Exministro chavista clafica como "saqueo" el acuerdo petrolero con EE.UU.
sábado, 29 de agosto de 2026
Según el exfuncionario, el acuerdo es inconstitucional y apenas retorna 3,7% en regalías a cambio de 65.000 millones de barriles
El expresidente de Pdvsa y exministro de Petróleo Rafael Ramírez calificó de “inconstitucional” y “lesivo” el acuerdo petrolero firmado entre el gobierno interino de Delcy Rodríguez y Estados Unidos, al que acusó de entregar el control de 65.000 millones de barriles de reservas venezolanas a Washington.elnacional
Ramírez dijo que el pacto equivale a un “saqueo” sin precedentes y lo comparó con esquemas de ocupación energética como el Fondo de Reconstrucción de Irak tras 2003. Según su lectura, los ingresos por ventas de crudo no están retornando al país: más de US$15.000 millones procedentes de 222,7 millones de barriles comercializados hasta julio permanecen retenidos en una cuenta del Tesoro estadounidense.
El exfuncionario interpretó la rapidez y el tono triunfal del anuncio como un mensaje electoral del presidente Donald Trump de cara a las elecciones al Senado de noviembre de 2026. En su opinión, Venezuela se habría convertido en el “único éxito para mostrar a su base de apoyo social”, lo que explicaría la urgencia de presentar resultados tangibles.
En lo económico, Ramírez desestimó las promesas de un impacto inmediato para la población. Argumentó que los campos de la Faja Petrolífera del Orinoco requieren inversiones complejas y tiempo, por lo que cualquier flujo significativo de ingresos se vería solo a mediano plazo. Además, cuestionó las condiciones financieras: proyectó ingresos totales de US$202.000 millones a cambio de 65.000 millones de barriles, lo que implica una regalía de apenas 3,7%, inferior a la cobrada durante la dictadura de Juan Vicente Gómez y muy por debajo de los más de US$500.000 millones en ingresos fiscales petroleros que, según él, obtuvo el Estado entre 2004 y 2013.
Jurídicamente, denunció que el acuerdo se ejecutó “de espaldas al país”, sin debate público ni parlamentario, y viola la Constitución en varios artículos clave: el 11 (soberanía del Estado en la industria petrolera), el 12 (los yacimientos de hidrocarburos son bienes inalienables e imprescriptibles) y el 13 (prohíbe la cesión del territorio nacional a potencias extranjeras). Para Ramírez, el pacto compromete la soberanía al punto de “anexar” a Venezuela, en la práctica, a la economía y el territorio estratégico de EE. UU.
El exministro describió la participación de entes extranjeros e incluso del Pentágono en el control y resguardo del territorio petrolero como un “retroceso a un modelo neocolonial”. Advirtió que el acuerdo carece de “pie de barro” político: un gobierno sin legitimidad lo impulsó para sostenerse, pero la ciudadanía no lo aceptará y cualquier administración con “mínimo sentido nacional” se verá obligada a revertir estas concesiones.