Hacienda

Brechas en el capital humano reducen 66% de los ingresos futuros en países pobres

Gráfico LR

El retroceso en las características de productividad para las personas en los países de ingresos bajos y medios explica por qué no han podido subir sus niveles de renta per cápita

Evelyn Acevedo Rueda

El informe Building Human Capital Were It Matters del Banco Mundial mostró que las diferencias en el capital humano explican aproximadamente 66,6% de la brecha en el ingreso per cápita entre los países ricos y los pobres.

El capital humano abarca todas las características que permiten que un individuo sea más productivo, y el BM señala que estas características, medidas en la salud, las habilidades y el conocimiento de las personas, se han estancado e incluso revertido en muchos países de ingresos bajos y medianos durante los últimos 15 años.

El Banco Mundial destaca que sin invertir en este capital, combinado con otros factores que inciden en la producción de bienes y servicios, ningún país puede experimentar períodos de crecimiento económico sostenido o una reducción significativa en los índices de pobreza.

LOS CONTRASTES

  • Mamta MurthiVicepresidenta de Personas del Banco Mundial

    “En un momento en el que los países tienen múltiples desafíos demográficos, climáticos y tecnológicos una inversión más efectiva en capital humano no es opcional, es clave”.

Entonces, para evaluar el déficit se tuvo en cuenta la situación educativa, laboral y de la salud en los países pobres y se encontraron retrocesos preocupantes que ilustran la magnitud del fenómeno.

Inicialmente, la altura promedio de los adultos, un indicador clave de salud latente de una población, ha disminuido en muchos países de ingreso bajo y mediano: en África subsahariana, el adulto promedio nacido en 1996 es 3 cm más bajo que uno nacido 30 años antes. Y en general, más de 150 millones de niños menores de 5 años en 2024 sufrieron un retraso en el crecimiento

Por otro lado, el aprendizaje infantil, medido a través de los puntajes en las pruebas HLO, ha retrocedido desde 2010. El informe señala que, en promedio, los puntajes de las pruebas en los países de ingresos bajos y medios han caído en 32 y 28 puntos respectivamente. Además, los descensos absolutos en el rendimiento son mayores en los países de África subsahariana, considerada la región más pobre del mundo.

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Y el panorama no cambia mucho en el trabajo: una persona en la India adquiere aproximadamente la mitad del capital humano a través de su trabajo que alguien en Brasil, y asimismo una persona en Brasil adquiere la mitad del capital que alguien en Estados Unidos. Esto se explica en que 70% de las personas de estos países trabajan de manera informal en la calle o se desempeñan en la agricultura o negocios pequeños con pocos empleados, a diferencia de las personas que viven en EE.UU., donde hay una mayor cantidad de empresas grandes y formales que capacitan a sus trabajadores constantemente.

Así, los ingresos de los trabajadores independientes o informales en los países de ingresos bajos y medios solo aumentan la mitad de lo que aumentan para los trabajadores formales en el resto de países, a pesar de tener el mismo nivel de experiencia. Esto se debe a la falta de oportunidades que tienen las personas de India o Brasil, por ejemplo, para aprender habilidades en el trabajo que desempeñan diariamente. Aquí el déficit en capital humano también se explica en la participación del mercado laboral en estos países. 50% de las mujeres están fuera de la fuerza laboral y cerca de 20% de los jóvenes no estudian ni trabajan en estas economías.

¿Qué genera riqueza?

De acuerdo con el informe, cada año adicional de escolaridad aumenta los ingresos de una persona 10% y cada año de experiencia laboral los incrementa 2,5%. El capital humano, entonces, es indispensable para mejorar la economía de los países de renta baja y media.

Las propuestas del Banco Mundial

El informe Building Human Capital Where It Matters, publicado este mes, señala que las políticas públicas para fomentar el capital humano deben centrarse en los entornos donde realmente se construye: el hogar, el vecindario y el lugar de trabajo, en vez de solo generar inversión aislada. El primero es un punto de partida decisivo ya que lo que sucede allí es determinante para el desarrollo cognitivo de los niños; el segundo condiciona las oportunidades de los individuos y el tercero es donde todos adquieren la mitad del capital humano acumulado en su vida.

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