Las ventas de viviendas nuevas en EE.UU. suben en agosto a máximo de ocho meses
jueves, 24 de septiembre de 2026
El inventario de viviendas nuevas sin vender sigue siendo alto y podría suponer otra limitación a la capacidad de los constructores para iniciar nuevos proyectos inmobiliarios
Reuters
Las ventas de viviendas unifamiliares nuevas en Estados Unidos se dispararon en agosto a un máximo de ocho meses, ya que los compradores aprovecharon las bajas de precios y otros incentivos.
El aumento de las tasas hipotecarias derivado de la guerra en Oriente Medio, sin embargo, sigue lastrando el mercado inmobiliario.
Las ventas de viviendas nuevas aumentaron el mes pasado 6,4%, a una tasa anualizada ajustada estacionalmente de 684.000 unidades, el nivel más alto desde diciembre de 2025, informó el jueves la Oficina del Censo del Departamento de Comercio.
Los datos de julio se revisaron al alza, mostrando que las ventas descendieron a una tasa de 643.000 unidades, en lugar de 607.000 unidades comunicadas antes.
Los economistas encuestados por Reuters habían pronosticado que las ventas de viviendas subirían a una tasa de 615.000 unidades.
Las ventas de viviendas nuevas se contabilizan al formalizarse el contrato, lo que las convierte en los datos más actuales sobre la demanda inmobiliaria, aunque representan una pequeña parte de las ventas de viviendas en Estados Unidos.
Las ventas disminuyeron 2,0% en términos interanuales en agosto.
La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán está provocando un aumento de los precios de la energía, lo que impulsa al alza los rendimientos de los bonos del Tesoro a largo plazo y las tasas hipotecarias.
La tasa promedio de una hipoteca a tasa fija a 30 años ha subido casi 100 puntos básicos desde que comenzó la guerra a finales de febrero. La semana pasada se situó en un promedio de 6,95%, el nivel más alto desde enero de 2025, según datos de la entidad hipotecaria Freddie Mac.
Una encuesta de la Asociación Nacional de Constructores de Viviendas, Nahb, de la semana pasada reveló que las expectativas de los constructores respecto a las ventas de viviendas para los próximos seis meses se deterioraron considerablemente en septiembre, lo que llevó a muchos a rebajar los precios y ofrecer incentivos para atraer a los compradores.
La mediana de precios de las viviendas nuevas cayó 5,8% en agosto, a US$393.700 respecto al año anterior, según el reporte del Censo. La mayoría de las viviendas vendidas en agosto tenían un precio inferior a US$499.999.
A pesar de la bajada de precios, el inventario de viviendas nuevas sin vender sigue siendo alto y podría suponer otra limitación a la capacidad de los constructores para iniciar nuevos proyectos inmobiliarios. Existe una escasez de viviendas de segunda mano, especialmente de primeras viviendas.