Estas son las ciudades donde mudarse puede ayudarle a aumentar más su salario
lunes, 27 de julio de 2026
The Economist menciona que San Francisco, Nueva York y Vaduz son las más recomendadas
Está claro que existe el mito de que cualquier ciudad con salarios promedio altos garantiza un mayor sueldo para un recién llegado. Sin embargo, hay una diferencia entre una ciudad que simplemente atrae a profesionales que ganarían bien en cualquier lugar y una ciudad que eleva activamente los salarios de casi todos y, gracias a esto, aumenta la productividad laboral.
The Economist mostró un estudio liderado por Gaurav Khanna, de la Universidad de California, que analizó los historiales laborales de más de 500 millones de personas en la plataforma LinkedIn para aislar el impacto de la ubicación geográfica en la remuneración de los trabajadores.
Las ciudades que lideran
Los destinos internacionales que ofrecen las mayores “primas por ubicación” se refieren al aumento salarial que se atribuye a la ciudad.
Vaduz, Liechtenstein, tiene la mayor prima salarial del mundo, con más de 448%, aunque su mercado laboral apenas alcanza los 6.000 habitantes.
Entre los países con mayor poder económico del mundo, las ciudades de Estados Unidos ocupan los primeros lugares. Metrópolis grandes y con diversidad industrial, como San Francisco y Nueva York, registraron el mismo puntaje: 213%.
En Europa, ciudades como Berlín, en Alemania, y Londres, en el Reino Unido, ofrecen algunas de las mayores primas salariales, que coinciden con las que tienen los salarios promedio más altos: 142% y 78%, respectivamente.
Las ciudades emergentes
La dinámica del primer mundo no se replica en las economías emergentes; por esta razón, no siempre mudarse a la capital equivale a hacer el mejor negocio.
Cuando los trabajadores acuden en masa a grandes urbes de altos salarios como Bangalore, Ciudad de México o Lagos, a menudo terminan recibiendo primas salariales muy pequeñas.
The Economist menciona que este fenómeno se explica por el efecto de “cuello de botella” estructural, es decir, la escasez de vivienda, las redes eléctricas deficientes y el transporte congestionado. “Los países que cuentan con más capital, tecnología, infraestructura, empresas grandes, instituciones estables y trabajadores especializados producen bienes y servicios de mayor valor y, por tanto, tienen más capacidad para pagar salarios altos”, aseguró Lorena Gutiérrez, decana de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad de San Buenaventura.
En estos países, los mayores aumentos salariales se encuentran en las ciudades y pueblos más pequeños que rodean a las grandes metrópolis, ya que aprovechan la actividad económica, pero esquivan la saturación de las zonas limítrofes.
El escenario para Colombia
Para un profesional extranjero que busca un contrato bajo condiciones locales, Colombia puede no ser un destino rentable. La productividad laboral del país equivale a solo 38% del promedio de la Ocde, con una producción por hora trabajada cercana a US$18,7.
Sin embargo, Barreto identificó tres excepciones en las que Colombia resulta atractiva: la primera es para trabajadores remotos; la segunda, para profesionales de países con condiciones inferiores; y la tercera, para expatriados de multinacionales. Una de las conclusiones demostró que la geografía determina el sueldo. Entre 45% y 73% es la brecha salarial entre ciudades, mientras que el resto depende de las características individuales. El equilibrio entre ingreso, estabilidad económica y bienestar personal es lo que se debe tener en cuenta.
Las urbes más atractivas de la región
En América Latina, San José (Costa Rica) lidera el ranking de las ciudades que más aumentan el salario de quienes se mudan a vivir allí, con una mejora de 50%. Le siguen Ciudad de Panamá, con 38%, y San Pedro (Costa Rica), con 37%. También destacan varias ciudades chilenas, como Santiago (+27%), Viña del Mar (+26%), Concepción (+25%) e Iquique (+24%). En el caso de Colombia, las dos ciudades incluidas en el estudio aparecen en terreno negativo: Bogotá registra una variación de -7%, mientras que Cartagena alcanza -11%.