Guía para entender la “línea de crédito” a la banca española

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Aún quedan flecos por detallar, como el tipo de interés y los plazos de vencimiento, pero ya está definido el funcionamiento básico de la ayuda económica que la eurozona brindará a los bancos españoles.

 

“No quiero entrar en debates nominalistas”. Con esta frase, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, pretendía evitar ayer el sustantivo “rescate” para definir la ayuda que prestará la Eurozona a los bancos españoles. El líder del Ejecutivo prefiere hablar de “línea de crédito”. No obstante, es evidente que el proceso que ahora comienza no es tan sencillo como el de un particular que se acerca a la sucursal bancaria de la esquina. Estas son las claves para entender la “línea” abierta para España.

¿Cuál es la fórmula del rescate a España?

Es uno de los cinco tipos de intervención que recogen los estatutos de la Facilidad Europea de Estabilidad Financiera (FEEF), el fondo de rescate de que dispone actualmente la Eurozona. Dicho fondo puede “financiar la recapitalización de instituciones financieras a través de préstamos a gobiernos”. Es decir, que el FEEF no puede prestar dinero directamente a los bancos. El Gobierno del país asistido debe actuar obligatoriamente de intermediario.

¿De cuánto dinero dispone el FEEF?

En estos momentos, cuenta con 240.000 millones de euros. El volumen total garantizado es de 780.000 millones, pero la capacidad real de préstamo era, inicialmente, de 440.000 millones. No obstante, casi la mitad se ha gastado ya en ayudas para Grecia, Irlanda y Portugal. El dinero de este fondo no está desembolsado, como aquel que se ingresa en una cuenta bancaria y se puede retirar en cualquier momento, sino que la eurozona debe obtenerlo mediante préstamos externos. Es decir, emitiendo deuda. Y como la deuda está avalada por todos los países del euro, goza de las mejores calificaciones de las agencias Moody’s, Fitch y Standard & Poor’s. Esta fiabilidad permite que el FEEF pague intereses bajos, del entorno del 1%.

¿Cómo se avalan las emisiones del FEEF?

Cada uno de los diecisiete países de la Eurozona ofrece, en función del tamaño de su PIB, su garantía para asegurar las emisiones del fondo de rescate. La proporción es similar a su contribución para el mantenimiento del Banco Central Europeo (BCE). Por ejemplo: Alemania, al ser la mayor potencia del euro, es la primera contribuyente con un 27%: 211.000 millones. España, por su parte, aporta 92.500 millones, el 11,8% del total. El próximo 1 de julio entrará en vigor el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), que sustituirá al FEEF, dispondrá de un mayor capital y funcionará como colchón a largo plazo y de forma más estable, menos provisional.

¿Cuánto dinero va a recibir España en este rescate?

La cantidad concreta no se conocerá hasta que las dos auditoras contratadas para examinar el sistema financiero español, Oliver Wyman y Roland Berger, presenten públicamente su informe de conclusiones el próximo 21 de junio. No obstante, el comunicado del Eurogrupo difundido el pasado sábado menciona un máximo de 100.000 millones de euros. Por su parte, el análisis del Fondo Monetario Internacional (FMI) difundido el viernes ofrece una horquilla entre 37.000 y 80.000 millones de euros, en función de la evolución de la economía española en los próximos meses y de si aparecen nuevos casos de bancos con necesidades urgentes de recapitalización. Cabe recordar que sólo Bankia necesita 23.000 millones, y que Novacaixagalicia y CatalunyaCaixa podrían precisar hasta 9.000.

¿Cuál es el protocolo para recibir la ayuda?

El Eurogrupo, presidido por Jean-Claude Juncker, debe dar luz verde a la inyección tras consultarlo con el Consejo de Directores del FEEF. Pero la ayuda no llegará hasta que la Comisión Europea, el BCE y las agencias europeas de supervisión firmen un Memorando de Entendimiento en el que se concrete el importe del rescate, el tipo de interés, el plazo de vencimiento y las condiciones de reestructuración de los bancos asistidos.

¿Cómo articulará la ayuda el Gobierno español?

El fondo europeo prestará el dinero al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob), un instrumento creado por el Gobierno español en 2008 para limpiar el sistema financiero de activos tóxicos. Dicho préstamo se hará en unas condiciones mejores que la de los mercados normales de deuda (algunas especulaciones hablan de un tipo de interés del 3%), y por eso se habla de rescate “dulce” o “suave”. A su vez, el Ejecutivo prestará esos fondos a los bancos que los necesiten, y fijará otro tipo de interés que las entidades deberán devolver al Frob. La otra fórmula es que el Gobierno transforme la inyección europea directamente en capital para los bancos, como se ha hecho en el caso de Bankia.

¿Qué contrapartidas exigirá la UE?

Tanto el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, como el ministro de Economía, Luis de Guindos, aseguraron este fin de semana que las exigencias de Europa se limitarán al sector financiero, y que no habrá que compensar el rescate con más ajustes fiscales y macroeconómicos. No obstante, el comunicado emitido el sábado por el Eurogrupo dice lo siguiente: “El Eurogrupo confía en que España respetará sus compromisos bajo el procedimiento por déficit excesivo y con respecto a las reformas estructurales, con vistas a corregir los desequilibrios macroeconómicos en el marco del semestre europeo (…) El progreso en estas áreas será revisado de cerca y regularmente en paralelo con la asistencia financiera”. Es decir, que Bruselas vigilará muy de cerca el proceso de reducción de déficit de España, fijado para el 5,3% del PIB este año, aunque tal vez se aplace el objetivo del 3% hasta 2014, un año más que el actualmente exigido. Hace dos semanas, la Comisión Europea reprendió duramente a España por no haber subido el IVA y por no acelerar el prolongamiento de la edad de jubilación. También presionaba para endurecer las prestaciones por desempleo y suprimir la desgravación por vivienda.

¿Qué consecuencias habrá para las cuentas públicas?

La recepción de los fondos europeos aumentará el porcentaje de deuda pública española, que en estos momentos ronda el 70% del PIB. Lo que el Gobierno no ha dejado claro es si el pago de los intereses aumentará el déficit: en su comparecencia del sábado, Luis de Guindos afirmó que así sería, pero al día siguiente Mariano Rajoy lo negó rotundamente.

¿Qué condiciones se fijarán a los bancos rescatados?

Las entidades que reciban ayuda deberán cambiar sustancialmente sus estructuras de gestión. El Gobierno podría intervenir el funcionamiento de sus cúpulas directivas, modificando incluso sus salarios, y el propio banco podría verse abocado a un proceso de fusión con otra entidad en condiciones similares. Además, también se podría forzar a reducir los dividendos de los accionistas. Lo que está claro es que las autoridades europeas no ven con buenos ojos la presencia de políticos en los consejos de administración de sociedades financieras.

¿Cómo afectará todo esto a los ahorradores?

En principio, nadie debería temer por la pérdida de sus ahorros. A pequeña escala, la nacionalización de Bankia calmó los temores de sus clientes porque la entrada del Gobierno en las cuentas de la entidad hacían de ésta casi una fortaleza inexpugnable. Y el rescate reforzará las estructuras de capital de los bancos asistidos, lo cual asegura la liquidez de los depósitos. Además, existe la red de seguridad del Fondo de Garantía de Depósitos, que fija 100.000 euros por cliente y entidad.