Consejo Nacional Electoral dijo que participación en elección presidencial de Venezuela fue de 32,3%

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El subsecretario de Estado norteamericano, John Sullivan, dijo que Estados Unidos no reconocerá resultado de elecciones presidenciales de Venezuela

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La participación en la elección presidencial de Venezuela era de 32,3% a las 18:00 hora local (22:00 GMT) o cuando cierran las urnas, dijo a Reuters una fuente del Consejo Nacional Electoral (CNE).

Las autoridades del CNE aún no informan sobre los resultados de los 14.000 centros electorales del país.

Mientras se espera un pronunciamiento oficial del CNE, el Grupo de Lima aseguró en sus redes sociales que la abstención había superado 80%.  A través de Twitter comunicaron:  “Informadores neutrales internacionales señalan que la abstención en las elecciones llega al 82,96% del padrón electoral venezolano. Reiteramos que el resultado de estas elecciones no será reconocido por el Grupo de Lima ni sus países miembro”.

El grupo opositor Frente Amplio dijo antes el domingo que la participación fue menor a 30%, según datos de sus monitores.

El candidato opositor venezolano Henri Falcón dijo que no reconocía el proceso electoral como válido. La votación “sin duda alguna, carece de legitimidad. Y en tal sentido no reconocemos este proceso electoral”, dijo Falcón desde su comando de campaña en Caracas.

Y agregó que el gobierno instaló “puntos rojos” donde se escaneó el “carnet de la patria” que tienen muchos venezolanos, un documento emitido por el gobierno con el cual reciben beneficios como cajas de alimentos subsidiados y bonos.

El otro candidato opositor venezolano, Javier Bertucci, pidió el domingo repetir las elecciones presidenciales del país petrolero debido a las irregularidades denunciadas.

EE.UU. no aceptará los resultados
Estados Unidos no reconocerá el resultado de las elecciones presidenciales que celebra Venezuela el domingo, dijo el subsecretario de Estado norteamericano John Sullivan a los periodistas.

Estados Unidos considera activamente aplicar sanciones petroleras sobre Venezuela y Sullivan dijo que una respuesta a la votación del domingo se discutirá en un encuentro del G20 en Buenos Aires mañana lunes.

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, busca extender su mandato por seis años más, en una elección boicoteada por la oposición y condenada por los críticos como la “coronación” de un dictador.

“Tenemos que asegurarnos de adherir a nuestro objetivo, que es apuntar a los funcionarios corruptos del régimen y no al pueblo venezolano”, dijo Sullivan, “No queremos dañar al país de una forma que sea difícil de reparar luego de que la democracia sea restaurada”, añadió.

El funcionario estadounidense llamó a las sanciones petroleras “un paso muy significativo” y dijo que las mismas “están bajo revisión activa”.

Por otra parte, Sullivan dijo que no sabía de ningún plan para retirar la ayuda de Estados Unidos del noroeste de Siria.

La cadena de noticias CBS informó el viernes que el Gobierno del presidente Donald Trump había retirado toda asistencia al noroeste de Siria, una medida que demostraría que la administración tendría la intención de irse rápidamente una vez que Estado Islámico quedara completamente derrotado.

“No he oído de ninguna decisión de esta administración para retirar la asistencia al noroeste de Siria”, comentó Sullivan a Reuters y Bloomberg, “el Gobierno estadounidense (…) está comprometido con la derrota permanente de ISIS y con la protección de los intereses estadounidenses en la región en Siria e Irak”.

Maduro busca reelección en Venezuela en crisis
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, buscaba el domingo otro mandato frente a débiles rivales, en una elección que habría sido boicoteada por muchos venezolanos y en medio de acusaciones de querer consolidar una “dictadura”.

Sin los principales candidatos de la oposición, con un tribunal electoral percibido como afecto al gobierno y en medio de críticas de muchos países que dijeron no reconocerán los resultados, el heredero del líder Hugo Chávez se enfrenta a tres rivales minoritarios que fracturaron el voto opositor.

“Aquí hay que cambiar muchas cosas”, aseguró el mandatario, un exchofer de autobús y exsindicalista de 55 años luego de votar en Caracas. “¿Qué queremos los venezolanos? Una nueva economía, la que tenemos hoy no nos sirve porque ha sido infectada por el capitalismo”.

Venezuela, la nación con mayores reservas petroleras del mundo, sufre una recesión, hiperinflación y escasez de todo tipo de productos que deterioraron el tejido social y empujaron a más de un millón de venezolanos a abandonar su país.

