Google y Meta son declaradas responsables de hacer sus redes sociales adictivas
jueves, 26 de marzo de 2026
Un tribunal en EE.UU. falló en favor de Kaley, una joven de 20 años, quien dijo padecer enfermedades mentales por haber usado estas plataformas desde que tenía seis años
Bloomberg
Un jurado declaró responsables a Meta Platforms. y a Google, de Alphabet, y les exigió que pagaran una indemnización a una mujer de 20 años que alegó que su adicción a las plataformas de redes sociales de dichas empresas le provocó una crisis de salud mental.
El veredicto supone una victoria para la demandante Kaley GM, y pone de relieve el riesgo financiero al que se enfrentan las empresas debido a miles de otras demandas las cuales alegan que Instagram y YouTube están diseñadas, intencionadamente, para crear adicción en los usuarios jóvenes sin tener en cuenta su bienestar.
El jurado dictaminó que Meta debe pagar al menos US$2,1 millones en concepto de indemnización para compensar a Kaley por sus pérdidas, incluyendo el costo de la terapia, y que Google debe pagar al menos US$900.000.
Snap y TikTok también eran demandados en el juicio. Ambos llegaron a un acuerdo con la demandante, cuyos términos no se han revelado, antes de que comenzara el pleito.
En el primer caso de este tipo que llegó a juicio, se pidió al jurado de 12 personas en un tribunal estatal de California que decidiera si Meta y Google fueron negligentes en el diseño y funcionamiento de sus plataformas y si deberían haber advertido que sus productos podrían ser peligrosos para los menores. A diferencia de los casos penales, algunas demandas civiles no requieren veredictos unánimes. El jurado votó 10-2 a favor de declarar a ambas compañías responsables de las acusaciones en su contra: negligencia y omisión de advertir sobre los peligros de sus productos.
Kaley, quien afirmó haber empezado a ver vídeos en YouTube a los seis años y a usar la aplicación de fotos Instagram a los nueve, culpó a estas plataformas de diversos problemas, como ansiedad, depresión y dismorfia corporal. Estuvo presente en la sala del tribunal para escuchar los veredictos, pero no mostró ninguna reacción.
“Hoy, un jurado vio la verdad y responsabilizó a Meta y a Google por diseñar productos que crean adicción y perjudican a los niños”, según un comunicado de los abogados de Kaley.
El juicio se consideró una prueba crucial para los novedosos argumentos legales que sustentan la avalancha de demandas presentadas en los últimos tres años contra Meta, Google, Snap y TikTok, alegando que el diseño de las plataformas, y no su contenido, perjudica a los jóvenes.
TikTok y Snap, a pesar del acuerdo logrado para esta demanda, siguen siendo señaladas en otro conjunto de demandas.
Otros dos casos considerados indicadores clave están programados para ser juzgados este año en un tribunal estatal de California. Las derrotas de las empresas tecnológicas podrían impulsar negociaciones para llegar a un acuerdo, lo que posiblemente conduzca a un convenio general similar a los acuerdos que perjudicaron la reputación de las industrias del tabaco y los opioides.
Las demandas han sido presentadas por niños, adolescentes y adultos jóvenes (a veces a través de sus padres, hermanos u otros miembros de la familia) y se basan en alegaciones de angustia psicológica, discapacidad física y muerte por suicidio.
Las demandas en cuestión alegan que, al diseñar las plataformas para que sean tan difíciles de resistir, las empresas están causando graves daños a los usuarios jóvenes, que son particularmente vulnerables a la adicción, toda vez que sus cerebros aún se encuentran en etapas de desarrollo.
“Poner un límite de edad es difícil”
Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, fue interrogado en febrero como parte del juicio y declaró que es “muy difícil” hacer cumplir los límites de edad de Instagram. También afirmó que Meta ha implementado algunas “herramientas proactivas” para tratar de identificar y eliminar las cuentas que infringen las normas, sin embargo, la compañía ha sostenido durante mucho tiempo que la verificación de la edad debe realizarse antes de que el usuario descargue una aplicación, dejando la responsabilidad en los que controlan los sistemas operativos y las tiendas de aplicaciones.