Estiman en 1,1% el incremento del PIB de Paraguay gracias al acuerdo UE-Mercosur
miércoles, 1 de julio de 2026
Diario 5 días - Asunción
De acuerdo con las estimaciones presentadas, el impacto directo de la apertura comercial sería moderado, con una incidencia de 0,07% sobre el PIB. Sin embargo, cuando se incorpora una mayor integración regional, el efecto subiría a 0,14%. El salto más relevante aparece cuando el acuerdo se combina con una agenda complementaria de productividad, adecuación normativa y mejoras competitivas: en ese escenario, el impacto podría alcanzar 1,05%, equivalente a aproximadamente 1,1% del PIB.
La lectura central es que el acuerdo no funciona como un beneficio automático, sino como una plataforma. La desgravación arancelaria abre la puerta del mercado europeo, pero serán la productividad, la diferenciación por calidad, el cumplimiento de estándares internacionales y la capacidad de las empresas para escalar su producción los factores que definirán qué sectores aprovecharán efectivamente el acceso preferencial.
Consumidores europeos
Uno de los elementos destacados es que el mercado europeo representa una oportunidad de escala para los países del Mercosur. El acceso a un bloque de más de 450 millones de consumidores permitiría ampliar volúmenes, reducir costos unitarios y acelerar procesos de reconversión productiva. Además, el ingreso a mercados con mayores exigencias regulatorias puede funcionar como un ancla de expectativas para inversiones, especialmente en sectores vinculados a alimentos, manufacturas, servicios y logística.
En el caso paraguayo, las estimaciones muestran que el acuerdo podría generar un aumento de 1,7% en el consumo privado, una reducción de 1,6 puntos porcentuales en la tasa de desempleo y una caída de 3,5 puntos porcentuales en la pobreza. En términos de bienestar, el valor presente neto del efecto potencial superaría los US$10.000 millones, tomando como referencia el año base del modelo.
En materia comercial, los datos muestran que, una vez implementado plenamente el acuerdo, las exportaciones paraguayas hacia la Unión Europea podrían crecer 11,5%, mientras que las importaciones desde Europa aumentarían 32%. En valores, el efecto sectorial estimado apunta a un incremento de US$88,3 millones en las exportaciones y de US$764,5 millones en las importaciones, medidos en dólares de 2023.
Impacto por sector
Los mayores impactos sectoriales se concentrarían en carnes, cuero, aceites y grasas, granos oleaginosos, químico-farmacéuticos, transporte, construcción y servicios. En estos rubros, el desafío será transformar el acceso preferencial en mayor producción, inversión, empleo y capacidad exportadora.
El acuerdo también tiene un componente regulatorio clave. Según la presentación, alrededor de 85% de las disposiciones ya estaría alineado con las normas europeas, aunque aún queda un margen de adaptación que exigirá trabajo institucional y empresarial. En ese proceso, algunas reglas internas del Mercosur podrían perder peso relativo frente al acceso al mercado europeo, especialmente en aspectos vinculados a certificaciones, reglas de origen y procedimientos comerciales.
La presentación también subrayó que los acuerdos comerciales no solo mejoran el acceso a mercados, sino que ayudan a anclar expectativas. En un contexto internacional de mayor incertidumbre, una alianza con reglas previsibles con uno de los principales bloques comerciales del mundo puede convertirse en una ventaja competitiva para economías pequeñas y abiertas como la paraguaya.
No obstante, el aprovechamiento dependerá de la implementación. El acuerdo puede ampliar mercados, pero no sustituye las reformas necesarias para mejorar infraestructura, logística, trazabilidad, certificaciones, calidad productiva, innovación y financiamiento. La brecha regulatoria aparece como manejable, pero también como una agenda de modernización del Estado y del sector privado.
Para Paraguay, el acuerdo Mercosur-Unión Europea representa una oportunidad económica que excede la discusión sobre porcentajes de cuotas. El acceso preferencial será importante, pero el mayor beneficio potencial estará en la capacidad del país de producir mejor, cumplir estándares más altos, integrarse con mayor eficiencia a las cadenas regionales y convertir la apertura comercial en una mejora concreta de productividad, empleo y bienestar.