Inditex duplica la rentabilidad de los gigantes mundiales de la moda

La multinacional sortea el desplome generalizado en los márgenes de la industria textil en la última década, y dispara su rentabilidad frente a H&M, Primark, Uniqlo y Calvin Klein

Expansión

Inditex gana el doble que sus principales competidores por cada euro que factura. La empresa que preside Pablo Isla ha respondido mejor que sus rivales a la caída de márgenes que ha sacudido de forma generalizada la industria textil en la última década, lo que ha disparado su rentabilidad respecto a las grandes compañías del sector de la moda.

El margen operativo de Inditex no ha bajado de 20% en los diez últimos años: era de 22,8% en 2007; subió hasta 24,5% en 2012; y se ha reducido desde entonces hasta 20,8% que marcó el año pasado. Mientras H&M, su principal competidor, ha pasado de moverse en un margen operativo cercano a 20% a 10,3% que registró el pasado año, lo que ha supuesto reducir su rentabilidad a la mitad.

El caso de H&M es el más llamativo, aunque no es aislado. El descenso ha afectado a casi todos los gigantes del sector en mayor medida que a Inditex, pese a que su rentabilidad es muy inferior a la de la firma española. Primark yUniqlo, dos de las empresas que mejor han aguantado el tipo, han reducido su margen operativo en 2,1 y 3 puntos porcentuales, hasta 10,4% y 9,4%, respectivamente, desde 2007.

El descenso ha sido superior en varias de las grandes compañías de EEUU: cinco puntos en los casos de RalphLauren -de 13,4% a 8,1%- y Levi’s -del 15 al 9,5%-; y siete puntos -hasta 7,5%- en el de PVH (Tommy Hilfiger o CalvinKlein).

Cuestión de modelo
Sólo VF Corp (Vans o Timberland) ha tenido un descenso de márgenes inferior al de Inditex -de 13,3% a 12,7%- durante la última década, mientras que Gap es la única firma que ha visto crecer su rentabilidad -de 8,3% a 9,3%-. Y, pese a ello, se trata de dos empresas con unos márgenes operativos 8,1 y 11,5 puntos inferiores a los de la empresa española.

Inditex registraba en 2007 unas ventas de US$10.793,9 millones, un beneficio de US2.458,52 millones y 3.691 tiendas repartidas por el mundo. Diez años después, el gigante español del sector textil factura y gana 168% más, ha duplicado su red comercial y ha triplicado su cotización. La clave de esta evolución está en que el modelo de negocio de Inditex ha respondido mejor que el de sus competidores a las dos grandes tendencias que han sacudido el sector en la última década: el fast fashion y la venta online.

La capacidad del grupo fundado por Amancio Ortega para rotar el género en sus tiendas y adaptarse rápidamente a los gustos de los clientes convirtió a Inditex en el referente del fast fashion. La firma tarda en la actualidad tan sólo tres semanas desde que detecta una tendencia hasta que tiene a la venta prendas que responden a ella en cualquier lugar del mundo. Esta capacidad de reacción se traduce en un círculo virtuoso de más venta, menos stock y, por tanto, mayores márgenes al no tener que vender con descuento sus productos.

La clave para que este modelo funcione es el ecosistema creado por el grupo textil. Zara cuenta con 700 diseñadores que producen 65.000 referencias anuales. 59% de la producción se realiza en cercanía -España, Portugal, Marruecos y Turquía-, algo clave para convertir en eficiente su sistema logístico centralizado: todas las prendas que vende pasan por alguna de las 12 plataformas logísticas que tiene el grupo en España.

Estas plataformas envían producto a las 7.500 tiendas del grupo en todo el mundo dos veces por semana, así como a los 19 almacenes online que centralizan todas las ventas que se realizan por Internet en 17 países . El sistema integrado de tiendas y venta por Internet permite la mezcla de canales a lo largo de todo el proceso: se puede comprar en tienda u online, eligiendo si recibir el producto en el establecimiento o en casa y pudiendo devolverlo a través de ambas fórmulas.

Esta omnicanalidad, como ya ocurrió con el fast fashion, está lastrando las cuentas de muchas firmas del sector, incapaces de hacer frente a los costes que supone asumir gastos -envío y devolución- que antes corrían a cargo del cliente. Pero Inditex ha vuelto a ser una excepción en este terreno. Su presidente, PabloIsla, sorprendió durante la última presentación anual de resultados de la cadena al anunciar que “la venta online -que ya supone 10% de la facturación de Inditex- no diluye el beneficio y no tiene márgenes inferiores”.Y añadió que sin el efecto divisa, Inditex no habría reducido sus márgenes en 2017.

De hecho, con unos tipos de cambio aún desfavorables, que lastraron en cinco puntos el crecimiento de las ventas del grupo, Inditex ha aumentado su rentabilidad en el primer trimestre de 2018. El modelo sigue funcionando.

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