España indemnizará con US$24 millones a víctimas del accidente de tren de alta velocidad
martes, 27 de enero de 2026
Los pagos a los heridos oscilarán entre 2.400 euros (US$2.862) y 84.000 euros (US$100.195), según el ministro de Transportes, Óscar Puente
Reuters
España pagará 20 millones de euros (US$24 millones) en indemnizaciones a las víctimas del accidente de tren de alta velocidad de la semana pasada en el que murieron 45 personas y más de 150 resultaron heridas, anunció el martes el ministro de Transportes, Óscar Puente.
El país sigue conmocionado por la catástrofe del 18 de enero en Adamuz, cerca de la ciudad meridional de Córdoba, uno de los peores accidentes ferroviarios en la historia reciente de Europa en cuanto a muertos, y la cifra más alta en España desde 2013.
Las familias de los fallecidos recibirán 216.000 euros (US$257.644) cada una en un plazo no superior a tres meses, un total compuesto por 72.000 euros (US$85.755)en ayudas exentas de impuestos del Gobierno y un anticipo del seguro de 72.000 euros (US$85.755). Otros 72.000 euros (US$85.755) procederán del seguro obligatorio de viaje de los pasajeros.
"Sabemos que los procedimientos ordinarios y los tiempos judiciales no siempre responden a la urgencia vital de quienes han sufrido una tragedia como esta", dijo Puente, quien añadió que las víctimas no pueden permitirse esperar años para recibir ayuda. "La incertidumbre económica no puede añadirse al dolor emocional", agregó.
Los pagos a los heridos oscilarán entre 2.400 euros (US$2.862) y 84.000 euros (US$100.195), según Puente.
El ministro se ha visto sometido a la presión de la opinión pública desde el accidente de Adamuz y otros siniestros ocurridos esa misma semana, entre ellos la muerte de un maquinista en Cataluña y otros dos accidentes sin víctimas mortales. El principal partido de la oposición, el Partido Popular, ha exigido su dimisión.
El servicio ferroviario de cercanías catalán Rodalies también sufrió graves interrupciones la semana pasada después de que muchos conductores se negaran a trabajar por motivos de seguridad, dejando a miles de personas varadas, mientras que un fallo de software colapsó su centro de control de tráfico ferroviario el lunes.