La crisis europea eclipsó otros temas más estructurales en la reunión del G20

Rogelio Vélez - rvelez@larepublica.com.co

La reunión de los ministros de finanzas y gobernadores de los bancos centrales del G20 que se realizó en Ciudad de México este fin de semana, dejó una cosa clara: la crisis de Europa está eclipsando las verdaderas preocupaciones que debería haber en la región por el bajo crecimiento de las economías, el alto precio del petróleo y los planes poco efectivos para la creación de empleo.

La crisis en Europa dejó de lado a otros problemas de largo plazo. Los participantes hicieron menciones de otros tópicos como la volatilidad monetaria, los problemas de crecimiento y el desbalance entre las economías avanzadas y las que están en desarrollo.

El esfuerzo más notable fue que en el texto final de la cumbre, los participantes reunidos en México acordaron la creación de un `Plan de Acción de Los Cabos`, donde se realizará la próxima reunión en Junio, que promueva un monitoreo constante en lo fiscal, financiero, cambio monetario y políticas de desarrollo para tener un progreso de los objetivos propuestos.

'Frente a estos temas como la creación de empleo o el bajo crecimiento nada cambió con respecto a lo que ya se había discutido en Cannes en año pasado. Lo central de esta reunión era el aporte a los fondos de rescate', dijo Juan Camilo Rojas, analista de Correval.

La aprobación de un impulso financiero al Fondo Monetario Internacional (FMI) era sin duda uno de los puntos más esperados para la Cumbre de ministros de las 20 economías más importantes del planeta para salvaguardar a los países de la crisis en Europa.

Sin embargo no hubo un consenso entre los asistentes a la reunión y se decidió aplazar cualquier contribución para la próxima reunión del grupo.

'Ellos condicionaron su ayuda a que la Unión Europea ampliara sus propios fondos', dijo Vanessa Santrich, analista internacional de Ultrabursátiles.

'Esperábamos una declaración al respecto pero no estábamos seguros si iba a haber un aporte de todos, pues habían países que mostraron su renuencia desde antes', agregó.

En efecto, la principal razón para que algunos países se negaran a contribuir es que Europa debería reforzar sus cortafuegos para mantener la crisis dentro de los países con problemas de deuda y así evitar un contagio a los demás.

'Los miembros dijeron que hasta que Europa no tomara una decisión de ampliar sus fondos, ellos no iban a entregar recursos. La sorpresa fue que el primero que dijo que no fue Alemania', dijo Rojas.

Alemania, al ser la mayor economía del bloque europeo, quedó bajo extrema presión para dar su apoyo a la unión de dos mecanismos de salvamento financiero, lo que crearía una potente muralla para calmar el temor de los mercados a un descalabro completo en la región.

Los alemanes siempre han tenido reservas sobre aumentar los el Fondo Europeo de Estabilización Financiera (Feef) o el Mecanismo Europeo de Estabilidad (Mede). Lo que ellos dicen es que no existe razón para que se aumente el aporte de recursos si aún no hay seguridad de que estos vayan a tener un efecto positivo en el resto de países.

'Hay un círculo vicioso aquí, donde cada uno está esperando que el otro haga lo correcto' comentó el presidente del Banco de Canadá, Mark Carney, refiriéndose a la falta de consenso entre los participantes.

'Hay un consentimiento general de que el FMI no puede ser un substituto de la ausencia de un cortafuegos europeo más fuerte y de que el fondo no podrá avanzar hasta que haya más claridad sobre cuales serán los planes de seguirá Europa', dijo el secretario del tesoro estadounidense Timothy Geithner.

Lo que más preocupa a algunos es que el rescate que se aprobó para Grecia no sea tan efectivo como se piensa.

Ahora entrará a la parte final de su debate la posibilidad de combinar el capital que queda en el fondo de rescate temporal, unos 250.000 millones de euros (US$335.000 millones), con el mecanismo permanente, de manera que la eurozona disponga de una capacidad de intervención de 750.000 millones (US$1 billón).

El fondo permanente, Mede, será adelantado un año y entrará en vigor a partir de julio, mientras que el temporal, Feef, dejará de funcionar a mediados de 2013, con lo que los dos fondos de rescate actuarán durante un año paralelamente, pero en principio el tope para la capacidad de intervención de ambos se estableció en 500.000 millones de euros (US$670.000 millones).

El jefe de las finanzas de la Unión Europea, Olli Rehn dijo que el trato con Grecia a un debía demostrar que iba a superar unos problemas de implementación a acusa de una 'falta en la unidad política y una muy débil capacidad administrativa'.

'La economía global no esta fuera de peligro aún. Todavía hay muchas vulnerabilidades económicas y financieras', dijo a su vez Christine Lagarde, directora del FMI.

Participación de Colombia en la cumbre
El ministro de finanzas de Colombia, Juan Carlos Echeverry, participó como invitado en la cumbre de las potencias del G20 realizada en México.

En una entrevista con Dow Jones Newswire, explicó que lo que él había visto era que hacía falta más compromiso por parte de los europeos de ir primero y después el resto los seguirá.

'Primero se necesita la voluntad y después se decide sobre el tamaño del aporte', dijo Echeverry.

Las opiniones

Juan Camilo Rojas
Analista internacional de Correval

'Frente a estos temas como la creación de empleo o el bajo crecimiento nada cambió, con respecto a lo que ya se había discutido en Cannes el año pasado'.

Diego Fernando Ochoa
Gerente de investigaciones de Profesionales de Bolsa

'El G20 insistió en que deben hacerse mayores esfuerzos en ajustes fiscales en Europa antes de pensar en recibir ayudas del FMI, y no solo para los países en problemas'.

Timothy Geithner
Secretario del tesoro de Estados Unidos

'Hay consentimiento de que el FMI no puede ser substituto de la ausencia de un cortafuegos europeo más fuerte y que el fondo no podrá avanzar hasta que haya más claridad'.

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