Gobierno de Fujimori eleva proyección de crecimiento para 2026 y 2027 pese a El Niño
viernes, 28 de agosto de 2026
Como cada agosto, el Gobierno de Perú publicó el Marco Macroeconómico Multianual, pieza clave para el presupuesto público próximo
Gestión - Lima
Síganos y léanos en Google Discover
Sin embargo, para los próximos años, aún no espera una expansión de 6%, como lo prometió la presidenta del Perú de cara al cierre de su mandato hacia el 2031.
Como cada agosto, el Gobierno de Perú publicó el Marco Macroeconómico Multianual (MMM), pieza clave para el presupuesto público del siguiente año. En su edición 2027-2030, el Poder Ejecutivo fue más optimista sobre la economía nacional comparado con sus proyecciones de abril último (en el informe de actualización de proyecciones - Iapm), pese al golpe esperado del El Niño costero y global para este y el próximo año.
Para el 2026 y 2027, el Producto Bruto Interno (PBI) crecería 3,4%, según la cifra oficial del documento del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). En abril de este año se estimaba un incremento de 3,2% para este periodo.
¿Qué explica esta mejora? En el primer trimestre del 2026, la economía se expandió 3,05%, según datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (Inei). Hacia adelante, reconoce el MEF, “el PBI mantendría un desempeño dinámico en los próximos meses, respaldado por la evolución favorable de los indicadores adelantados”. Se refiere, por ejemplo, al desempeño positivo de la demanda eléctrica nacional, indicadores vinculados a la inversión y consumo, entre otros.
Asimismo, destaca, tal como ha informado Gestión, que las expectativas empresariales han mejorado y se encuentran en el tramo optimista, “y se espera una convergencia gradual de la inflación al rango meta en 2027 y condiciones de financiamiento más favorables”.
En este contexto, el Gobierno considera que la actividad económica registraría un crecimiento de 3,4% en 2026, impulsada por una “sólida demanda interna asociada al repunte del gasto privado”.
Justamente, para el MEF, la fortaleza de la demanda interna compensará parcialmente los choques de oferta que afectarán a los sectores primarios. En particular a El Niño. Y, en 2027, la actividad económica mantendría un crecimiento de 3,4%, sustentado en la continuidad del dinamismo de la demanda interna y la recuperación gradual de los sectores primarios.
Si bien esto “cumple” lo mencionado por el ministro de Economía y Finanza, Elmer Cuba, quien refirió semanas atrás que como mínimo el PBI peruano se expandiría en este nivel, aún no hay luces de alcanzar el 6% de expansión que prometió la presidenta de la República, Keiko Fujimori, hacia el cierre de su mandato (año 2031).
“La proyección está impulsada por la solidez de la demanda interna, en particular por el mayor gasto privado, y el dinamismo de las exportaciones, favorecida por la recuperación de la oferta primaria tras la normalización de las condiciones climáticas, en un entorno internacional favorable. Este desempeño será complementado por la implementación de medidas que permitan impulsar la competitividad y productividad, sostener el crecimiento económico, reducir la informalidad,”
El escenario de proyección está sujeto, como es usual, a factores al alza y riesgos que podrían modificar la trayectoria de crecimiento del PBI. ¿Qué vislumbra el MEF para la economía peruana?
Por el lado de los factores al alza, el crecimiento económico podría ser superior al previsto en un contexto de mayor dinamismo de la demanda interna y condiciones externas más favorables.
“En particular, una mayor expansión de la inversión privada a lo largo del año, acompañada de un fortalecimiento continuo de la confianza empresarial, impulsaría de forma positiva la actividad económica”, se destaca en el MMM.
Asimismo, precios internacionales de los metales superiores al escenario base favorecerían las exportaciones y la inversión minera, mientras que una rápida moderación de los precios internacionales de la energía, asociada a una reducción de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, contribuiría a menores costos de producción y transporte.
“A ello se sumaría una mayor implementación de medidas de prevención frente al fenómeno El Niño costero, lo que permitiría mitigar sus efectos sobre la actividad económica”, consideró el MEF en el documento.
“Este escenario podría afectar aún más la producción agropecuaria, manufacturera y pesquera, dañar infraestructura crítica e interrumpir las cadenas logísticas, generando mayores presiones inflacionarias”, se analiza.
En el frente externo, una intensificación o persistencia de la guerra en Medio Oriente podría elevar los precios internacionales del petróleo, afectar el comercio internacional y desacelerar el crecimiento de la economía mundial, reduciendo la demanda externa por las exportaciones peruanas.