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Hollande gana la primera vuelta de elecciones presidenciales en Francia

Reuters

El candidato socialista logró un 29% de los votos en la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Francia, mientras que el presidente Nicolas Sarkozy consiguió un 26% según las proyecciones computarizadas disponibles transmitidas luego del cierre de las mesas electorales. Ambos deberán enfrentarse de nuevo en la ronda decisiva el 6 de mayo.

La líder de extrema derecha Marine Le Penm quien obtuvo un 20%, fue la sensación de la noche, superando el resultado que obtuvo su padre en el 2002 y sobrepasando al ultra izquierdista Jean-Luc Mélenchon, que quedó en el cuarto lugar con un 11%.  El centrista François Bayrou finalizó quinto con menos de un 10% de los sufragios. 

Le Pen, una activista anti-inmigración que representa al Frente Nacional, quiere que los trabajos sean reservados para ciudadanos franceses en momentos en que el desempleo está en su máximo de 12 años. También está inclinada a abandonar al euro como moneda y a restablecer el mando de la política monetaria a su país. 
Con este resultado, los franceses que acudieron hoy a las urnas dándole una victoria al candidato socialista François Hollande, en medio de una economía débil que llevó a Nicolas Sarkozy a convertirse en el primer presidente del país en perder la lucha por la reelección en más de 30 años.
Si Hollande gana en la segunda vuelta, se convertiría entonces en el primer presidente de izquierda en Francia desde François Mitterrand, que derrotó al entonces presidente Valéry Giscard-d'Estaing en 1981 y gobernó hasta 1995. 
"Francia necesita un cambio radical de dirección, sobre todo en la economía", dijo Noel Harvet, un trabajador del sector público en la norteña ciudad de Cambrai, donde cientos de personas hicieron fila para emitir su voto en la municipalidad. 
Las urnas cerraron a las 6:00 p.m. (16:00 GMT) en la mayoría de las ciudades y zonas rurales, mientras que en las grandes urbes concluyeron a las 20.00 horas. 
El candidato socialista, de 57 años, promete recortes del gasto público menos drásticos que Sarkozy y quiere elevar los impuestos a los más ricos para financiar la creación de empleos, particularmente un 75% a las personas con ingresos superiores a un millón de euros (US$1,32 millones).
Hollande se convertiría en el primer presidente de izquierda en Francia desde François Mitterrand, que derrotó al entonces presidente Valery Giscard-d'Estaing en 1981. El candidato socialista votó temprano en Tulle, una ciudad en el centro de Francia, donde es jefe del Gobierno local para la región rural circundante de Correze. "Aquí está la esperanza", susurró en el oído de una mujer anciana.
Hollande llamó a sus partidarios a no dar nada por garantizado, consciente del fiasco protagonizado por la izquierda en 2002, cuando una baja asistencia a las urnas dejó al candidato socialista fuera de la carrera en primera vuelta, perdiendo ante la extrema derecha.
Sarkozy, también de 57 años, dice que es una apuesta más segura ante la futura agitación económica pero muchos de los trabajadores y jóvenes que votaron por él en el 2007 por sus promesas de mejores salarios están desertando, en un momento en el que el índice de desempleo ha alcanzado su nivel más alto en 12 años.
El presidente y su sobriamente vestida esposa, la ex modelo Carla Bruni, votaron en el suburbio de Neuilly, al oeste de París. Posteriormente saludaron de mano a algunas personas en el lugar pero no realizaron comentarios.
Muchos franceses también han expresado su malestar por un presidente que es visto como demasiado cercano a los ricos y al mundo de la fama, tras su publicitado matrimonio con Bruni al principio de su mandato.
"Sarkozy es divisivo. Hollande es tranquilizador", dijo Helene Boudot, de 85 años, contenta de haber salido a tiempo de una estancia hospitalaria para votar en Chailland, un pueblo del oeste de Francia.
Los inversionistas pondrán atención en la primera ronda para ver el desempeño del radical de izquierda Jean-Luc Melenchon, quien quiere una revolución anticapitalista y se convirtió en una figura popular durante la campaña, compitiendo con Marine Le Pen, líder de la extrema derecha, por el tercer puesto.
El viernes, la prima de riesgo que cobran los inversionistas por retener la deuda francesa en vez de los seguros bonos alemanes subió a casi un 1,50%, traicionando los temores de que el programa de Hollande pueda inclinarse a la izquierda si Melechon lidera un fuerte bloque tras las elecciones parlamentarias de junio.