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Las acciones de Indra se hunden cerca de 20% en su peor jornada desde 1999

RIPE:

Los inversores apenas tuvieron tiempo entonces de asimilar lo acontecido. De ahí que la mayor oleada de ventas se concentre en la sesión de hoy.

Expansión - Madrid

La drástica reestructuración del consejo de administración de Indra aprobada ayer por la junta de accionistas pilló por sorpresa al mercado. Sus acciones cotizaban al alza a media sesión, hasta que las noticias sobre los ceses de los cinco consejeros independientes provocó un progresivo repliegue en su cotización. Al cierre acabó bajando un 3,7%, hasta los 10,13 euros (US$10,67).

Los inversores apenas tuvieron tiempo entonces de asimilar lo acontecido. De ahí que la mayor oleada de ventas se concentre en la sesión de hoy. La desbandada se multiplica, y nada más comenzar la jornada Indra sufría ya la mayor caída con creces del Ibex, cerca de un 10%. Con el paso de la sesión el descalabro aumenta, y sus acciones registran un varapalo de hasta el 20%, el mayor en más de 20 años, desde 1999.

En sus mínimos intradía ha llegado a bajar del nivel de los 8 euros por acción. El derrumbe de hoy supera los 300 millones de euros (US$315,95) en términos de capitalización bursátil, y borra además todas las subidas que acumulaba el valor en lo que va de año (+6,4% al cierre de ayer).

Alertas de los analistas

Los analistas de Renta4 ya advertían antes de la apertura de la sesión de hoy que "esperamos que los títulos sigan cayendo a corto plazo", y ponían en revisión tanto su recomendación como su precio objetivo.

El mensaje más tajante procede de Kepler Cheuvreux, al afirmar que Indra, tras lo sucedido el viernes, "no es invertible". Desde la firma de inversión argumentan en este sentido que "lo que ocurrió ayer en la junta general de Indra es lo peor que hemos vivido en 25 años de seguimiento del sector de tecnología de la información y software. El Estado español ha tomado el control de Indra invirtiendo sólo en el 25% del capital".

Los analistas de Oddo, en una línea similar a la de Kepler, sostienen que no ven fácil que el mercado vuelve a confiar rápidamente en el valor, y añaden que "es difícil ver que el descuento se reduzca hasta que la situación se aclare/mejore para los minoritarios".

Ante la magnitud del desplome y los cambios promovidos ayer en el consejo de administración de Indra, los analistas de Oddo apuntan que el Gobierno español tiene ahora rienda suelta a la hora de tomar decisiones estratégicas importantes, al tiempo que inciden en que hasta ahora no ha mostrado voluntad de actuar en interés de los inversores minoritarios.

El golpe de mano del Gobierno en el consejo de la compañía confirma el escenario más pesimista que había previsto el mercado. Como destacan desde Renta4, esta intervención del Ejecutivo es una "noticia muy negativa que confirma nuestra previsión desde hace varios meses de que el Estado finalmente pasaría a controlar la compañía".

Ceses en bloque

En la jornada de ayer el Gobierno dio un paso clave para asegurarse en mayor medida el control de la compañía. Las novedades se conocieron en una junta de accionistas de Indra mucho más turbulenta aún de lo esperado.

El golpe de mano apoyado por el Ejecutivo a través de la Sepi (primer accionista de la tecnológica) y secundado por el fondo Amber Capital (fundado por Joseph Oughourlian, primer accionista y presidente de Prisa) y por la empresa de defensa vasca Sapa dinamitó el consejo. Cinco de los ocho consejeros independientes del grupo, los que se oponían al interés de la Sepi de controlar el consejo, fueron destituidos.

La reacción no se hizo esperar por parte de uno de los consejeros cesados. Alberto Terol, destituido junto a Enrique de Leyva, Carmen Aquerreta, Ana de Pro e Isabel Torremocha, recurrió a la célebre frase de Unamuno para resaltar que "vencerán pero no convencerán", y advirtió que "la escandalera que está decisión va a provocar será monumental". La desbandada inversora que registra Indra en la sesión de hoy es ya, de hecho, la mayor de todo el año.

Múltiples incertidumbres

Las mayores caídas previas en Indra también tuvieron como detonante, desde hace ya más de un año, la drástica transformación que ha sufrido el consejo y la dirección de la compañía. "Desde el cese de Fernando Abril-Martorell en mayo 2021 varios directivos clave que contaban con un gran respaldo en el mercado han presentado su dimisión", señalan desde Renta4.

La firma de inversión advierte sobre el futuro al comentar que "con el cambio de control se abren muchas incertidumbres como la capacidad de gestión del nuevo equipo directivo, la idoneidad de realizar adquisiciones (ahora con la capacidad de emitir hasta 1.500 millones de euros (US$1579,77) en instrumentos de renta fija), la posible venta de Minsait, la respuesta del creciente número de inversores que cada vez le dan más importancia a los criterios ESG en sus decisiones de inversión y la posibilidad de que la CNMV obligue a la Sepi a lanzar opa por el 100% de la compañía".

Precisamente el presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) se ha pronunciado hoy sobre lo sucedido en Indra. Rodrigo Buenaventura, tra reconocer que "lo que ha pasado es llamativo y preocupante", ha explicado hoy en Santander que ayer mismo requirió información a Indra tras trascender que se habían producido cinco ceses de consejeros independientes.

Preguntado por si se está ante el supuesto que podría obligar a la Sepi a lanzar una opa sobre Indra, Buenaventura ha optado por la cautela. "Sería muy imprudente por mi parte pronunciarme sobre algo de lo que no tengo toda la información. Lo analizaremos con rigor y sin premura", ha afirmado.

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