Maduro culpa de la situación a una “guerra económica” de la oposición con apoyo de Washington para desbancarlo, pero sus críticos dicen que el mal manejo económico y los controles sobre la economía sumado a la caída del precio internacional del crudo que Venezuela exporta han desencadenado la situación actual.

Un nuevo triunfo de Maduro podría desatar sanciones petroleras de Estados Unidos y una nueva condena internacional.

El subsecretario de Estado del gobierno estadounidense, John Sullivan, dijo en Buenos Aires que se discutirá una respuesta a los comicios en una reunión del G20 y aseguró que las eventuales sanciones buscarán golpear al gobierno y no al pueblo.

“La farsa electoral (en Venezuela) no cambia nada”, escribió en Twitter su jefe, el secretario de Estado, Mike Pompeo.

Con sus líderes más populares encarcelados o con prohibición para postularse, la coalición opositora llamó a abstenerse para no legitimar lo que llama una “dictadura”.

“Yo no salí a votar (…), ya estos resultados se conocen antes de que empiece el día. Ganará Maduro y yo me preparo para emigrar, quizás dentro de un par de meses”, dijo Jouseline Martínez, una comerciante de 36 años, en la central ciudad de Valencia. “Esto no lo aguanta nadie”.

En la capital Caracas, en Maracaibo, Barquisimeto, San Cristóbal, y en la occidental Barinas se veía poca gente votando en los centros designados, según testigos de Reuters. Pero el gobierno dijo que en las primeras horas de la mañana ya habían votado 2,5 millones de venezolanos.

“Siempre pasa lo mismo, cuando la gente no participa gana el gobierno”, dijo José Rocha, un entrenador de boxeo que vive junto a un centro de votación señalando la calle casi vacía en Barquisimeto.

Puntos rojos
Aunque no se espera que le hagan sombra a Maduro, sus dos principales retadores son el exgobernador Henri Falcón, un exchavista que también pasó por la coalición opositora y busca conquistar a los oficialistas desencantados, y el pastor Javier Bertucci, que confía en movilizar el voto evangélico del país.

Cerca de los lugares de votación en distintas ciudades del país el gobierno instaló “puntos rojos”, puestos callejeros en donde se escanea el “carnet de la patria” que tienen muchos venezolanos, un documento emitido por el gobierno con el cual reciben beneficios como cajas de alimentos subsidiados y bonos.

La oposición dice que es una forma de asustar a los empobrecidos venezolanos que dependen de esa ayuda para que voten por Maduro. “Es descarado y ventajista”, se quejó Falcón después de votar en Barquisimeto, capital del estado occidental Lara, que el candidato gobernó desde 2008 hasta el año pasado.

“No es el día hoy para estar ofreciendo comida (…), me parece un descaro absoluto”, coincidió Bertucci.

Maduro ha llamado a los 20,5 millones de ciudadanos empadronados, desde las costas del Caribe hasta las sabanas del interior venezolano, a salir a votar. Por la tarde del domingo, el mandatario dijo que el Gobierno iba a facilitar transporte para que fueran a votar los que aún no lo habían hecho.

“Como último voto que nos está pidiendo nuestro presidente le daremos el apoyo contundente para lograr un cambio en la economía, es lo que me inspira votar”, dijo Javier Guerrero, un docente de 38 años en San Cristóbal, cercana a Colombia.

Las autoridades agilizaron trámites entregando el sábado cédulas, el único documento válido para votar, para que los venezolanos que no la tenían puedan sufragar hasta las 18.00 hora local (2200 GMT), cuando cierran las urnas.

Y el gobierno ha acelerado también con su aceitado aparato la distribución de cajas de alimentos a precios subsidiados a los que menos tienen, el electorado históricamente más fiel al chavismo.

“Tengo tres hijos y con la caja me va muy bien”, dijo Janneth Pérez, de 39 años y residente de la inmensa barriada de Petare, en un mitin oficialista. “Seguiré apoyando a Maduro hasta que Dios salga de mí”.

Algunos empleados de dependencias públicas dijeron que recibieron mensajes en sus teléfonos en el que se los obliga a reportar si sufragaron.

“No voy a votar, para qué si ya sabemos. Es lo mismo de siempre. Prefiero venir a buscar el agua que la necesitamos que perder mi tiempo en eso”, dijo Raúl Sánchez, un comerciante de 48 años que recolectaba agua en una toma clandestina en la ciudad caribeña de Punto Fijo porque su barrio llevaba casi un mes sin el servicio.

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