Las jugadas estratégicas que marcan el rumbo y el futuro del comercio exterior en la región
martes, 11 de agosto de 2026
China concentra hasta 36% de las exportaciones de Chile y 34% de las de Perú, mientras Estados Unidos sigue siendo el principal destino de las ventas de Colombia
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Mientras México y Centroamérica dependen en gran medida del mercado estadounidense, Sudamérica ha fortalecido sus lazos con China y el Caribe mantiene una cartera de destinos mucho más diversificada, según un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, Cepal.
La distribución de las exportaciones refleja la geografía, la historia y los acuerdos comerciales de cada país. La cercanía con Estados Unidos ha convertido a ese país en el principal socio comercial de México y buena parte de Centroamérica, no solo por el intercambio de bienes, sino también por la inversión, el turismo, las remesas y la migración. En contraste, Sudamérica ha encontrado en China un comprador cada vez más importante de materias primas y alimentos, mientras que el Caribe reparte sus ventas entre varios mercados.
China gana terreno
Desde 2015, China es el principal destino de las exportaciones sudamericanas en conjunto. Es el mayor mercado para Brasil, Chile, Perú y Uruguay, mientras que Estados Unidos conserva el liderazgo únicamente en Colombia y Ecuador. En Argentina, Bolivia y Paraguay, el principal comprador sigue siendo Brasil. Además, en la mayoría de los países sudamericanos las ventas dirigidas a Estados Unidos no superan 15% del total exportado.
En Brasil, China absorbe 28% de las exportaciones, frente a 12% de Estados Unidos. En Chile, el gigante asiático recibe 36% de las ventas externas, más de doble que Estados Unidos (17%). En Perú, China concentra 34% de las exportaciones, mientras que Estados Unidos representa 13%.
También hay excepciones. Colombia destina 34% de sus exportaciones a América Latina y el Caribe y 31% a Estados Unidos, mientras que China participa con apenas 5%. En Ecuador, América Latina y el Caribe recibe 31% de las exportaciones, Estados Unidos 20% y China 15%.
Fuerte dependencia de EE.UU.
El caso más evidente es México, donde 84% de las exportaciones tiene como destino Estados Unidos. China representa apenas 2%, América Latina y el Caribe 4% y la Unión Europea 3%.
En Centroamérica el panorama es más variado. Costa Rica, Honduras y Nicaragua envían entre 47% y 48% de sus exportaciones a Estados Unidos. Sin embargo, El Salvador dirige 60% de sus ventas a otros países de América Latina y el Caribe, mientras que Guatemala envía 51% a la región y Panamá concentra allí 81% de sus exportaciones.
A diferencia del resto de América Latina, el Caribe presenta la estructura comercial más diversificada. Estados Unidos, la Unión Europea y América Latina y el Caribe participan, en términos generales, con cerca de una cuarta parte de las exportaciones de la subregión, mientras que China mantiene una presencia reducida. Sin embargo, existen grandes diferencias entre países.
Por ejemplo, Bahamas envía 92% de sus exportaciones a Estados Unidos, mientras que Haití destina 76% y República Dominicana 59%. En contraste, Santa Lucía exporta 83% de sus productos a América Latina y el Caribe, Granada y San Vicente y las Granadinas concentran 62% en la región, y Guyana tiene como principal mercado a la Unión Europea, con 33% de sus ventas.
Una región con varios socios
El informe de la Cepal evidencia que no existe un único comprador. Mientras EE.UU. mantiene un papel dominante en México y Centroamérica, China se consolidó como el principal socio comercial de buena parte de Sudamérica gracias a la creciente demanda de minerales, alimentos y otras materias primas.
Lo intrarregional mantiene su importancia
Otro aspecto que destaca el informe es que el comercio dentro de la propia región sigue siendo clave para varios países. En naciones como Argentina (39%), Bolivia (40%), Uruguay (42%), Guatemala (51%), El Salvador (60%) y Panamá (81%), el principal destino de las exportaciones es América Latina y el Caribe, lo que evidencia que, además de depender de grandes potencias como Estados Unidos o China, el mercado regional continúa siendo un motor fundamental para las ventas externas de varias economías latinoamericanas.