Fin de los JJ.OO: Gran Bretaña regresa a su realidad y enfrenta austeridad hasta el 2020

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Analistas aseguran que la economía británica podría necesitar al menos dos años más para volver a los niveles de producción que había logrado antes de la llegada de la crisis financiera cuatro años atrás.

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Después de la fiesta viene la resaca: los oros olímpicos de Londres pronto serán un lejano recuerdo mientras Gran Bretaña regresa a la realidad de su desastre económico y años de más ajustes.

Los Juegos Olímpicos levantaron el ánimo del país, pero el Gobierno tiene pocas alternativas para evitar un plan de austeridad que podría durar por el resto de esta década, aunque algunos académicos y economistas creen que podrían necesitarse políticas aún más radicales.

“Francamente, las Olimpiadas ayudan a tapar con papel el hecho de que estamos al borde de una depresión”, dijo Simon Lee, catedrático de política de la University of Hull. “Si la economía va en caída libre , entonces los políticos desesperados por ser reelectos descubrirán que pueden hacer cosas mucho más radicales por el interés nacional”, agregó.

Pocos economistas comparten la creencia de Lee de que Gran Bretaña sufrirá una depresión similar a la de la década de 1930. Sin embargo, tomará años sanar las cicatrices de la economía tras la crisis financiera global, las turbulencias de la zona euro y el intento por recortar un gigantesco déficit presupuestario.

“A diferencia de los deportistas olímpicos que nos han maravillado en los últimos días, nuestra economía aún no ha llegado a su plena forma”, dijo la semana pasada el gobernador del Banco de Inglaterra (BoE, por su sigla en inglés), Mervyn King.

“La recuperación y vuelta al equilibrio de nuestra economía será un proceso largo y lento”, agregó, advirtiendo que Gran Bretaña podría necesitar al menos dos años más para volver a los niveles de producción que había logrado antes de la llegada de la crisis financiera cuatro años atrás.

El último gran descalabro económico de Gran Bretaña, la inflación y huelgas de la década de 1970, llevó a Margaret Thatcher al poder y a una década de dolorosos cambios.

Ideas que ahora parecen radicales, aunque algunas son muy diferentes de las reformas adoptadas por Thatcher, han sido reflotadas para volver a levantar al país. Varias personas creen que algunos tabúes tendrán que ser quebrados para resolver los problemas de Gran Bretaña.

Para el Banco de Inglaterra, que ya bombeó grandes sumas al sistema financiero al comprar bonos gubernamentales en manos de bancos comerciales, esto podría significar comprar préstamos e hipotecas con dinero recién impreso a acreedores.

Para el Gobierno, podría significar dar vuelta la ideología de Thatcher de libre mercado con medidas como la nacionalización del Royal Bank of Scotland.

Duro mensaje
El Banco de Inglaterra evalúa si la crisis destruyó parte de la capacidad de la economía de crecer sin aumentar la inflación.

Si esto es correcto, el mensaje es duro: podría haber menos espacio para que el banco central bombee dinero fácil a la economía en el futuro. Al mismo tiempo, una mayor parte del agujero en las finanzas públicas sería estructural, lo que necesitaría un arreglo permanente, en vez de un problema temporal que desaparezca cuando el crecimiento vuelva.

Esto permitiría incluso menos gasto gubernamental. El primer ministro David Cameron ya advirtió que la austeridad, que en un inicio duraría sólo cinco años, podría extenderse hasta el 2020.