La salida de Grecia de la zona euro generaría mayor incertidumbre en Estados Unidos

Reuters

La incertidumbre sobre el destino del euro ya está frenando el crecimiento económico de Estados Unidos, y cualquier empeoramiento significativo de la crisis sería un golpe a una recuperación que gradualmente cobra fuerza.

Economistas estiman que los volátiles mercados y la incertidumbre empresarial sobre el destino de Grecia y el curso de política en Europa ya está recortando desde una décima a medio punto porcentual el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos en el 2012.

En un sondeo de Reuters la semana pasada, se pronosticó que el PIB de Estados Unidos promediaría un 2,3% para el 2012 y un 2,4% para el 2013.

El impacto directo al crecimiento llega a través del comercio. Las exportaciones de Estados Unidos a la Unión Europea representan el 19% de los envíos totales, y aquellos hacia la zona euro son el 13% del total. Pero cuando se calcula en términos del PIB, la participación es diminuta -solamente un 1,3% del total de la producción.

Los efectos indirectos son otra cosa. Europa en el 2010 representó el 25% del comercio mundial, según Deutsche Bank. Europa es además el socio comercial más grande de China y Estados Unidos. La pérdida de este mercado tendría un efecto global y desaceleraría el crecimiento mundial.

El otro impacto indirecto llega a través del sector financiero. Si Grecia llegara a dejar la zona euro, aumentarían las preguntas acerca de la sobrevivencia de la unión monetaria y desataría la agitación en los mercados.

La inversión empresarial se estancaría, los bancos restringirían el crédito y la pérdida de riqueza al caer los precios de las acciones llevaría a que los consumidores disminuyan su gasto. Los precios de las materias primas se hundirían, ayudando a los importadores pero dañando el crecimiento en las economías exportadoras.

El alcance del daño dependería de qué tan rápido las autoridades globales puedan detener la debacle y estabilizar los mercados, el impacto directo que tendría en la economía estadounidense un incumplimiento de pago de Grecia y su salida del euro sería muy pequeño, siempre y cuando se contenga, lo cual es un gran interrogante.

Una vez que el país se vaya, el enfoque del mercado cambiaría a otros países muy endeudados -como España, Portugal, Irlanda e incluso Italia. Los políticos europeos tendrían que colgar una red de seguridad bajo estos países y sobre los grandes bancos de la Unión Europea para evitar que el contagio se extienda y ponga en peligro a la zona euro.

El impacto inmediato de una salida de Grecia probablemente podría rebajar medio punto porcentual al PIB de Estados Unidos en el trimestre en que ocurra y suavizar el crecimiento en el trimestre siguiente, dijo Craig Alexander, economista en jefe en TD Economics. Pero si se maneja sin problemas, una salida de Grecia podría causar una explosión de optimismo de que hayan acabado los problemas de la zona euro y se podría fortalecer el PIB de Estados Unidos, agregó. Nariman Behravesh, economista de IHS Global Insight, dijo que su empresa está a punto de cambiar su pronóstico base a una salida griega, probablemente el próximo año.

Además, las olas desatadas por los mercados financieros podrían causar una sacudida a la baja en la economía de Estados Unidos, borrando inmediatamente al menos medio punto porcentual de crecimiento en ese trimestre.

Si el sistema bancario de Europa colapsa, los violentos cambios en los mercados financieros g lobales igualarían o superarían la sacudida que provocó la quiebra de Lehman Brothers en el 2008. Los bancos están ahora mejor capitalizados que hace cuatro años y por lo tanto, mejor preparados para pasar el temporal. Pero con las tasas de interés cercanas a cero y los gobiernos fiscalmente estrechos, en esta ocasión las economías avanzadas tendrán menos herramientas para compensar el golpe al crecimiento.

TEMAS


Estados unidos - Grecia