España e Italia intensifican sus controles fronterizos debido a la crisis migratoria
domingo, 9 de agosto de 2026
El tira y afloja comenzó el viernes, cuando España amenazó con imponer controles fronterizos recíprocos a Italia si Roma no derogaba sus propias medidas
Bloomberg
La disputa entre España e Italia por la migración se intensificó después de que Roma se negara rotundamente a levantar los nuevos controles fronterizos impuestos tras la repentina llegada de 70.000 migrantes a un enclave español en África.
El tira y afloja comenzó el viernes, cuando España amenazó con imponer controles fronterizos recíprocos a Italia si Roma no derogaba sus propias medidas. Horas después, Italia contraatacó.
“Italia no acepta ultimátums”, declaró el gobierno en un comunicado.
A última hora del viernes, España cumplió su amenaza e impuso sus propios controles fronterizos a los viajeros que volaran o navegaran desde Italia.
Las medidas "se aplicarán de forma aleatoria" desde la medianoche del 8 de agosto hasta el 7 de septiembre, según informó el gobierno en un comunicado.
La creciente disputa está poniendo a prueba la zona de libre circulación de Europa, conocida como el espacio Schengen. También está amenazando los esfuerzos del continente por restablecer la unidad tras la llegada masiva de migrantes el mes pasado a Ceuta, un enclave español en África que limita con Marruecos y pertenece a la Unión Europea.
Numerosos líderes de la UE criticaron al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, tras el incidente, y algunos incluso amenazaron con suspender la participación de España en el espacio Schengen. Posteriormente, Italia introdujo nuevos controles fronterizos para los ciudadanos extracomunitarios procedentes de España.
Esta medida irritó a España, que el viernes denunció los controles como "injustos, contrarios a los intereses de la UE y discriminatorios hacia la población española".
España afirmó que si Italia no retiraba las medidas antes de la próxima semana, se vería "obligada a adoptar medidas proporcionales para proteger los intereses y la dignidad de sus ciudadanos".
Pero Italia se comprometió rápidamente a mantener sus nuevas normas al menos hasta el 15 de agosto, alegando motivos de seguridad y el riesgo de una nueva oleada migratoria a través de Ceuta. Italia también argumentó que las medidas no están dirigidas contra España y afirmó que se revisarán una vez que hayan pasado los riesgos.
Las autoridades españolas reiteraron el viernes que casi todos los migrantes que entraron en Ceuta han regresado a Marruecos y que ninguno de ellos ha logrado llegar a Europa continental.
El gobierno español afirmó que la reanudación de los controles fronterizos entre Italia y España ha afectado a miles de pasajeros y generado incertidumbre jurídica en plena temporada estival. Calificó la medida de sin precedentes, argumentando que fue adoptada unilateralmente y sin previo aviso.