Gobierno de Chile asume menor PIB para este año, pero apunta a crecimiento de 3,7% en 2027
miércoles, 15 de julio de 2026
En un nuevo Informe de Finanzas Públicas, IFP, anticipó un menor déficit fiscal, gracias a más ingresos del cobre y un recorte de gasto adicional de unos US$790 millones
Diario Financiero - Santiago
En un poco habitual horario, pasadas las 20 horas de este martes, y sin una exposición ante el Congreso, el Ministerio de Hacienda y la Dirección de Presupuestos (Dipres) dieron a conocer una nueva actualización del panorama macroeconómico y fiscal para este año y los próximos cuatro, merced a la publicación del Informe de Finanzas Públicas (IFP) del segundo trimestre de 2026.
Una de las principales novedades del reporte fue el sinceramiento de parte del Ejecutivo del lento inicio de este año para la economía chilena, lo que llevó al gobierno a recortar en tres décimas su proyección de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para este ejercicio, a 1,8%.
Eso sí, la cifra se ubica levemente por encima del rango proyectado por el Banco Central en el Informe de Política Monetaria (IPoM) de junio, con un avance de la economía entre 1% y 1,75%.
Respecto al IFP del primer trimestre, prácticamente todas las variables se redujeron, como el PIB minero -asumiendo incluso una caída este año-, la actividad no minera, y la demanda interna.
En este contexto, Hacienda también asumió una menor inflación, con un Índice de Precios al Consumidor (IPC) promedio de 3,6% a diciembre de este año, una corrección de una décima versus el IFP previo.
Un mejor horizonte
Ahora, al analizar los pronósticos para 2027, el tono cambia, con perspectivas de crecimiento en prácticamente todos los indicadores, de la mano de un factor en específico: la aprobación de la ley miscelánea de reactivación y reconstrucción nacional, que este miércoles se vota en la Sala del Senado y cuyo despacho desde el Congreso se espera para este mes de julio.
Así, Hacienda corrigió al alza en cinco décimas la perspectiva de expansión del Producto para el próximo año, a 2,9%.
Dicha cifra se ubica en la parte alta del rango del último IPoM, que pronosticaba una expansión entre 2% y 3% para el próximo año.
Sin embargo, el shock podría incluso ser mayor. Un escenario alternativo incorporado en el IFP calcula cuánto podría crecer la economía en caso de que el proyecto sea despachado en los plazos previstos desde el Parlamento.
Acorde a cálculos de Hacienda y de la Dipres, la actividad aumentaría 3,7% anual en 2027 de la mano del impacto de las medidas procrecimiento de la norma.
Coherente con lo anterior, el escenario 2027 contempla un crecimiento de la inversión -medida como formación bruta de capital fijo- de 6,8% el próximo año, 3,9 puntos porcentuales de mejoría respecto al IFP anterior.
En el cálculo alternativo con el proyecto aprobado, la inversión crecería un 8,4% anual.
La revisión del escenario con la ley miscelánea aprobada también se amplía a los años siguientes: el PIB crecería 2,7% en 2028 (2,2% en el escenario base), 3,4% en 2029 (2,2%) y 3,5% en 2030 (2,1%).
¿Y la inversión? En 2028 la variable se expandiría 5,5% (2,5% en el escenario original), 6,6% en 2029 (2,5%) y 5,1% en el ejercicio 2030 (3%).
Menor déficit gracias a cobre, litio y recortes
En cuanto a los números fiscales, el documento agrega las metas de déficit estructural incorporadas en el decreto de política fiscal de inicios de junio, con un saldo negativo que llegaría a 2,6% del PIB este año, dos décimas por debajo de lo estimado en el IFP previo.
Luego, se transita hacia un déficit de 1,8% del PIB en 2027, 1,7% en 2028, 1,6% en 2029 y 1,5% en 2030.
En cuanto al balance efectivo, Hacienda y Dipres proyectaron una mejoría en el cálculo para este año, con un saldo en rojo de 2% del PIB, cuatro décimas mejor a lo previsto a mediados de mayo.
Según el reporte, la mejoría se explica fundamentalmente por dos factores: mayores ingresos provenientes del cobre y del litio; así como un recorte adicional de gasto por cerca de US$790 millones, que se suma a los cerca de US$2.000 millones que se ajustaron en los primeros meses del ejercicio.
La estimación de deuda bruta del Gobierno Central se corrige a la baja a 42,7% del PIB para este año, cuatro décimas por debajo del reciente IFP. Eso sí, el cuadro contempla que se superará el límite prudente de 45% del PIB tanto en 2029 como en 2030.