La debilidad de los Siete Magníficos empieza a convertirse en un problema para Wall Street
viernes, 10 de julio de 2026
En el primer semestre de 2026, el índice del grupo de las grandes tecnológicas cayó 1,9%, mientras el S&P 500 ganó 9,3%, una diferencia de 11 puntos
El grupo de las grandes tecnológicas de Estados Unidos, conocido como los Siete Magníficos, dejó de ser el principal motor de la bolsa en 2026. Mientras el entusiasmo por la IA sigue impulsando a otras compañías del sector, gigantes como Apple, Microsoft, Amazon, Alphabet, Meta, Nvidia y Tesla prácticamente se han estancado, un cambio que empieza a preocupar a los analistas porque estas empresas representan cerca de un tercio del índice S&P 500.
La debilidad del grupo contrasta con el buen momento del mercado. En lo corrido del año, el índice de los Siete Magníficos apenas avanza 0,5%, mientras que el S&P 500 acumula una ganancia de 9,3% y el índice de fabricantes de semiconductores de Filadelfia se ha disparado 78%. En otras palabras, el dinero que antes se concentraba en las grandes tecnológicas ahora está llegando a las empresas que fabrican los chips necesarios para desarrollar la IA.
Este cambio de liderazgo ha complicado las proyecciones de Wall Street. Los estrategas esperaban que los Siete Magníficos siguieran impulsando al S&P 500 hasta 7.824 puntos al cierre de este año. Sin embargo, si estas compañías continúan sin reaccionar, las otras 493 empresas que integran el índice tendrán que subir 6,8% adicional entre julio y diciembre para que esa meta pueda cumplirse, después de haber ganado ya alrededor de 13% en 2026.
El cambio refleja una transformación en la forma en que los inversionistas están apostando por la inteligencia artificial. Durante los últimos años, las grandes plataformas tecnológicas lideraron el mercado porque eran quienes financiaban la expansión de esta tecnología. Ahora, el protagonismo pasó a los fabricantes de chips, considerados los principales beneficiados por la enorme demanda de infraestructura para IA.
A esta situación se suma la creciente preocupación de algunos inversionistas por el elevado gasto que compañías como Meta, Amazon y Microsoft están destinando al desarrollo de inteligencia artificial. Aunque lideran las inversiones en infraestructura tecnológica, parte del mercado todavía no está convencida de que esos desembolsos se traduzcan en mayores ganancias en el corto plazo.
Durante el primer semestre de 2026, el índice de los Siete Magníficos cayó 1,9%, mientras el S&P 500 ganó 9,3%, una diferencia de 11 puntos porcentuales, que representa uno de los peores comienzos de año.
Expertos consideran que el mercado ya no depende exclusivamente de este grupo. Las 493 empresas restantes del S&P 500 acumulan un avance cercano a 14% este año, lo que demuestra que el impulso de la bolsa estadounidense se ha diversificado y ya no gira únicamente alrededor de las mayores tecnológicas.
En ese escenario, Wall Street enfrenta una pregunta para el segundo semestre de 2026, si los Siete Magníficos recuperarán el liderazgo o si los principales ganadores serán las empresas encargadas de fabricar esta tecnología.