Las ventas minoristas de EE.UU. en febrero lograron la mayor alza desde septiembre

Reuters

Las ventas totales al por menor se incrementaron 1,1%, tras un aumento revisado al alza de 0,6% en enero, debido a que los consumidores se volcaron a comprar vehículos y un amplio conjunto de bienes, incluso cuando tuvieron que pagar más por la gasolina.

Las ventas del mes pasado fueron impulsadas por un incremento del 1,6% en las ventas de vehículos, reflejando la mejora en la demanda de las familias y la creciente confianza en la economía a medida que se crean empleos.

Si se excluyen autos, las ventas minoristas crecieron 0,9%, tras un aumento revisado del 1,1% en enero.

Otro informe del Departamento de Comercio mostró que los distribuidores de autos se apresuraron en restablecer los inventarios en enero para satisfacer la creciente demanda de los consumidores.

Los inventarios de los vehículos motorizados aumentaron en enero a su ritmo más rápido desde julio del 2010, dando un impulso a los inventarios en general de las empresas.

Los consumidores compraron vehículos pese al alza de la gasolina, cuyo precio subió 20 centavos de dólar el mes pasado, según cifras del Gobierno.

Las ventas en las gasolineras aumentaron 3,3%, el mayor incremento desde marzo del año pasado, tras subir 1,9% en enero.

Si se excluyen autos y gasolina, las ventas aumentaron 0,6% el mes anterior luego de un alza del 1% en enero. La gasolina representó 11,5% de las ventas minoristas de febrero.

Los detalles del informe presentado por el Departamento de Comercio fueron bastante optimistas y su tenor también se vio impulsado por revisiones al alza de los datos de meses anteriores, sugiriendo que las sólidas ganancias recientes en el empleo están ayudando a amortiguar las pronunciadas alzas en los precios de la gasolina.

"Lo más importante para el consumidor es que el mercado laboral ha mejorado y existe un crecimiento en el ingreso, las cosas se ven mejor que hace seis meses", dijo Stephen Stanley, economista en jefe de Pierpont Securities en Stamford, Connecticut.

"Hay un riesgo si los precios de las gasolinas siguen subiendo. Eso afectará los presupuestos de los hogares", añadió.

Alzas de base amplia
Sin contar a los autos y las estaciones de gasolina, los detalles del informe fueron bastante positivos, sugiriendo que las recientes alzas del empleo y modestos aumentos en el ingreso están apoyando el gasto del consumidor.

Los empleadores han sumado un poco más de medio millón de nuevos empleos a sus nóminas en lo que va de este año y la tasa de desempleo se ha mantenido en un mínimo de tres años de 8,3%.

Pero el brillante panorama del mercado del trabajo, que ha reducido las posibilidades de mayor estímulo monetario por parte de la Reserva Federal a través de una tercera ronda de compra de bonos, o alivio cuantitativo, está en contradicción con las expectativas de menor crecimiento este trimestre.

El mes pasado, las ventas de indumentaria subieron 1,8%, anotando su mayor incremento desde noviembre del 2010, mientras que las ventas de materiales para la construcción y de artículos para el jardín crecieron 1,4%.

Un invierno templado impulsó las visitas a los centros comerciales, donde los minoristas debieron ofrecer fuertes descuentos para reducir sus inventarios de artículos invernales y otros productos.

Las llamadas ventas minoristas subyacentes, que excluyen autos, gasolina y materiales para la construcción, subieron 0,5% tras haber avanzado 1% en enero.

Esta última medición refleja de cerca el componente del gasto del consumidor incluido en la medición del Producto Interno Bruto.

Las ventas de los bares y restaurantes aumentaron 0,8%, mientras que las de libros, música y artículos deportivos subieron 1% y las de productos electrónicos y electrodomésticos también avanzaron 1%, mientras que las ventas en tiendas de muebles cayeron 1,2%.