Flávio Bolsonaro promete cooperar con EE.UU. y China sin tomar partido entre ambos países
jueves, 8 de octubre de 2026
"Mi bando será el pueblo brasileño, ya sea que tratemos con China, Israel, Medio Oriente, Argentina o India. No importa", aseguró Bolsonaro
Bloomberg
Flávio Bolsonaro dijo que trabajaría tanto con Estados Unidos como con China si llega a la presidencia de Brasil, después de que su sorpresivo desempeño electoral lo dejara en posición de sumarse a una ola de líderes conservadores que están acercando a América Latina a Washington.
“No voy a elegir bandos”, aseguró Bolsonaro el jueves durante un evento en Brasilia. "Mi bando será el pueblo brasileño, ya sea que tratemos con China, Israel, Medio Oriente, Argentina o India. No importa. Así es como voy a gobernar".
Bolsonaro terminó por delante del presidente Luiz Inácio Lula da Silva en la votación el domingo pasado, posicionándose como favorito de cara a la segunda vuelta el 25 de octubre.
Una victoria de Bolsonaro completaría un giro conservador en las principales economías de Sudamérica para los aliados de derecha del presidente Donald Trump, quien ha buscado reafirmar la influencia de Estados Unidos en un hemisferio occidental que se ha acercado cada vez más a China.
Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, ha prometido trabajar estrechamente con la administración Trump en materia de comercio y seguridad, al tiempo que ha planteado que planea sumarse a la iniciativa de seguridad Escudo de las Américas, liderada por EE.UU. Visitó a Trump en la Casa Blanca en mayo.
Pero, como presidente, asumiría el control de una economía que depende en gran medida de China. El gigante asiático es, por amplio margen, el mayor socio comercial de Brasil y el principal comprador de las exportaciones agrícolas que constituyen uno de los pilares de la mayor economía de América Latina.
Las empresas chinas también han invertido fuertemente en los sectores brasileños de energía, vehículos eléctricos y manufactura, mientras grandes volúmenes de bienes de consumo producidos en China ingresan al país todos los días.
Lula ha profundizado los vínculos de Brasil con Pekín, al tiempo que ha buscado diversificar sus relaciones comerciales con otras partes del mundo. Ha mantenido una relación de altibajos con Trump desde que EE.UU. impuso aranceles a numerosos productos brasileños el año pasado como parte de un intento fallido por ayudar a Jair Bolsonaro a evitar una condena por cargos de intento de golpe de Estado.