Italia suspende el acuerdo de Schengen tras la crisis migratoria registrada en Ceuta
viernes, 31 de julio de 2026
Italia decreta controles a la llegada de ciudadanos no europeos desde España en las fronteras marítimas y aeroportuarias ante la crisis de Ceuta
Expansión - Madrid
El Ministerio del Interior de Italia ha dispuesto la suspensión del acuerdo Schengen con España. La medida fue adoptada tras analizar los últimos informes de inteligencia en el marco del Comité de Análisis sobre Inmigración y Seguridad de las Fronteras, presidido en Roma por el ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi. El Ministerio italiano ha dispuesto así la reintroducción de controles en puertos y aeropuertos para las llegadas desde España por la crisis en Ceuta.
Además, como parte de las disposiciones de seguridad, Piantedosi mantuvo una conversación telefónica con su homólogo francés, Laurent Nuñez. Ambos ministros acordaron reforzar los controles en la frontera terrestre entre Italia y Francia, apoyándose en los acuerdos de colaboración policial ya vigentes entre ambos países.
Por otra parte, fuentes de los organismos de seguridad de la Unión Europea advierten de que cualquier traslado no autorizado de ciudadanos de origen marroquí o magrebí desde los territorios insulares o del norte de África hacia el territorio continental europeo podría derivar en la suspensión automática de España del Acuerdo Schengen. Según estas fuentes, consultadas por Expansión, hay una creciente preocupación de la Comisión Europea por la gestión de los flujos migratorios y la preservación de la seguridad en las fronteras exteriores de la Unión.
¿Qué significa el anuncio de Italia?
El Gobierno de Italia ha matizado a lo largo de la tarde que los controles aeroportuarios y portuarios a viajeros llegados de España y decretados por la crisis en Ceuta serán aleatorios y solo afectarán a ciudadanos que no pertenezcan a la Unión Europea (UE). "El restablecimiento de los controles de acceso en las fronteras aéreas y marítimas con España no supondrá ningún cambio para los viajeros españoles y europeos hacia Italia, que seguirán pudiendo entrar en nuestro país, como de costumbre, sin ningún trámite burocrático adicional", informan fuentes gubernamentales.
La suspensión del Acuerdo de Schengen por parte de Italia es una medida excepcional contemplada por el tratado para responder a amenazas graves contra el orden público y la seguridad nacional. Históricamente, el gobierno italiano ha recurrido a este mecanismo de forma temporal en 17 ocasiones desde el año 2006. Actualmente, la medida se aplica de manera focalizada en puntos específicos: recientemente se ordenó el restablecimiento de controles en la frontera con Francia debido a las manifestaciones del movimiento "No TAV" en Val di Susa, mientras que en la frontera con Eslovenia se mantiene una suspensión prorrogable hasta diciembre de 2026, justificada por el riesgo de infiltración terrorista en los flujos migratorios de la ruta de los Balcanes.
En la práctica, esta decisión se traduce en la reinstauración temporal de los controles de identidad y documentación en las fronteras afectadas por un periodo inicial de 30 días prorrogables. Debido a que Italia no comparte fronteras terrestres con España, país que también gestiona su propia presión migratoria en Ceuta y Melilla, la suspensión en territorio italiano afecta directamente a los viajeros que llegan por vía aérea o marítima. De este modo, las personas que ingresan al país desde otros Estados miembros de la Unión Europea pueden ser sometidas a inspecciones policiales y controles de documentación similares a los que se aplican a los ciudadanos procedentes de países fuera del espacio Schengen.
¿Qué se dice en Bruselas?
Fuentes de los organismos de seguridad de la Unión Europea constatan la creciente preocupación en Bruselas por la situación en la frontera sur de Europa. La línea roja estaría en que los magrebíes irregulares crucen a "territorio continental europeo". Es decir, a la península.
En ese caso, advierten que desde Bruselas se activaría el mecanismos para la suspensión automática de Schengen y España perdería de manera temporal los privilegios de libre tránsito de personas y mercancías con el resto de los países miembros. Esta situación obligaría a restablecer controles policiales en los aeropuertos y en las fronteras terrestres con Francia y Portugal.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha reafirmado la postura de Bruselas respecto a la gestión fronteriza mediante una declaración sobre el respeto a la legalidad comunitaria. "No podemos permitir que nadie entre en nuestra Unión sin cumplir con nuestras normas", señaló la mandataria, enfatizando la necesidad de preservar el orden y la seguridad jurídica en los límites exteriores del espacio europeo.
Asimismo, Von der Leyen hizo hincapié en la urgencia de combatir las actividades de las mafias y agilizar los procedimientos de repatriación de aquellos migrantes que no cumplan con los requisitos de asilo. "Los cruces peligrosos deben detenerse de inmediato. Las redes de tráfico deben desmantelarse. Y las devoluciones deben ser rápidas, tal como permiten nuestras normas", declaró, apuntando a una estrategia de control estricto de las fronteras.
Calma tensa
Para asegurar la implementación de estas medidas y supervisar la evolución de la situación sobre el terreno, la presidenta de la Comisión anunció la implicación directa de su equipo de trabajo. El comisario europeo de Asuntos de Interior y Migración, Magnus Brunner, ha calificado de "inaceptable" la situación actual en Ceuta, confirmando que mantiene un estrecho contacto con las autoridades españolas para abordar esta crisis fronteriza.
Sin embargo, Brunner ha trasladado un mensaje de paciencia y ha insistido en que no se están produciendo traslados ni movimientos posteriores de personas hacia el continente europeo u otros Estados miembros, recordando que el Código de Fronteras Schengen contempla reglas especiales específicas para Ceuta y Melilla. Bajo este marco legal, el comisario ha subrayado que los controles fronterizos para las personas que abandonan ambas ciudades autónomas siguen plenamente vigentes.
Asimismo, Brunner ha reafirmado el compromiso de la Comisión Europea de seguir colaborando con España en la aplicación eficaz de las herramientas contempladas en el nuevo Pacto sobre Migración y Asilo, ofreciendo asistencia adicional a través de las agencias de la Unión. La prioridad inmediata, según ha detallado, es respaldar al país en la protección y gestión ordenada de la frontera exterior de la Unión Europea. En este sentido, ha manifestado su disposición a viajar a los puntos críticos debido a la constante evolución de la situación, con el objetivo de reforzar la lucha contra las redes de tráfico de personas y evitar trayectos peligrosos.
Finalmente, el representante comunitario ha valorado positivamente la cooperación entre España y Marruecos para gestionar este escenario y asegurar devoluciones ágiles de los migrantes que accedan de forma irregular. El comunicado concluye destacando el papel del país vecino en este proceso de control fronterizo, recordando que Marruecos se encuentra incluido formalmente en la lista de países de origen seguros de la Unión Europea para facilitar los trámites de retorno.