Líderes del G-8 buscarán frenar crisis de la zona euro en su reunión del fin de semana

Reuters

Los líderes de las principales economías industrializadas del mundo se reunirán este fin de semana para tratar de frenar una crisis total en Europa, donde crece el temor a que Grecia abandone el bloque de la zona euro, poniendo en peligro el futuro de la moneda común.

El presidente Barack Obama, anfitrión de la cumbre del grupo de los ocho países más desarrollados del mundo, ha instado a los líderes europeos en repetidas ocasiones a hacer más por estimular el crecimiento, por temor a un contagio de la crisis del euro que perjudicaría a la economía estadounidense y sus posibilidades de reelección en noviembre.

El primer ministro británico, David Cameron, que también ha hecho insistentes llamados para que Europa intensifique sus esfuerzos por resolver sus problemas de deuda, le dirá a los líderes que deben trabajar juntos para evitar que la crisis económica de la región se propague globalmente, dijo un asesor.

No hay decisiones de política económica previstas en las conversaciones, pero funcionarios dijeron que Obama espera promover un debate sobre un enfoque integral para resolver la crisis.

Obama tratará de cimentar una relación con el nuevo presidente francés en la Casa Blanca antes de dirigirse a Camp David para las conversaciones.

François Hollande, que asumió esta semana como presidente de Francia, ya ha agitado las aguas al cuestionar el enfoque de austeridad de Europa y decir que va a sacar a las tropas de combate francesas de Afganistán a finales de este año.

Obama, de 50 años, podría utilizar su encuentro de presentación en la Oficina Oval para instar al socialista de 57 años de edad a repensar sus planes sobre Afganistán, que ponen a Francia en un cronograma de salida antes que sus otros aliados de la OTAN.

Pero se espera que ambos líderes, que han expresado su apoyo a las políticas pro-crecimiento en Europa, formen un frente común sobre la crisis de la zona euro que podría dominar la reunión de este fin de semana del G-8.

El Gobierno de Obama gastó mucho para hacer frente a la recesión estadounidense del 2007-2009, y Hollande está tratando de suavizar el enfoque de austeridad con mayores inversiones en infraestructura que ayuden a crear empleos.

Pero él no está solo. Cameron ha sido cada vez más incisivo en llamar al liderazgo europeo a actuar con mayor decisión. El canadiense Stephen Harper ha sido un frecuente crítico y, entre los miembros europeos del G-8, el primer ministro italiano, Mario Monti, ha estado pidiendo profundas medidas en favor del crecimiento incluso antes que Hollande.

Esto podría dejar sola a la canciller de Alemania, Angela Merkel, que insiste con que los programas de recorte de deuda no se pueden diluir.

La cumbre del G-8 viene en momentos en que los griegos están retirando dinero de los bancos en medio de crecientes temores a que podrían abandonar la zona euro. Los mercados financieros temen por las perspectivas de toda la zona euro, con el sector bancario español bajo una fuerte presión.

El dólar trepó, las acciones mundiales cayeron y los costos del crédito de Alemania tocaron mínimos históricos, dado que una profundización de la crisis bancaria española, la incertidumbre sobre el futuro de Grecia en la zona euro y flojos datos económicos estadounidenses provocaron una huida hacia activos seguros.

Posteriormente, los mercados se recuperaron, pero de todos modos se encaminaban a cerrar su peor semana del año.

Heather Conley, académica del Centro de Estudios Internacionales y Estratégicos, dijo que Hollande y Obama "ven las cosas de manera muy similar sobre la necesidad de un mejor balance entre la consolidación fiscal, la austeridad y el crecimiento económico".

Uno de los asesores más cercanos de Obama, Tom Donilon, dijo que Estados Unidos daba la bienvenida a la evolución del debate en Europa sobre el "imperativo del empleo y el crecimiento", pero sostuvo que la intención del presidente no era introducir una cuña entre las dos mayores economías de Europa, Alemania y Francia.

"No creo que la naturaleza de estas conversaciones vaya a ser ponerlos a un lado y al otro", agregó a reporteros el jueves.

"El presidente liderará una discusión entre los líderes sobre el imperativo de tener un enfoque comprehensivo para manejar la crisis y lograr un ritmo sostenible hacia la recuperación en Europa", acotó.

Poder limitado
Obama, que es demócrata, ha planteado un enfoque igualmente "balanceado" que combine estímulos de corto plazo y recortes de más largo plazo para curar a la economía estadounidense, que no se ha recuperado plenamente desde la crisis financiera.

Su probable contendor a la Casa Blanca, el republicano Mitt Romney, ha hecho de la reducción de la deuda del país, que ha crecido durante la conducción de Obama, uno de sus principales mensajes de campaña.

"Un enfoque equilibrado que incluya no solo austeridad sino crecimiento y creación de empleo es el enfoque correcto", dijo el portavoz de la Casa Blanca Jay Carney, explicando el mensaje de Obama para el G-8.

Bruce Jones de Brookings Institution dijo que las perspectivas de reelección de Obama iban en directa relación con la salud de la economía estadounidense, por lo que tiene un enorme interés en lograr que Europa recupere el tranco.

En la agenda de la cumbre, también estará el precio del petróleo y las opciones de medidas para abordarlo, aunque el crudo Brent alcanzó un mínimo del 2012 el viernes.

"Estoy seguro que los líderes discutirán el conjunto de opciones que podrían tener", dijo Donilon.

No se esperan resultados de políticas económicas de las conversaciones a puertas cerradas en Camp David, un rústico refugio campestre a dos horas de Washington que Obama ha visitado bastante menos que su antecesor George W. Bush.

La Casa Blanca trasladó la cumbre al refugio de Maryland desde Chicago en parte para darle un sabor más informal, así como para eludir la posibilidad de protestas luego de que se borrara de la lista el presidente ruso, Vladimir Putin.

Su primer ministro, Dmitri Medvedev, participará en su reemplazo, junto a los debutantes en el G-8 Hollande y Yoshihiko Noda de Japón. Monti, Cameron, Harper, Merkel y Obama completan la lista de líderes, junto con los presidentes de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, y del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy.

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