Índice del miedo de Wall Street toca máximos de un año por conflicto en Irán
martes, 10 de marzo de 2026
La tensión en Medio Oriente sacudió a las bolsas del mundo, con desplomes en Asia y movimientos volátiles en Wall Street, que logró revertir las pérdidas al final de la sesión
La volatilidad sigue marcando el pulso de los mercados globales. Aunque Wall Street logró cerrar con ganancias, el Índice de Volatilidad Cboe (VIX), conocido como el indicador del miedo de Wall Street, reflejó el nerviosismo de los inversionistas en medio de la guerra en Medio Oriente y del riesgo de que el encarecimiento del petróleo presione aún más la inflación. Durante la jornada, el índice superó los 30 puntos y alcanzó su nivel más alto desde abril.
Durante la jornada del lunes, las bolsas estadounidenses registraron fuertes oscilaciones intradía, sin embargo, hacia el final del día los mercados revirtieron las pérdidas después de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, sugiriera que el conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán podría resolverse antes de lo previsto. Con ese giro, Wall Street terminó en terreno positivo. El Dow Jones subió 0,50% hasta 47.740 puntos, el S&P 500 avanzó 0,83% hasta 6.795 puntos y el Nasdaq ganó 1,38% hasta 22.695 puntos.
Aun así, los movimientos bruscos durante la sesión reflejan el nerviosismo del mercado. En las últimas semanas, los inversionistas han reaccionado rápidamente al conflicto en Medio Oriente, lo que ha elevado la volatilidad y ha mantenido activo el indicador de miedo del mercado.
Temor a estanflación
El trasfondo del nerviosismo no es solo geopolítico. El repunte reciente del petróleo, que durante la sesión alcanzó sus niveles más altos desde 2022, y un informe de empleo en Estados Unidos más débil de lo esperado reavivaron los temores de un escenario de estanflación.
Este escenario combina crecimiento económico débil con inflación elevada, un entorno particularmente complejo para la Reserva Federal, que podría quedar atrapada entre su objetivo de controlar los precios y el de sostener el empleo.
Tecnología impulsa el rebote
A pesar de la cautela general, nueve de los once sectores del S&P 500 cerraron con ganancias. El sector tecnológico lideró el rebote, impulsado por el avance de los fabricantes de chips. Entre ellos destacaron compañías como Nvidia, Broadcom y SanDisk, cuyas acciones subieron entre 2,7% y 11,7%, ayudando a impulsar el repunte del Nasdaq.
En contraste, los sectores financiero y energético fueron los únicos que cerraron en negativo, mientras que constructoras de viviendas, bancos y compañías aeroespaciales y de defensa se ubicaron entre los mayores rezagados de la jornada.
Asia lidera las caídas
Mientras Wall Street logró recuperarse, los mercados asiáticos registraron los retrocesos más fuertes. El Nikkei 225 de Japón se desplomó 5,20% hasta 52.728 puntos, el mayor movimiento entre los principales índices globales. En Hong Kong, el Hang Seng cayó 1,35% hasta 25.408 puntos, mientras que en China el Shanghai Composite perdió 0,67% hasta 4.096 puntos. La sensibilidad de Asia a los costos energéticos explica parte del movimiento; muchas de sus economías dependen de la importación de petróleo.
Europa, en tono negativo
Las bolsas europeas también cerraron con pérdidas generalizadas. El DAX alemán cayó 0,77% hasta 23.409 puntos, el Ibex 35 de España perdió 0,86% hasta 16.928 puntos, y el Ftse 100 de Londres retrocedió 0,34% hasta 10.249 puntos.
Por su parte, el Euro Stoxx 50, que agrupa a las principales compañías de la región, bajó 0,54% hasta 5.688 puntos.
Latinoamérica logra avanzar
En contraste con Europa y Asia, los mercados latinoamericanos lograron cerrar con ganancias. El Bovespa de Brasil subió 0,86% hasta 180.915 puntos, mientras que el S&P Merval de Argentina avanzó 0,25% hasta 2,63 millones de puntos.
El mayor movimiento se registró en Colombia: el Colcap saltó 2,31% hasta 2.225 puntos, impulsado principalmente por el sector energético, que suele beneficiarse de los precios elevados del petróleo. En Chile, el S&P Ipsa también avanzó 1,11% hasta 10.428 puntos.
Ahora, los inversionistas seguirán de cerca varios indicadores económicos como el IPC de EE.UU., la segunda estimación del PIB del cuarto trimestre y el informe de gasto en consumo.
El sector de transporte y turismo empieza a sentir el golpe del conflicto
El alza del petróleo ya empezó a sentirse en el transporte aéreo mundial. El combustible es uno de los costos más altos para las aerolíneas y el reciente salto del crudo llevó a que los precios del jet fuel en algunos mercados se hayan duplicado, presionando de inmediato la rentabilidad del sector. En bolsa, varias compañías aéreas registraron caídas ante la expectativa de márgenes más estrechos. Con el combustible más caro y rutas más largas para evitar zonas de riesgo, los precios de los tiquetes aéreos comenzaron a subir.