Inflación de Estados unidos sigue lejos de la meta de la FED mientras PIB crece 1,5%
jueves, 27 de agosto de 2026
El gasto de consumidores fue más fuerte de lo previsto en el segundo trimestre, pero la persistencia de los precios elevó a 42% la probabilidad de alza de tasas en septiembre
Bloomberg
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La inflación de Estados Unidos dejó de ceder en julio y permaneció por encima de la meta de la Reserva Federal, mientras la economía mantuvo un crecimiento moderado durante el segundo trimestre. Los datos muestran un escenario en el que la actividad económica sigue avanzando, pero las presiones sobre los precios continúan siendo uno de los principales retos para el banco central.
El índice de precios de los gastos de consumo personal, PCE, aumentó 3,7% anual en julio, la misma variación registrada en junio y por encima de 3,6% que esperaban los economistas. Este indicador es uno de los principales referentes que utiliza la Reserva Federal para evaluar la inflación y continúa lejos de su objetivo de 2%. Frente al mes anterior, los precios aumentaron 0,2%, después de caer 0,1% en junio, cuando se había registrado la lectura más débil desde abril de 2020. Los analistas esperaban para julio un incremento menor, de 0,1%.
La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía porque suelen registrar mayores variaciones, también mostró resistencia a bajar. El indicador permaneció en 3,3% anual, mientras que mensualmente avanzó 0,2%, frente a 0,1% registrado en junio.
La persistencia de la inflación vuelve a poner presión sobre las próximas decisiones de la Reserva Federal. Tras conocerse el informe, los futuros de los fondos federales elevaron de 36% a cerca de 42% la probabilidad de un aumento de las tasas de interés durante la reunión del banco central prevista para el 15 y 16 de septiembre.
Actualmente, la tasa de referencia de Estados Unidos se encuentra entre 3,50% y 3,75%, nivel que se mantiene desde diciembre. La mayoría de los responsables de política monetaria optó el mes pasado por no modificarla, aunque dentro de la FED existe un grupo que considera que podrían necesitarse tasas más altas para llevar nuevamente la inflación hacia 2%.
El comportamiento de los precios también debe entenderse frente a los choques que ha enfrentado la economía durante este año. La inflación PCE llegó a 4,1% en mayo, su nivel más alto en tres años, después de que la guerra con Irán provocara fuertes aumentos en los precios de la energía por las interrupciones de aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo. Desde entonces, el petróleo y la inflación han retrocedido desde sus máximos.
A esto se suma el efecto de los aranceles. La trayectoria descendente que había llevado la inflación nuevamente hacia niveles cercanos a 2% cambió después de la imposición de nuevos gravámenes a las importaciones, que presionaron los precios de diferentes productos. La guerra con Irán profundizó posteriormente esas presiones inflacionarias.
Mientras la inflación continúa siendo elevada, los nuevos datos del PIB muestran que la economía estadounidense siguió creciendo, aunque a un ritmo menor que a comienzos del año. La segunda estimación de la Oficina de Análisis Económico mantuvo sin cambios el crecimiento anualizado de 1,5% entre abril y junio, frente a 2,1% registrado durante el primer trimestre.
Aunque la cifra general del PIB no fue modificada, los detalles mostraron una economía más sólida de lo calculado inicialmente en algunos de sus principales componentes. El gasto de los consumidores, que representa más de dos tercios de la actividad económica estadounidense, aumentó a una tasa anualizada de 3,4%, superior a 3,2% estimado inicialmente. Así, la economía estadounidense llega a los próximos meses con señales mixtas.
La inversión empresarial gana fuerza
La inversión empresarial también mostró fortaleza. La inversión fija no residencial creció a una tasa anualizada de 8,5%, mientras las ventas finales a compradores privados nacionales aumentaron 4,2%, frente a una estimación inicial de 3,9%. Este último indicador, que excluye las exportaciones netas, los inventarios y el gasto público, registró su mayor incremento en más de tres años. En contraste, el gasto público disminuyó 1% anualizado durante el segundo trimestre, debido principalmente a una fuerte caída de los desembolsos no relacionados con defensa.