Las razones del regreso de Argentina al Fondo Monetario Internacional

Reuters

El dólar cerró en 23,13 pesos argentinos, moneda que registró una caída de 0,83%

Sebastián Montes - smontes@larepublica.com.co

El 15 de diciembre de 2005, el entonces presidente de Argentina Néstor Kirchner anunció la decisión de usar las reservas del país para pagar los compromisos que tenían con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Desde entonces, la segunda economía más grande de Suramérica cortó sus relaciones con el órgano multilateral. Más de una década después, y en medio de una fuerte crisis cambiaria, el ahora presidente Mauricio Macri vuelve a recurrir al dinero del FMI.

“Mi convicción es que estamos recorriendo el único camino posible para salir del estancamiento”, explicó esta semana el mandatario durante un discurso pronunciado en la Casa Rosada, en medio de una coyuntura económica en la que el peso argentino es la moneda más devaluada en el año frente al dólar en los mercados emergentes.

El retorno de Argentina a las cuentas del FMI se da luego del impacto que ha tenido el alza de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos, que pasaron de 1,5% a 1,75% en su reunión de marzo. La decisión del banco central estadounidense ha hecho que crezca el interés de los inversionistas extranjeros de llevar su dinero a ese país, lo que ha generado una devaluación de las monedas en México, Chile, Brasil, Perú y Argentina.

En la jornada de ayer, según la plataforma de Bloomberg, el peso argentino se devaluó 0,83% y, según el promedio que realiza el Banco Central, subió 23 centavos hasta los 23,13 pesos. La autoridad monetaria, que llegó a gastar en las últimas semanas 10% de sus reservas, volvió a intervenir el mercado para sostener la cotización.

La devaluación también le ha sumado un ingrediente más a la inflación. Una economía que informalmente está parcialmente dolarizada sufre con el aumento del precio de la moneda norteamericana. Además, el fin de los subsidios a los servicios públicos de la era de los Kirchner y la liberalización del precio de la gasolina ha impactado en el costo de vida, que está en 25,4% a marzo.

Este contexto interno también se ve perjudicado por la crisis de imagen que está teniendo Argentina ante los inversionistas extranjeros. El impuesto de 5% a la renta financiera del país, que adquirió vigencia durante abril, ha generado desconfianza para el capital foráneo, al que aplica dicha medida. Incluso, la revista Forbes escribió un artículo sugiriendo que era hora de sacar el dinero de Argentina.

A este coctel de razones también se suman las dificultades que ha encontrado la política de gradualismo que el presidente Macri ha implementado durante su gobierno para reducir el déficit fiscal que heredó.

Pese a que entre 2016 y 2017 ingresaron alrededor de US$86.800 millones, ahora el gobierno ha tenido que recurrir al mercado interno al no encontrar disposición de conseguir más dólares en el extranjero. Ante esto, los gastos siguen cubriéndose con mayor deuda.

En medio de esto, una de las instituciones que ha perdido mayor credibilidad es el Banco Central. Primero, tuvo que modificar su meta de inflación para este año de 8% a 15% y, segundo, aumentó la tasa de interés a 40%, una medida que la colocó como la más alta del mundo y que, sin embargo, ha tenido poca efectividad para evitar la devaluación de la moneda local.

“Ante la coyuntura actual, la decisión del presidente Macri de acudir al FMI es correcta, más allá de los errores que haya cometido en la política económica y monetaria del país”, aseguró el director de Ecolatina, Martín Cavazanni. También, mencionó que las líneas de diálogo entre Macri y el FMI son permanentes, por lo que se prevé que la respuesta de la organización internacional no sea negativa.

Bajo esa premisa, los únicos pendientes se resumirían en las condiciones que imponga el Fondo y si se debe hacer un rediseño a la política económica.

LOS CONTRASTES

  • Martín RavazzaniDirector de Ecolatina

    “Ante la coyuntura actual, la decisión del presidente Macri de acudir al FMI es correcta, más allá de los errores que haya cometido en la política económica y monetaria del país”.


  • Mariano LanzaDocente investigador de la Universidad Nacional de Río Negro

    “La intención de Macri es evitar la imposición de normas regulatorias que limiten el acceso al dólar y el movimiento de capital. Si eso no sucede, la llegada del FMI mostraría la crisis”.

El docente investigador de la Universidad Nacional de Río Negro, Mariano Lanza, mencionó que la situación que vive Argentina en este momento se debe a la crisis de modelo del alza financiera y a la inconsistencia del modelo macroeconómico.

Lanza señaló que Macri recurre al FMI “para pedir salvataje y así frenar la caída del dólar” y destacó que la intención “es evitar la imposición de normas regulatorias que limiten el acceso al dólar y el movimiento de capital en Argentina. Si eso no sucede, la llegada del FMI mostraría la crisis del país”.

Una historia de crisis económicas

La última gran crisis económica en Argentina inició durante el gobierno de Fernando de la Rúa, como consecuencia de la onda expansiva de la crisis económica mundial de 1997, que generó planes de austeridad y ampliaciones en los aumentos de impuestos que derivaron en el congelamiento de depósitos, la prohibición de transferencias al extranjero o retiros por semana mayores a 250 pesos argentinos.

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