F-16 para Perú tendrá coproducción de drones, ¿cuándo llegarán los aviones de combate?
miércoles, 26 de agosto de 2026
La incorporación del F-16 Block 70 a la capacidad de defensa de la Fuerza Aerea del Perú no se limitaría a la adquisición de aeronaves
Gestión - Lima
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La compañía estadounidense Lockheed Martin detalló el alcance del programa, que contempla transferencia tecnológica, participación de empresas peruanas y formación de pilotos en Rumania.
La incorporación del F-16 Block 70 a la capacidad de defensa del Perú no se limitaría a la adquisición de aeronaves. Lockheed Martin presentó los alcances que podría tener el programa para el país, con énfasis en el desarrollo de la industria aeroespacial local, la transferencia de tecnología y la incorporación de empresas peruanas a cadenas de suministro globales.
Durante una presentación ante periodistas, ejecutivos de la compañía estadounidense señalaron que uno de los principales proyectos de colaboración industrial será la coproducción de un vehículo aéreo no tripulado (UAV o dron) en Perú, iniciativa que se desarrollaría junto con el Gobierno y la industria local.
Shawn Racz, responsable de Colaboración Industrial de Lockheed Martin, explicó que la producción de aeronaves, consultado por las oportunidades de negocio que trae consigo la operación, involucra una amplia variedad de componentes, desde estructuras hasta sensores. En ese sentido, indicó que el programa permitirá trabajar en la transferencia de tecnología, la creación de empleos y la integración de la industria peruana a la cadena de suministro global.
“Perú tiene recursos, materias primas y empresas valiosas. Evaluaremos dónde es posible elevar a ciertas empresas locales para que compitan y fabriquen partes aquí”, señalaron los ejecutivos durante la presentación.
Primeras entregas desde 2030
Respecto al cronograma de incorporación de los nuevos cazas, Lockheed Martin informó que las primeras entregas del F-16 están programadas a partir de 2030.
Hasta entonces, la empresa trabaja con el Gobierno y la Fuerza Aérea del Perú, FAP, en la secuencia de los contratos y en la preparación de los pilotos y la logística, con el objetivo de facilitar la transición hacia la nueva plataforma.
Sobre la formación de los pilotos peruanos, los representantes de Lockheed Martin precisaron que la selección corresponde a la Fuerza Aérea. Sin embargo, adelantaron que se planea que los pilotos se incorporen al Centro Europeo de Entrenamiento de F-16 (Eftc), ubicado en Rumania. La compañía dijo estar trabajando para conectar a la FAP con ese centro.
Tara Lause, Business Development Manager en Lockheed Martin, evitó precisar cuándo comenzaría el entrenamiento o cuánto duraría, al señalar que “los requisitos y tiempos específicos son determinados por cada Fuerza Aérea”. Tampoco estableció un plazo para que Perú alcance determinadas capacidades operativas, debido a que esos tiempos dependen de cada institución.
Lockheed Martin presentó al F-16 como un caza multirrol de cuarta generación y destacó que su incorporación supone, además de la aeronave, el ingreso a una red internacional de interoperabilidad, logística y soporte.
Según la información entregada por la compañía, actualmente existen 2,800 F-16 en operación en 29 países, mientras que se han producido 4,600 unidades. La flota acumula más de 14 millones de salidas y 21 millones de horas de vuelo.
La empresa sostiene que esta red genera economías de escala para el sostenimiento de las aeronaves y abre oportunidades de cooperación militar, interoperabilidad y desarrollo industrial. También destaca que el F-16 cuenta con una hoja de ruta tecnológica orientada a responder a amenazas emergentes.
En el caso del Block 70, entre las capacidades mencionadas figuran los tanques de combustible conformados, un motor potente y una estructura con una vida útil prolongada de hasta 12,000 horas. La compañía también resaltó la cabina rediseñada, el enlace de datos avanzado, la navegación GPS de precisión y el radar APG-83, con capacidad para detectar objetivos aire-aire y aire-tierra con mayor alcance y eficacia.
A ello se suma un sistema avanzado e integrado de guerra electrónica digital para incrementar la protección frente a amenazas terrestres y aéreas.