Francia

Francia impondrá toques de queda en algunas zonas tras los disturbios

Reuters

Lecornu, no descartó el estado de emergencia, pero dijo que, por ahora, era más adecuado aplicar toques de queda parciales

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El Gobierno central francés pidió a algunas autoridades locales que impongan toques de queda y se vio sometido el lunes a presiones por las deficiencias en materia de seguridad, tras un fin de semana de disturbios y saqueos durante las protestas antigubernamentales que se extendieron por todo el país.

El primer ministro, Sébastien Lecornu, no descartó declarar el estado de emergencia, pero dijo que, por el momento, era más adecuado aplicar toques de queda parciales y localizados, sin dar detalles sobre qué ciudades se verían afectadas.

"Mi determinación de restablecer el orden es absoluta", dijo en una rueda de prensa, descartando, no obstante, un toque de queda generalizado en París.

El fin de semana de saqueos y violencia entre algunos manifestantes y la policía siguió a semanas de manifestaciones estudiantiles, que han sacudido a Francia a seis meses de las próximas elecciones presidenciales y han puesto de relieve las presiones derivadas de una economía débil y una deuda en aumento.

Lecornu culpó a los grupos de extrema izquierda de algunos de los peores disturbios que ha vivido Francia en años.

"Existe, al fin y al cabo, un movimiento de extrema izquierda que quiere provocar -no podemos expresarlo con más contundencia- profundos disturbios en el país en vísperas de las elecciones presidenciales", dijo.

El candidato presidencial de extrema izquierda, Jean-Luc Mélenchon, le instó a aportar pruebas. "De lo contrario, debería disculparse, callarse y dejar de avivar las llamas de los disturbios", publicó en X.

La Federación del Comercio y el Comercio Minorista señaló que casi 3.000 tiendas se habían visto afectadas durante el fin de semana.

"Una vez más, el sector minorista se encuentra en primera línea, en un momento en el que ya está debilitado por una sucesión de crisis", dijo.

"Detrás de cada tienda saqueada hay empresarios, empleados y familias que han visto cómo años de trabajo y esfuerzo se esfumaban en cuestión de horas", añadió, y pidió una exención de las cotizaciones a la Seguridad Social y de los impuestos para las empresas afectadas.

Lecornu dijo que el Gobierno pondría en marcha medidas de regulación de la jornada laboral a partir del martes.

Unas 2.400 personas fueron detenidas y un manifestante falleció el sábado a causa de un paro cardíaco, mientras que cerca de 1.000 agentes resultaron heridos.

La tensión en el frágil Gobierno del presidente Emmanuel Macron por las aparentes deficiencias en materia de seguridad -que aparecen justo cuando el Gobierno necesita aprobar un proyecto de ley presupuestaria muy necesario para sanear sus finanzas- podrían inquietar aún más a los inversores.

La oficina de Macron comunicó el lunes que había rechazado la oferta de dimisión de su ministro del Interior, Laurent Núñez, y que, en su lugar, le había pedido que pusiera fin a las barricadas y los saqueos y que fuera transparente sobre lo que Macron denominó "fallos de inteligencia y previsión".

Núñez dijo a periodistas que el partido de fútbol de la Liga de Campeones del martes por la noche entre el París Saint-Germain y el Barcelona se celebraría según lo previsto, a pesar de que la capital haya sido una de las zonas más afectadas.

Sin protección

Los alcaldes de París, Marsella y Lyon dijeron en un artículo de opinión conjunto publicado por el periódico "Libération" que estaban acostumbrados a las manifestaciones y protestas.

"Pero el sábado... por primera vez, tuvimos la sensación de que barrios enteros de nuestras ciudades habían quedado desprotegidos", dijeron los alcaldes, todos ellos de centroizquierda. "Ahora tenemos que curar las heridas de nuestras ciudades y hacer frente a la ira de nuestros ciudadanos, consternados ante este nivel de violencia".

El inicio de las vacaciones escolares este lunes puede suponer un respiro para el Gobierno, pero los estudiantes seguían organizando más concentraciones y bloqueos en algunos lugares, como el Museo del Louvre y la universidad Sciences Po, en el centro de París.

Marsella, otra ciudad muy afectada por los disturbios, prohibió las concentraciones y las manifestaciones. Por su parte, los sindicatos franceses convocaron una nueva ronda de huelgas y manifestaciones para el cinco de noviembre.

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