Estados Unidos revisará normas de los años 40 sobre aranceles musicales

Reuters

Acuerdos determinan cómo las emisoras de radio, los restaurantes y los servicios de streaming les pagan a los compositores

Bloomberg

El Departamento de Justica de los Estados Unidos planea revisar los acuerdos que determinan cómo las emisoras de radio, los restaurantes y los servicios de streaming les pagan a los compositores, medida que podría incidir en los miles de millones de dólares de regalías que se pagan cada año.

Makan Delrahim, el funcionario antimonopólico de más alto rango del Departamento de Justicia, dio a entender en un discurso del miércoles que estaba estudiando los llamados decretos de consentimiento. Personas con conocimiento del tema dicen que el departamento ha comunicado sus planes en conversaciones con ejecutivos de la industria musical. El Departamento de Justicia también ha programado más reuniones en las próximas semanas, según las personas, que pidieron que no se revelara su identidad porque las conversaciones son privadas.

El Departamento de Justicia declinó formular declaraciones sobre las reuniones

Los decretos de consentimiento rigen los pagos recibidos por las agrupaciones intermediarias Ascap y BMI que luego son transferidos a los compositores o sus editores. Si bien iniciativas anteriores para reformar el sistema no tuvieron éxito, la postura de Delrahim ha dado a los compositores nuevas esperanzas de que acuerdos de la era de la II Guerra Mundial finalmente puedan actualizarse.

“Si bien la industria ha crecido en torno a estos dos decretos, también debería reconocer que están sujetos a revisiones periódicas”, dijo Delrahim esta semana durante el discurso pronunciado en la reunión anual de la Asociación Nacional de Editores de Música. Delrahim habló a pedido del presidente de Nmpa, David Israelite, con quien trabajó en el Departamento de Justicia bajo las órdenes del procurador general John Ashcroft.

Revisión más amplia

Delrahim ha anunciado planes de revisar muchos de los más de 1.300 decretos de consentimiento que están dentro de la órbita del departamento, pero aún no ha agregado oficialmente a ASCAP y BMI a la lista. Dijo que los decretos siguen siendo pertinentes y prometió ser cuidadoso para disipar los temores a que se los desechara sin demasiado preaviso.

Sin los decretos de consentimiento, los compositores podrían negociar aranceles más altos con las emisoras de radio y otras contrapartes. Pero su ausencia también podría sumir a la industria en el caos.

“El sistema no es perfecto tal como está pero sería mucho, mucho peor que se derogaran los decretos de consentimiento”, dijo John Bodnovich, director ejecutivo de Licenciatarios Estadounidenses de Bebidas, organización que representa a los bares y restaurantes.

A los compositores se les paga lo que se conoce como regalía por reproducción pública cuando se emiten su música en la radio y en lugares públicos como restaurantes. Las regalías por reproducción pública dieron un salto en los últimos años porque Ascap y BMI también comenzaron a recaudar dinero en nombre de los compositores de música transmitida en streaming.

Ascap y BMI le pidieron por última vez al departamento que adaptara los decretos de consentimiento a la era de la música online en 2014 y siguen esperanzados en que el gobierno actualizará las normas a favor suyo.

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