Kevin Warsh se estrena en la dirección de la FED al mantener estáticas las tasas de interés
jueves, 18 de junio de 2026
El Comité Federal de Mercado Abierto decidió por unanimidad mantener el costo del dinero en un rango entre 3,5% y 3,75%, nivel en el que está desde hace cuatro reuniones
La Reserva Federal de Estados Unidos inició una nueva etapa bajo el liderazgo de Kevin Warsh sin mover las tasas de interés. En su primera reunión como presidente del banco central, el Comité Federal de Mercado Abierto decidió por unanimidad mantener el costo del dinero en un rango entre 3,5% y 3,75%, nivel en el que permanece desde hace cuatro reuniones consecutivas, cuando Jerome Powell era el presidente.
Aunque la decisión era ampliamente esperada por los mercados, dentro de la FED existe una preocupación por la inflación y varios funcionarios consideran que podrían ser necesarias nuevas alzas de tasas antes de que termine el año.
Las nuevas proyecciones muestran una división poco habitual entre los miembros del banco central. Nueve funcionarios creen que las tasas deberían subir al menos una vez durante 2026, mientras que seis de ellos consideran que serían necesarias dos alzas. En contraste, otros nueve miembros no ven necesario ningún movimiento adicional e incluso algunos contemplan posibles recortes más adelante.
Uno de los detalles que más llamó la atención fue que uno de los funcionarios no presentó proyecciones sobre el futuro de las tasas. Todo apunta a que fue el propio Warsh, quien durante años ha cuestionado la práctica de que la FED adelante públicamente el camino que seguirán los tipos de interés. Su ausencia en el llamado “gráfico de puntos” fue interpretada como una primera señal de cambio en la forma de comunicar las decisiones del banco central.
Y es que Warsh, durante su primera rueda de prensa, afirmó que la inflación continúa demasiado lejos del objetivo de 2% y dejó claro que combatirla seguirá siendo la prioridad número uno de la institución.
“Los precios persistentemente altos son una carga para el pueblo estadounidense”, afirmó el nuevo jefe de la FED. “Este comité logrará la estabilidad de precios”.
Las nuevas previsiones económicas reflejan precisamente esa preocupación. La FED elevó su estimación de inflación para este año desde 2,7% hasta 3,6%. También aumentó su previsión para la inflación subyacente de 2026, que excluye alimentos y energía, desde 2,7% hasta 3,3%.
Al mismo tiempo, redujo ligeramente su expectativa de crecimiento económico para este año, pasando de 2,4% a 2,2%. Pese a ello, destacó que la economía estadounidense sigue mostrando señales de fortaleza. El mercado laboral continúa resistiendo mejor de lo esperado, con una tasa de desempleo estable en 4,3% y una creación de empleo que ha sorprendido al alza durante los últimos meses.
Según Warsh, la actividad económica sigue expandiéndose a un ritmo sólido, apoyada por el fuerte crecimiento de la productividad y por el aumento de la inversión empresarial, especialmente en sectores relacionados con la inteligencia artificial.
Sin embargo, la inflación ha vuelto a acelerarse. El indicador de precios preferido por la FED alcanzó en abril una variación anual de 3,8%, su nivel más alto desde 2023. A ello se suman los efectos del conflicto en Oriente Medio, que elevó los costos energéticos durante buena parte del año.
Funcionamiento de la FED
El nuevo presidente anunció la creación de cinco grupos de trabajo para revisar áreas clave como las comunicaciones del banco central, el balance de la FED, las fuentes de información económica, los estudios sobre productividad y empleo, y los marcos utilizados para analizar la inflación. “Estos temas merecen una mirada renovada”, afirmó. Uno de esos equipos analizará específicamente el impacto de tecnologías emergentes como la inteligencia artificial sobre la productividad, el empleo y el crecimiento económico, un tema que gana cada vez más relevancia entre los responsables de política monetaria.
¿Cambio en la Meta oficial?
Warsh también descartó cualquier cambio en la meta oficial de inflación de 2%, un debate que algunos economistas habían comenzado a plantear en los últimos meses. “No veo ninguna razón para replantearlo hasta que hayamos restablecido nuestra capacidad de cumplir con la meta de 2%”, aseguró.