Los consejos que 13 grandes ejecutivos decidieron ignorar para construir sus empresas
miércoles, 2 de septiembre de 2026
Fundadores consultados por Bloomberg Businessweek revelaron cuáles fueron las recomendaciones que decidieron ignorar durante sus carreras
Bloomberg
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En el mundo de los negocios abundan las fórmulas sobre cómo alcanzar el éxito: negociar agresivamente el salario, mantenerse lejos de los detalles cuando se llega a la dirección, concentrarse en una sola idea, aprovechar los buenos momentos del mercado o apostar de lleno por las nuevas tecnologías. Pero algunos de esos consejos no funcionaron para quienes terminaron ocupando las principales sillas de sus compañías. 13 CEO y fundadores consultados por Bloomberg Businessweek revelaron cuáles fueron las recomendaciones que decidieron ignorar durante sus carreras.
Rose Vangerven, CEO de Findlay Park Partners, decidió apartarse de una recomendación habitual en el mundo corporativo: ser agresiva al negociar el salario. Aunque sí ha planteado preguntas y defendido principios que considera importantes, evita convertir estas conversaciones en una batalla de tácticas o concentrarse exclusivamente en cuánto dinero puede obtener.
Detavio Samuels, CEO de Revolt Media & TV, rechazó otro consejo: que para triunfar profesionalmente hay que convertirse en alguien diferente. Su experiencia, asegura, le demostró exactamente lo contrario. Samuels cuestiona la idea de que las personas deban reducir o esconder partes de su identidad para encajar en determinados ambientes laborales.
Johannes Läderach, CEO de Läderach, tampoco siguió el camino que muchos le recomendaron. Antes de entrar al negocio familiar, le aconsejaron adquirir experiencia en otra compañía para evitar comenzar su carrera siendo visto como “el hijo del jefe”. Decidió hacer exactamente lo contrario. Entró directamente a Läderach, fundada por su abuelo a comienzos de los años 60. La chocolatera suiza cuenta actualmente con más de 260 tiendas en más de 30 países y, según estimaciones de la industria, supera US$300 millones en ingresos anuales.
Alejarse de los detalles
Cuando Nihad Rahman asumió como CEO de ezCater en mayo de 2025, recibió una recomendación típica para los máximos ejecutivos: mantenerse “a gran altura”, definir hacia dónde debe ir la empresa y dejar que el equipo se encargue de los detalles. Rahman decidió ignorarla. Para él, una estrategia no puede construirse únicamente desde hojas de cálculo, presentaciones y reuniones de alta dirección. Los negocios ocurren en procesos inciertos, relaciones humanas y tecnologías que cambian rápidamente.
Sami Inkinen, cofundador y CEO de Virta Health, vivió la experiencia contraria: ignoró un consejo y después descubrió que probablemente debió escucharlo. Andy Rachleff, de Benchmark Capital, le había dicho que para convertirse en líder de una categoría una empresa de crecimiento debía jugarse prácticamente todo por una gran apuesta aproximadamente cada 18 meses. Inkinen consideró que aquello era el típico discurso de los fondos de capital de riesgo para incentivar a los emprendedores a asumir riesgos. Pero mientras dirigía Trulia, empresa que había cofundado anteriormente, estuvo cerca de perder una de las mayores transformaciones tecnológicas de su industria: la llegada de los teléfonos inteligentes. No creía que las personas quisieran buscar una casa desde un celular.
Alice Li tenía apenas 25 años cuando fundó First Day en 2019 desde el garaje de sus padres en Palo Alto. Desde entonces convirtió el emprendimiento de bienestar en una marca que supera US$100 millones en ingresos. Entre los consejos que decidió ignorar hubo uno especialmente personal. Fundadores e inversionistas le dijeron que su voz era demasiado dulce y que podía resultar poco profesional. Li llegó a considerar la observación, pero concluyó que dedicar tiempo a cambiar su manera de hablar tenía poco sentido frente a tareas que podían impulsar directamente el negocio.
Para Carly Kremer, fundadora de Beekeeper’s Naturals, el consejo que pudo cambiar su historia llegó desde uno de los nombres más poderosos de Wall Street. Antes de emprender trabajaba como analista en Goldman Sachs, y su gerente le recomendó no abandonar el banco para crear una empresa.
Estuvo cerca de hacerle caso. Kremer reconoce que había aceptado el empleo porque trabajar allí servía como validación externa de que era inteligente y exitosa, aunque personalmente se sentía miserable. Finalmente renunció y en 2016 creó Beekeeper’s Naturals, que comenzó como un pequeño puesto en un mercado de agricultores de Toronto y cuyos productos hoy se comercializan en Norteamérica.
Shane Jacobson, CEO de la American Cancer Society, tampoco comparte una frase repetida durante décadas en las oficinas: “no te tomes el trabajo personalmente”. Jacobson considera que existe una diferencia entre involucrarse profundamente y perder la perspectiva. Para él, los buenos líderes pueden hacer ambas cosas: celebrar los triunfos, sentir los golpes cuando las cosas salen mal y, al mismo tiempo, mantener la capacidad de seguir avanzando.
Adrian Gore, CEO de Discovery, desafió otra regla empresarial: crear compañías cuando las condiciones del mercado son favorables. Gore fundó Discovery en 1992, justo después del referendo sobre el apartheid en Sudáfrica, en momentos en que numerosos observadores anticipaban un escenario difícil para el país. Su lectura es que precisamente los periodos complicados pueden abrir oportunidades.
¿Entregarle todo a la IA?
En plena carrera empresarial por incorporar inteligencia artificial, Amit Singh, CEO y presidente de Fareportal, decidió no seguir por completo uno de los consejos más repetidos actualmente: apostar todo por la inteligencia artificial. Fareportal sí está utilizando esta tecnología en áreas donde considera que la velocidad y la consistencia son fundamentales, entre ellas búsquedas, precios, construcción de itinerarios y servicios rutinarios. Pero Singh se resiste a convertir la automatización en un reemplazo completo de las personas.
Los empresarios que rechazaron concentrarse en una sola cosa
Aviad Klin, cofundador y CEO de Retrofête, ignoró el consejo de especializarse. Al iniciar su empresa tuvo que ocuparse de finanzas, cadena de suministro, mercadeo y operaciones. Algo similar hizo John Hitchcox, cofundador de Yoo Worldwide. Aunque le recomendaron enfocarse en una sola actividad, pasó del sector inmobiliario al diseño, las marcas y la hotelería. Brian Ludlow, cofundador y CEO de Creative Art Partners, también ignoró las advertencias de quienes consideraban demasiado pequeño el mercado del alquiler de arte para construir un negocio.