Los altos precios frenarían la expansión de los bancos brasileños en América Latina

Reuters

Los bancos brasileños están ansiosos por salir de compras por América Latina, pero las rebajas pos crisis terminaron y los altos precios pueden moderar sus ambiciosos planes de expansión.

Banco do Brasil, Itaú Unibanco y BTG Pactual exploran oportunidades en América Latina para apoyar la expansión de las empresas brasileñas y poner un pie en mercados con baja penetración de servicios bancarios.

Un ejecutivo comparó recientemente al Banco do Brasil con una "Petrobras financiera", aludiendo a la petrolera estatal símbolo de la internacionalización de la empresa brasileña con operaciones desde Argentina hasta Venezuela.

Sin embargo, el recalentamiento de precios de activos en mercados como Chile o Colombia hace que algunos empiecen a considerar proyectos en verde, un camino más lento pero seguro.

"La primera opción es la adquisición, pero no a cualquier precio", dijo el presidente de la unidad de corretaje del Banco do Brasil, Carlos Massaru Takahashi.

"Algunos mercados tienen sus instituciones financieras con una valuación bastante alta. Hay que colocar todo eso en la balanza y ver si hay disposición para pagar esos precios o si una alternativa orgánica es más adecuada", añadió.

Banco do Brasil, el mayor banco del país por activos, compró en 2010 el argentino Banco Patagonia y está analizando posibles adquisiciones en Chile, Colombia, Perú y también México.

Los bancos brasileños quieren aprovechar el vacío dejado por instituciones de países desarrollados que se replegaron de América Latina tras la crisis financiera del 2008. Y la competencia por esas posiciones está presionando los precios.

En Colombia, el mercado que ha despertado mayor interés, el chileno CorpBanca pagó en diciembre pasado US$1.225 millones por las operaciones de Banco Santander.

Poco antes el canadiense Scotiabank desembolsó US$1.000 millones por 51%de Colpatria, que había también despertado el apetito de Banco do Brasil e Itaú Unibanco.

Leonardo Bravo, del banco de inversiones Sustainable Finance Partners en Bogotá, calcula que ambas operaciones tuvieron una relación precio/valor libro de 2,5 veces. Y en futuras ventas la relación sería de 3.

"Los precios han venido subiendo porque no hay muchas instituciones grandes o medianas a la venta. Es un mercado básicamente de compradores", dijo.

"Y mientras la economía siga creciendo encima de 3% anual esa tendencia se va a mantener", añadió.

Colombia, la cuarta economía de América Latina, crecería este año alrededor de 5%, según analistas.

El rastro del dinero
América Latina entró en el radar de los bancos brasileños por su sostenido crecimiento económico apoyado en el boom de las materias primas y la percepción de que inestabilidad política e hiperinflación son cosas del pasado.

Los bancos brasileños quieren ofrecer financiamiento a compañías que están aventurándose en la región para diversificar sus operaciones.

"Las empresas brasileñas están transformándose en multinacionales y los bancos tienen que seguirlas. Los bancos no están yendo adelante, sino detrás de los negocios en esos países", dijo Joao Augusto Frota Salles, economista de Lopes Filho en Río de Janeiro.

Petrobras, la minera Vale, la siderúrgica CSN, el frigorífico Brasil Foods y otras grandes empresas están expandiéndose a lo largo y ancho de la región.

El crecimiento de una clase media emergente está atizando también la internacionalización de empresas de consumo como el fabricante de cosméticos Natura o el minorista de ropa Hering, que empiezan a ser marcas conocidas en América Latina.

El banco brasileño más agresivo fue BTG Pactual, que pagó en febrero US$600 millones por Celfin Capital, una correduría chilena con operaciones en Colombia y Perú.

Según fuentes de la industria, BTG Pactual está negociando ahora la compra de la segunda mayor correduría de Colombia, Bolsa y Renta. Y la liquidez no debería ser un problema después que el banco levantó esta semana US$1.960 millones en una oferta pública inicial de acciones.

Bradesco BBI, el brazo de inversiones del segundo banco privado de Brasil, también habló de explorar la región.

La próxima pelea de los brasileños podría ser por Helm Bank, el octavo mayor banco de Colombia.

"Hay rumores bastante fuertes de que los bancos brasileños están detrás de Helm Bank", dijo Bravo, de Sustainable Finance Partners en Bogotá.

Helm colgó la semana pasada el cartel de venta, con la creación de un centro de información para compradores. Sus acciones se dispararon más de un 45 por ciento este mes.

Según fuentes del mercado, uno de los interesados es Itaú, el mayor banco privado de Brasil que adquirió a fines del 2011 las operaciones minoristas del HSBC Holdings en Chile.

Orgánico
Mientras negocian adquisiciones, los bancos brasileños tramitan la apertura de oficinas que les permitirían crecer orgánicamente.

Itaú espera montar a mediados del 2012 una operación de inversión con un capital de US$200 millones. También Banco do Brasil pretende entrar este año a Colombia como banca de inversiones.

"Lo normal es que entren como banco de segundo piso y eventualmente empiecen a competir en retail", dijo Alberto Bernal, director de renta fija en Bulltick Capital en Miami.

Las instituciones brasileñas buscan mercados con una menor penetración de servicios bancarios. Según un estudio realizado por la Corporación Andina de Fomento, Brasil tiene una tasa de bancarización del 69%, arriba del promedio regional de 51%.

"Su principio es plantar bandera", dijo Pedro Galdi, de SLW Brokerage en Sao Paulo. "Si no hay mas espacio para crecer en el mercado interno porque las posiciones están tomadas deben buscar oportunidades en el exterior".

Los analistas dicen que la expansión brasileña podría ser ayudada en parte por los fuertes flujos de inversión extranjera, que batió un récord de US$69.530 millones en 2011.

Mientras esperan su oportunidad, algunos están sondeando nuevos mercados mediante la distribución de títulos. Banco do Brasil prevé por ejemplo lanzar este año en Perú un fondo de US$50 millones en acciones brasileñas, aprovechando interés en captaciones en Chile y Colombia.

BTG Pactual y los brazos de inversión de Itaú y Bradesco están además pisando fuerte como coordinadores de emisiones de deuda corporativa en Argentina y Chile y tienen en la mira a Colombia y Perú.

Salvo algunas excepciones como Venezuela, América Latina es percibido como un contexto seguro por los bancos brasileños.

"Con un crecimiento a tasas superiores al 5% en la mayoría de esos países, del punto de vista económico no veo riesgos de medio plazo", dijo Takahashi, del Banco do Brasil.

"El objetivo es avanzar en América Latina. Esa es la agenda para el 2012", dijo. "Oportunidades existen".