Escasa preparación diplomática, el gran ‘lunar’ en la gestión de los embajadores

Rogelio Vélez - rvelez@larepublica.com.co

Por medio de un sondeo con más de 30 analistas internacionales y empresarios, LR se puso en la tarea de calificar a los embajadores más importantes que el gobierno colombiano tiene como representantes del país en el exterior. Sobresale en el escalafón el embajador en EE.UU., Gabriel Silva.

A más de 35 líderes de opinión se les pidió que calificaran de 1 a 5 a un total de 10 embajadores colombianos, en base a su formación diplomática, sus logros, fallas y alcances en materia comercial, entre otros aspectos.

La diplomacia colombiana en el exterior ha tenido bastante actividad durante los últimos años, en especial por las negociaciones de acuerdos comerciales, pero aún persiste la misma queja general de que los embajadores siguen siendo nombrados por sus relaciones públicas y no por sus capacidades diplomáticas.

Bajo el mando de la canciller María Ángela Holguín, el Ministerio de Relaciones Exteriores tuvo un buen 2011, teniendo en cuenta la firma del TLC con EE.UU., el progreso del tratado de comercio preferencial con la Unión Europea y la reactivación de las relaciones estancadas con Venezuela y Ecuador.

A su vez, se observó la búsqueda de la ampliación de las relaciones con otros países como con el Reino Unido, por los tratados en educación, y con Turquía, por la remoción del requerimiento de visado para los colombianos. El aumento de las visitas del presidente Juan Manuel Santos durante su gobierno a países que se tenían de cierta forma 'olvidados', fueron muestra de esa voluntad de reactivar la diplomacia.

Otro punto positivo que tuvo el año pasado la cancillería fue la creación de nuevas embajadas que ampliaron la presencia de Colombia en el exterior de 47 a 51 países. Las nuevas adiciones fueron en Turquía, Indonesia, Emiratos Árabes y Trinidad y Tabago.

Aun así, Colombia sigue estando muy lejos de alcanzar a cuerpos diplomáticos como los de Estados Unidos, Brasil, España o Japón, los cuales superan la centena de embajadas en los países del mundo.

'Gracias al liderazgo de la ministra se está dando un cambio importante en el manejo de las relaciones internacionales, especialmente en cómo podemos mejorar nuestro intercambio comercial con otros países', dijo Germán Nova, Subdirector del CID la Universidad Nacional.

Para los empresarios y académicos encuestados por LR, el representante diplomático que tiene mejor calificación es Gabriel Silva, en Estados Unidos. La buena imagen de Silva viene de la aprobación del TLC con ese país.

En segundo lugar está, Mauricio Rodríguez, por su trabajo en el Reino Unido para posicionar el buen nombre de Colombia como destino turístico y de inversión. A éste le sigue en el tercer lugar Carlos Cure, el embajador de Colombia en Venezuela a quien ha afectado su falta de protagonismo en el restablecimiento de las relaciones con Caracas por la comunicación directa que hay entre cancilleres y presidentes.

Al final de la lista, como uno de los peores representante colombianos en el exterior, está el embajador en Perú, Jorge Visbal, quien tiene una pésima imagen después de los señalamientos de sus vínculos con líderes paramilitares. Más arriba en el ranking están los embajadores de Ecuador, Fernando Arboleda con una calificación de 3.0 y de Panamá, Ángela Benedetti quien obtuvo 2.8.

La crítica generalizada que se hace en contra de la diplomacia colombiana es que los gobiernos han tomado las embajadas como 'un premio' para sus funcionarios más allegados. Los embajadores son personas con contactos políticos y no se incentiva que tengan una carrera diplomática y un mejor conocimiento de las relaciones internacionales.

'En Colombia, falta desarrollar la carrera diplomática como tienen todos los demás países. Aquí todos son políticos. Es fundamental desarrollar esta profesión en el país', comentó Marcel Hofstetter, director del departamento de economía de la Universidad de la Sabana.

'La diplomacia debe ser más de carrera. Al compararse con Brasil y Perú, estamos mal, allá hay diplomáticos de carrera muy experimentados. Para esto se requiere mucha habilidad y estudio', dijo Álvaro Gómez, genérente de PQP. Para otros de los encuestados, hay algunas regiones que están muy descuidadas.

'Reino Unido es muy importante porque tiene un gran potencial en materia de inversiones y transferencia tecnológica para el desarrollo tecnológico en Colombia', dijo Alejandro Martínez, presidente de la Asociación Colombiana de Petróleo.

En este sentido, hace falta un mayor conocimiento del trabajo que hacen los embajadores

'No es mucha la información que hay de forma permanente de lo que hacen los embajadores', comentó Gustavo Tobón, decano de economía de la Universidad Javeriana.

El pequeño cuerpo diplomático de Colombia Entre los logros de la labor de la canciller, María Ángela Holguín está la ampliación del número de embajadas colombianas en el exterior.

Aún así, el país sólo tiene presencia en la cuarta parte de los países del mundo y está muy por debajo del trabajo diplomático de Brasil, con 118 embajadas, España con 190 o Francia 196.

Si bien lo países más importantes están cubiertos, hace falta representación en lugares con mucho potencial como Finlandia o Singapur. En la región, Colombia está por debajo de Perú, pero supera a Venezuela.

Las opiniones
Marcel Hofstetter
Director del departamento de Economía de la Universidad de la Sabana

'En Colombia hace falta desarrollar la carrera diplomática como tienen todos los demás países. Aquí todos son políticos. Es fundamental desarrollar esta profesión en el territorio nacional'.

Gustavo Tobón
Decano de economía de la Universidad Javeriana

'No es mucha la información que hay de forma permanente de lo que hacen los embajadores. No los conoce la opinión pública. Deberían haber más datos sistematizados'. vÁlvaro Younes Presidente de Fedispetróleo 'Se debe buscar que no vengan sólo a invertir, que es muy importante, sino que se mejore el estatus que Colombia tiene para los extranjeros. Eso no se ha trabajado porque ha existido una visión miope'.