La ofensiva de China en IA diseña una “zona de la muerte” para sus rivales de EE.UU.
martes, 4 de agosto de 2026
Para poder atraer a más desarrolladores, los competidores en IA ahora deben superar al modelo de DeepSeek en precio o en capacidades
Bloomberg
La oleada de nuevos modelos de inteligencia artificial lanzados por empresas chinas está reduciendo rápidamente la ventaja de Silicon Valley y creando lo que algunos ya califican como una “zona de la muerte” para cualquier rival que no ofrezca tecnología de frontera o precios disruptivos.
Alibaba Group Holding Ltd. fue la más reciente empresa china en lanzar un modelo que alcanza los primeros puestos en las principales evaluaciones mundiales. Esta semana presentó Qwen3.8-Max, su modelo más avanzado hasta la fecha, que parece igualar o incluso superar a Fable 5, el buque insignia de Anthropic PBC.
Dos semanas antes, Kimi K3, de Moonshot AI, mostró un desempeño comparable al de los modelos más costosos de EE.UU., pese a haber sido desarrollado con un presupuesto mucho más modesto, lo que volvió a poner en duda la eficacia de las sanciones estadounidenses a los chips destinadas a frenar el avance tecnológico de China.
Por su parte, ByteDance Ltd. desplazó a todos sus rivales en generación de video con Seedance, cuya versión 2.5 acaba de ser lanzada. DeepSeek, el primer gran disruptor chino de la hegemonía estadounidense en inteligencia artificial, regresó este verano con V4 Flash, un modelo revolucionario en términos de precio. Lo que antes parecía un hecho aislado se ha convertido en una sucesión de avances de una profundidad inesperada, que no solo ofrecen alternativas de bajo costo, sino también capacidades de primer nivel en razonamiento, programación y tareas complejas, capaces de competir de igual a igual con OpenAI y otras empresas estadounidenses.
“Muchos países observan la competencia entre EE.UU. y China y no quieren tomar partido por ahora porque la disputa recién comienza”, dijo George Chen, socio y presidente de Práctica Digital de The Asia Group. Tanto el presidente Donald Trump como su homólogo Xi Jinping han convertido el liderazgo en inteligencia artificial en una prioridad nacional. “Cuando Xi visite la Casa Blanca en septiembre, gracias a Kimi, Alibaba y el modelo que lanzaron anoche, sin duda sentirá que, usando el lenguaje de Trump, tiene más cartas para jugar”.
Los rápidos avances están intensificando las tensiones tecnológicas entre EE.UU. y China, al punto que Washington ha amenazado con imponer sanciones por preocupaciones relacionadas con la propiedad intelectual tras el avance de Kimi, de Moonshot. Trump ha señalado que su administración evalúa la amenaza que representa China junto con la necesidad de establecer controles adicionales de seguridad sobre productos como Fable, de Anthropic, o la serie GPT de OpenAI. “Tenemos que ser cuidadosos en ambos sentidos”, dijo a periodistas en el Despacho Oval el miércoles pasado. “No queremos restringirlos de tal forma que, de repente, terminemos detrás de China”.
Para atraer desarrolladores, los competidores en IA ahora deben superar a DeepSeek en precio o en capacidades. En un gráfico ampliamente difundido por Artificial Analysis surgió lo que se conoce como la “zona de la muerte de DeepSeek”: si un modelo cuesta más y ofrece lo mismo, o cuesta lo mismo y ofrece menos, prácticamente no vale la pena desarrollarlo. Quedar fuera de esa zona se ha vuelto clave para la viabilidad a largo plazo. Los rivales de nivel intermedio enfrentan ahora la presión de recortar precios hasta igualar a la startup de Hangzhou o invertir grandes sumas para desarrollar modelos más potentes. Los modelos GLM-5.2, Kimi K3 y Qwen3.8-Max ya se sitúan por encima de esa zona, en un escalón superior de desempeño.
“El cambio más importante desde enero de 2025 es que el avance de China ya no parece depender del éxito de una sola empresa”, afirmó Poe Zhao, analista tecnológico radicado en Pekín y fundador del boletín Hello China Tech. “El primer momento DeepSeek parecía una excepción. Los lanzamientos recientes sugieren que China ahora cuenta con un sistema reproducible para desarrollar modelos cercanos a la frontera tecnológica mundial”.
Sumado al GLM-5.2 de Z.ai, lanzado en junio y que en ese momento era el modelo de código abierto mejor clasificado del mundo, esta ofensiva de cinco modelos en ocho semanas muestra que los desarrolladores chinos están alcanzando, e incluso en algunos casos superando, a los pioneros estadounidenses considerados líderes en IA de frontera. La principal propuesta de valor ya no es solo el bajo precio, sino una eficiencia radical.
Según pruebas comparativas realizadas por la firma independiente Artificial Analysis, ejecutar una carga de trabajo compleja del mundo real cuesta apenas US$0,03 con DeepSeek V4 Flash, frente a US$3,15 con Claude Fable 5. Cuando China cobra centavos por tareas por las que las empresas estadounidenses cobran dólares, la competencia entre ambos países por atraer clientes de IA —especialmente en el resto del mundo— adquiere una dimensión muy distinta.
“Creo que donde DeepSeek V4 Flash realmente cambió la economía del negocio es en las cargas de trabajo con agentes”, afirmó Dermot McGrath, fundador de la consultora para startups ZenGen Labs, con sede en Shanghái.