Flexibilización de sanciones petroleras contra Irán provocó una caída en el precio del crudo
martes, 23 de junio de 2026
El crudo se desplomó más de 3% en la jornada y se ubicó en cerca de US$77 tras la autorización temporal para que el país vuelva a vender productos energéticos por 60 días
La decisión de Estados Unidos de flexibilizar las sanciones petroleras contra Irán provocó este lunes una caída en los precios internacionales del petróleo y abrió una nueva etapa en las negociaciones entre Washington y Teherán. Tras varios meses de tensiones, amenazas militares y alteraciones en el comercio energético mundial, ambos países lograron avances en las conversaciones celebradas en Suiza, lo que redujo los temores de una crisis de suministro y llevó al mercado a descontar un aumento de la oferta de crudo.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, calificó las conversaciones del fin de semana como “muy, muy buenas” y aseguró que el domingo fue “un día muy bueno” para las negociaciones. Sus declaraciones llegaron después de la primera ronda formal de diálogos entre delegaciones estadounidenses e iraníes, desarrollada en Suiza con la mediación de Qatar y Pakistán. Las reuniones buscan consolidar un acuerdo de paz permanente tras el alto el fuego alcanzado en abril y poner fin a un conflicto que ha afectado la economía mundial y disparado la volatilidad en los mercados energéticos.
Uno de los anuncios más importantes fue la autorización temporal concedida por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos para que Irán vuelva a vender petróleo y productos energéticos durante un período de 60 días. La licencia estará vigente hasta el 21 de agosto y permite las transacciones en dólares, así como la exportación de crudo, combustibles y productos petroquímicos iraníes. Se trata de la flexibilización más significativa de las sanciones estadounidenses en casi una década.
La medida supone un giro importante en la política de Washington hacia Teherán. Durante años, especialmente tras la salida de Estados Unidos del acuerdo nuclear de 2015, la administración estadounidense había aplicado una estrategia de máxima presión destinada a reducir a cero las exportaciones petroleras iraníes. Ahora, como parte del memorando de entendimiento firmado entre ambos países, Washington decidió aliviar algunas restricciones para facilitar las negociaciones y reducir las tensiones regionales.
El crudo brent, referencia internacional, llegó a caer más de 3 % durante la jornada y se ubicó cerca de los US$77 por barril. En algunos momentos de la sesión el precio descendió hasta niveles cercanos a los US$76, mientras varios analistas comenzaron a proyectar que el barril podría volver a la zona de los US$70 si continúan aumentando las exportaciones iraníes. El petróleo estadounidense WTI también registró descensos, reflejando las expectativas de una mayor oferta mundial.
La caída de los precios responde principalmente a la posibilidad de que millones de barriles iraníes regresen al mercado internacional. El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, aseguró que el país ya comenzó a percibir beneficios económicos derivados del acuerdo, incluyendo la reanudación de las exportaciones petroleras, la liberación de algunos activos congelados y el levantamiento parcial del bloqueo económico que afectaba a la economía iraní.
De acuerdo con autoridades iraníes, más de 25 millones de barriles han sido exportados durante la última semana. Además, datos de seguimiento marítimo indican que Teherán movilizó aproximadamente 23 millones de barriles que permanecían retenidos debido a las restricciones estadounidenses, mientras otros cargamentos comenzaron a salir nuevamente desde terminales ubicadas en el Golfo Pérsico.
El aumento de la oferta iraní se suma a la mayor producción de otros países de la región. Emiratos Árabes Unidos, Kuwait e Irak también han incrementado sus suministros durante las últimas semanas, lo que ha reforzado la percepción de que el mercado podría enfrentar un exceso de oferta en el corto plazo y, por tanto, mantener la presión bajista sobre los precios del petróleo.
Otro elemento que ayudó a tranquilizar a los mercados fue la continuidad del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz. Aunque Irán había amenazado con cerrar el paso marítimo durante las últimas semanas, los datos muestran que el flujo de petróleo se encuentra en sus niveles más altos desde el inicio del conflicto. Entre el viernes y el domingo circularon alrededor de 20 millones de barriles por esta vía, lo que representa una recuperación significativa del comercio energético regional.
Las autoridades estadounidenses e iraníes acordaron además establecer un mecanismo de comunicación directa para evitar incidentes relacionados con el tránsito marítimo. Según Vance, ambas partes desarrollaron un sistema que permitirá mantener abierto el estrecho de Ormuz y reducir los riesgos de malentendidos que puedan afectar el transporte internacional de petróleo.
Las conversaciones en Suiza también dejaron otros avances importantes. Estados Unidos e Irán acordaron crear un comité de alto nivel para supervisar las negociaciones, así como grupos de trabajo encargados de discutir asuntos nucleares, sanciones económicas y medidas de desescalada regional. Además, se establecerá una célula especial destinada a reducir las tensiones en Líbano, donde continúa el conflicto entre Israel y Hezbolá.
Vance defendió públicamente las concesiones otorgadas a Irán y aseguró que el acuerdo también traerá beneficios para los estadounidenses. Según explicó, parte de los fondos iraníes que eventualmente sean descongelados podrían utilizarse para comprar productos agrícolas de Estados Unidos, incluyendo soja, maíz y trigo. El vicepresidente afirmó que la reducción de los precios de la energía ayudará igualmente a disminuir las presiones inflacionarias que afectan a la economía estadounidense.
Sin embargo, entre los temas pendientes se encuentran el programa nuclear iraní, el desarrollo de misiles balísticos y el respaldo de Teherán a grupos armados en Oriente Medio. Asimismo, persisten las diferencias sobre la guerra en Líbano y el papel de Hezbolá, una organización respaldada por Irán.