativo de gas natural licuado y otros productos energéticos. Su importancia radica en que conecta los principales productores del Golfo Pérsico con los mercados internacionales, especialmente en Asia, Europa y América. Cualquier interrupción, ya sea por bloqueos o tensiones militares, tiene un efecto inmediato sobre los precios internacionales del crudo, sobre los costos logísticos.
¿Qué consecuencias tendría para América Latina y Colombia?
América Latina está relativamente aislada, y para Colombia el impacto directo a corto plazo podría ser limitado. Sin embargo, los fertilizantes y los productos agrícolas podrían aumentar de precio, lo que afectaría costos de producción e inflación. Este conflicto generará también un efecto más amplio en la economía global: mayores precios en alimentos y commodities, cambios en la militarización de países estratégicos como Alemania, Japón y Corea del Sur, y un escenario de volatilidad en los mercados emergentes.
Usted mencionó que el mercado iraní está abierto para Colombia. ¿Qué significa esto?
Significa que las empresas colombianas pueden exportar carne, café, arroz y frutas a Irán sin restricciones, tal como lo hace Brasil desde hace décadas. En 2024 y 2025, algunas Pymes colombianas lograron exportar 1.000 toneladas de carne con éxito. Esto demuestra que el mercado está disponible y que Irán es un país con consumidores activos y necesidades claras. El mercado está abierto: empresas colombianas pueden exportar carne a Irán como lo hace Brasil”
¿Qué otros productos tienen potencial en este mercado?
Además de la carne, el café y el arroz, las frutas colombianas tienen una calidad y variedad que no se encuentran en la región. También los fertilizantes y algunos productos industriales tienen un alto potencial. Algunos fertilizantes colombianos muestran 15% más rendimiento y 20% menor costo que productos locales iraníes. Esta es una oportunidad concreta para empresas que busquen invertir o exportar.
¿Cuáles son los principales desafíos para que Colombia aproveche este mercado?
El principal obstáculo no es político ni diplomático, sino la falta de articulación del sector privado colombiano. Históricamente, Colombia no ha tenido relaciones comerciales sólidas con Irán. Brasil y Argentina son ejemplos: Brasil exporta US$6.000 millones al año, Argentina más de US$700 millones, todos gestionados por el sector privado. Colombia apenas comenzó a explorar el mercado iraní desde 2023, a través de Pymes.
Actualmente, ¿existen rutas directas entre Colombia e Irán?
No, debido al bajo volumen de comercio actual. Las exportaciones se realizan a través de puertos del Golfo Pérsico, Dubái o países intermediarios. Para productos perecederos, como carne y frutas, esto exige planificación logística, transporte refrigerado y tiempos de tránsito controlados. Con un mayor volumen y articulación, podrían establecerse rutas directas, reduciendo costos y tiempos.
¿Existen restricciones de pagos por sanciones?
Sí, hay sanciones de Estados Unidos, pero los empresarios encuentran canales legales para realizar transacciones. Irán mantiene relaciones comerciales con otros países bajo sanciones y se pueden replicar esos modelos. La clave es que el negocio funcione independientemente de la política. Business is business.
¿Qué pueden aprender los empresarios colombianos?
Brasil y Argentina demuestran que el éxito comercial con Irán depende, en gran medida, del dinamismo y la articulación del sector privado. Brasil exporta cerca de 200.000 toneladas de carne al año a ese mercado, mientras que Argentina supera los 700 millones de dólares en productos agrícolas. Colombia cuenta con un potencial similar en sectores como carne, café, arroz, frutas y fertilizantes, pero para aprovecharlo requiere mayor organización empresarial.
¿Qué mensaje daría a los empresarios interesados en Irán?
No deben enfocarse en política o en titulares internacionales. Irán tiene 90 millones de consumidores activos, cuya dieta diaria incluye arroz, carne y pollo.
Esto representa un mercado gigantesco. La embajada está lista para facilitar contactos, asesorar en logística y pagos. El sector privado debe liderar, y la iniciativa puede generar exportaciones sostenibles y de largo plazo.
¿Qué sectores deben priorizar hoy los exportadores?
Carne, café, arroz, frutas, fertilizantes y algunos productos industriales. La clave es información, negociación directa y relaciones sólidas con contrapartes iraníes.
Además de oportunidades, ¿qué riesgos existen para los negocios y la economía global?
La guerra en el Golfo impacta la producción y precios de energía, fertilizantes y alimentos. Esto afectará la inflación global y los costos de producción en economías emergentes. Sectores como medicamentos, que dependen de hidrocarburos, también se verán afectados. La prolongación de la crisis generará un mundo más difícil y volátil, especialmente para países emergentes.
El perfil
Ahmad Reza Kheirmand cuenta con una Maestría en Derecho Internacional obtenida en 2012 en la Universidad Páyame Noor. Actualmente se desempeña como consejero de segundo grado, tras una trayectoria que incluye roles clave en la Segunda Dirección de América y diversas representaciones en Sudamérica y Europa, como tercer y segundo secretario en Chile y Brasil, consejero tercero en España, subdirector y alto experto en la Dirección de América, y encargado de negocios en Argentina. Desde 2020 lidera la Segunda Dirección de América, consolidando su perfil como especialista en la política y diplomacia.